Mundo Yold. Zelda fue considerada una de las primeras flappers, mujeres que escandalizaban por su revolucionario estilo de vida

Zelda Fitzgerald, la tumultuosa vida de una musa de los años 20

Carmen Matas
24 julio, 2020

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Joven, talentosa y atrevida, Zelda Fitzgerald formó junto a Scott Fitzgerald la pareja de moda de los años 1920, pero pronto sus peleas, el alcoholismo de él y los problemas mentales de ella convirtieron su relación en un infierno.

Zelda Fitzgerald ha pasado a la historia como la esposa desequilibrada del escritor F. Scott Fitzgerald. Ella fue una de las primeras flappers, ese anglicismo que se utilizaba en los años 1920 para definir a la nueva ola de mujeres que venían pisando fuerte: vestían faldas cortas, no llevaban corsé, lucían un corte de cabello especial, bebían en público, asistían a salas de jazz y conducían sus propios vehículos. Toda una generación de mujeres que encabezaron una revolución, reclamando que los roles estipulados socialmente cambiaran de manera radical. Zelda fue una de ellas y su vida es el reflejo de lo que estas mujeres perseguían.

Zelda en su etapa de esplendor flapper

Hija de una buena familia, Zelda Fitzgerald nació en 1900 en Montgomery, Alabama. Con un estricto padre de familia, el magistrado Anthony Dickinson Sayre, desde bien jovencita Zelda le trajo por la calle de la amargura: se escapaba de clase en el instituto para beber con amigos, fumaba desde muy joven, era toda una líder rebelde entre sus compañeros y nadaba con trajes ajustados y a ser posible de color carne para sembrar el rumor de que estaba desnuda.

Zelda adolescente

Fue una de las primeras flappers, mujeres que en los años 20 encabezaron una revolución, adoptando nuevas formas de vida.

Decorado campestre para la foto en coche

La pareja de moda
Con tan solo 18 años, conoció en una fiesta al escritor Scott Fitzgerald, en aquel momento joven promesa de las letras en busca de la gloria literaria. Claro está que, más tarde, este joven se convertiría en uno de los escritores más afamados de los Estados Unidos. El flechazo fue instantáneo, los dos eran guapos, inteligentes, con chispa y ganas de divertirse. Scott tenía entre manos en ese momento un libro titulado A este lado del Paraíso, pero al conocer a Zelda decidió reescribir a uno de los personajes pensando en ella. La obra acabó siendo un éxito, agotándose la primera tirada en pocas semanas.

De elegante salida nocturna

Después de dos años de noviazgo, Zelda y Scott contrajeron matrimonio en 1920.La joven pareja ya se rodeaba en ese momento de fama, gloria y dinero, por lo que el enlace acaparó los titulares de casi todos los periódicos. Vivían en Nueva York, eran los locos años 20 y ellos la legendaria pareja que encarnaba el exacto reflejo de los delirios de la época. Sus hazañas era célebres en toda Nueva York, todo el mundo quería conocerles. Zelda se bañaba en la fuente de Union Square, bailaban sobre las mesas de las cocinas de los restaurantes que frecuentaban, se pasaban media hora dando vueltas en las puertas giratorias de la entrada de los hoteles… la montaban allá a dónde iban.

Con 18 años, conoció a Scott Fitzgerald, que años más tarde, se convertiría en uno de los escritores más afamados de los Estados Unidos.

Estrenando medias recién pintadas

Ambos soñaban con sus propias vidas, se representaban ellos mismos y sus experiencias eran el mejor material de escritura bajo la pluma de Scott. Fue el caso del nacimiento de su hija Scottie, en 1921. El escritor escuchó atento a lo que su mujer decía mientras, entre delirios, se recuperaba de la anestesia del parto: “espero que sea hermosa y tonta, una tontita hermosa”. Scott empleó este material años después en su libro El Gran Gastby, atribuyendo ciertas frases al personaje de Daisy. El nacimiento de la niña no los detuvo, continuaron viviendo la vida al límite. Contrataron niñeras, cocineros y todo lo que hizo falta para continuar su vida de desenfreno. Placer, excesos, fiestas y alcohol es el resumen de su primera etapa como pareja.

Retrato de familia formal

El declive
¿Qué es lo que ocurrió? Tanto desenfreno trajo consigo el mismo nivel de amargura para la pareja. Las fiestas y la vida que llevaban los fue empobreciendo y el escritor sufrió una grave depresión. La pareja se desgastaba por segundos y la gota que colmó el vaso fue las ofertas que Zelda Fitzgerald comenzó a recibir para escribir sus propios libros y artículos. Su marido no veía con buenos ojos que su esposa empezará a convertirse en algo más que su musa y no consentía bajo ningún concepto que Zelda escribiera sobre las mismas vivencias que a él le servían de inspiración para sus obras. Esto fue motivo de numerosas y violentas discusiones. Alcoholismo, discusiones, violencia, infidelidades y penurias económicas era el resumen de esta pareja en la etapa que siguió.

La joven pareja antes de sus desavenencias

Rápidamente Fitzgerald y Zelda se convirtieron en la legendaria pareja de los años 20, rodeados de fama, fiestas y excesos.

En 1924 decidieron probar suerte en Europa, donde consideraron que su capital de 7.000 dólares cundiría mucho más allí que en América. Concretamente, se fueron a París, donde continuaron con su agitada vida social y se codearon con muchos de los intelectuales de la llamada generación perdida. Zelda se enamoró de un piloto francés, Edouard Jozan, hasta el punto de que, después de seis semanas de relación, le pidió el divorcio a su marido. Scott en vez de concedérselo, la encerró en casa hasta que desistió de su petición. Zelda tiene aquí su primer intento de suicidio.

Con Scottie en la playa

El carácter de Zelda se volvió errático. Scott no perdía la oportunidad de ridiculizarla públicamente de forma constante, así como de hacerle la vida imposible. Llegó incluso a sentar a sus amantes a la mesa con ella y su hija. En 1925 aparece la figura de Ernest Hemingway, con quien Scott entabló una cercana amistad. Pero Zelda nunca le soportó, ya que le veía como un auténtico machista y aseguraba que en realidad era homosexual y pretendía tener una relación con su marido. Hemingway, por su lado, no ocultaba tampoco su animadversión por Zelda, de quién opinaba que estaba totalmente loca.

Tanto desenfreno trajo consigo un alto grado de amargura para la pareja.

Portada de la biografía escrita por Nancy Milford

Trastornos mentales
Zelda comenzó a tener otras inquietudes a parte de su esposo y su hija y se interesó en otras artes, como la pintura y el ballet clásico, al que le llegaba a dedicar ocho horas al día de entreno, en contra de la voluntad de su marido. Pero tampoco consiguió prosperar en ninguna de estas disciplinas y esto la sumió en una profunda depresión. Aún así, Zelda consiguió publicar su única novela, Save me the Waltz-Resérvame el Vals-, que supuso otro gran conflicto con su marido, puesto que éste la acusó de haber usado material biográfico que él tenía reservado para su propio libro. Al publicarse la obra, Scott internó a Zelda en una institución mental donde es diagnosticada de esquizofrenia y donde se le aplicaba con frecuencia la novedosa técnica del electrochoque. Zelda no volvió a recuperar jamás su vida. Scott evitó durante años que su mujer pudiese recibir el alta médica.

Zelda pasó el resto de su vida entrando y saliendo de instituciones mentales hasta el día de su muerte… en una de ellas. Falleció en 1948 en un incendio que sufrió el centro en el que se encontraba internada. Murió abrasada, encerrada en una de las habitaciones. En lo que respecta a Scott Fitzgerald, un ataqué al corazón lo mató en 1940, producto del alcoholismo que padecía desde hace años.

Fotograma de la maravillosa película de Woody Allen, Midnight in Paris, con la pareja Fitzgerald en plena fiesta

Una vida de película
Ya en 2013 la película El Gran Gatsby, dirigida por Baz Luhrmann e interpretada por Leonardo DiCaprio y Carey Mulligan, revivió el mundo de fiestas, dinero y excesos que conformó la vida de los Fitzgerald en sus primeros años de relación.

Pero desde 2017 hemos visto otras superproducciones que han rescatado la figura de Zelda, relatando las venturas y desventuras de su vida. Amazon Prime Video lanzó en febrero de ese año Z: el principio de todo, una serie de diez episodios, protagonizada por Christina Ricci, basada en la novela Z, de Therese Anne Fowler, que asume la voz de Zelda para narrar su tempestuosa vida.

Scarlett Johansson caracterizada como Zelda

Los largometrajes también han querido hacerse eco de la tumultuosa vida de nuestra protagonista y en 2018 se estrenó The Beautiful and the Damned-Los hermosos y malditos-, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Scarlett Johansson, basada en la primera biografía de Zelda, publicada por Nancy Milford en los años 70.

¿Conocías a Zelda Fitzgerald? ¿Y la historia de su tormentosa relación? No dudes en compartirlo tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

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