Dale duro
En la vida, las cosas te pueden salir bien, o menos bien, no siempre depende de nosotros. Si te viene bueno: dale duro y vívelo a tope. Si lo que llega, no lo es: rescata los cachitos, dale duro, y sigue adelante.
O como decía aquel canto a la sabiduría: “Sé humilde, no agachada; sé valiente, no imprudente. Cuando ganes, sonríe, cuando pierdas, no armes un escándalo, y si te da la gana… llora”. Y nunca dejes de aprender.

