Mundo Yold. Pocos bailarines han unido técnica con expresividad como Gene Kelly, el genio de la danza en el cine

Gene Kelly, el bailarín perfecto que tuvo que bailar con una vida difícil

 

 

Inés Almendros
5 octubre, 2021

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Han pasado varias décadas, pero ver bailar al protagonista de Bailando bajo la lluvia nos sigue emocionando igual. Pocas veces ha coincidido en una misma persona tal cantidad de cualidades. Sin embargo, la vida de este genio del baile y la interpretación, con carrera universitaria y éxito abrumador, no siempre fue fácil: una infancia dura, un matrimonio fallido, una esposa fallecida, marcaron años de dolor. Hoy seguimos los pasos del mítico Gene Kelly.

Su imagen danzando con un paraguas, bajo una lluvia interminable, sigue siendo uno de los momentos más clásicos y evocadores del cine de todos los tiempos. Es Gene Kelly, una de las figuras míticas e inolvidables de Hollywood, uno de los bailarines más grandes de todos los tiempos, alguien con quien todos hemos disfrutado, y a quien hemos admirado alguna vez.

Pero, como sucede a todo ser humano, su existencia real estuvo plagada de luces y sombras, de momentos brillantes, y de otros dolorosos. Nacido el 23 de agosto de 1912 en Pittsburgh, en una familia modesta americana, de origen irlandés, Eugene (a quien llamarían Gene) Kelly Curran comenzó a bailar, junto con sus hermanos, gracias a su madre Harriet, que trabajaba como recepcionista en una academia de baile.

Gene con su madre y hermanos

Desde pequeño Gene era un atleta espectacular: practicaba patinaje, hockey, gimnasia, natación y baloncesto, entre otras cosas; sin embargo, la situación económica de la familia les obligó a trabajar y esforzarse desde muy pequeños, aunque su madre siempre los animó a bailar, pese que entonces aquello se consideraba “cosa de chicas”.

The Five Kellys

Así surgieron The Five Kellys, grupo de baile familiar, con el cual los pequeños ganaban dinero para mantenerse y en el que Gene era la estrella principal. El niño, luego adolescente, trabajó duro para compaginar su trabajo en los shows familiares, con sus estudios en la universidad. Se graduó en Empresariales y acabó montando una exitosa academia familiar, en la que los hermanos Kelly daban clases. Durante muchos años, incluso siendo famoso, siguió actuando con su hermano Fred.

Con Fred, su hermano y compañero de baile

Competitivo, ambicioso y tremendamente trabajador como era, Gene decidió dar el salto más allá de Pittsburg, así es que se trasladó a Nueva York para intentar buscar éxito en los musicales de Broadway, cosa que pronto conseguiría. Desde ahí, recibió la llamada de Hollywood, y acompañado por su ya entonces joven esposa, Betsy Blair, se traslada a la meca del cine. En su primera película importante, For Me and My Gal (1942), tuvo como compañera nada menos que a Judy Garland.

Los tres mosqueteros y… Gene Kelly como D’Artagnan 

Fue su primer sonado éxito, porque su estela crecería con los años y con títulos cada vez más relumbrantes: Cover Girl (1944), Anchors Aweigh (1945), Ziegfeld Follies (1946), The Three Musketeers (1948), On the Town (1949), etc. En el medio, en 1944, se alistó para servir a su país en la Segunda Guerra Mundial, realizando una serie de trabajos documentales para el Ejército.

Kelly se sintió muy libre diseñando sus coreografías, aplicando una enorme imaginación y originalidad creativa, auténtica poesía en movimiento.

Vertiginosa escena de Cover Girl con Rita Hayworth

Conforme avanzaba, Kelly además pudo ejercitar con más libertad sus coreografías, aplicando una enorme imaginación, originalidad creativa -auténtica poesía en movimiento-, que tendría su culmen principal en sus dos grandes y más reconocidos filmes: Un americano en París, en 1951, dirigida por Vicent Minnelli, y Cantando bajo la lluvia – Singin’ in the Rain (1952), su obra culmen, dirigida, coreografiada y protagonizada por él mismo, y considerada por muchos especialistas como el mejor musical de la historia.

Tras Cantando bajo la lluvia, la carrera de Kelly comenzó a sumergirse en un lento declive.

Dolorosa decadencia
De alguna forma, tras Cantando bajo la lluvia, la carrera de Kelly comenzó a sumergirse en un lento declive, aunque siguió protagonizando enormes títulos como BrigadoomInvitation to the Dance o Inherit the Wind, un drama en donde, -como en otras película- Kelly no bailaba. Pero en 1957 su vida personal sufrió un importante revés cuando su esposa Betsy Blair, con quien llevaba quince años casado, decide divorciarse.

Con Betsy Blair y la hija de ambos

Betsy, también actriz y bailarina, era igualmente, toda una personalidad: inteligente, brillante y políticamente comprometida con la izquierda, su carrera había permanecido estancada, en parte porque los estudios la mantuvieron muchos años proscrita por sus ideas comunistas, hasta el punto de haber figurado en las listas negras creadas por el senador Joseph McCarthy. En 1955 Betsy logró uno de sus papeles más reconocidos, como protagonista de la película Marty, con el cual logró una nominación al Oscar. Pero a partir de ese momento, y deseando salir de la censura política que la limitaba, decide que es hora de volar: se separa de Gene y se marcha a Europa, donde prácticamente vivió y trabajó el resto de su vida. En España, Betsy trabajaría en una de las obras más importantes del cine español, Calle Mayor, con José Antonio Bardem. Gene aceptó su marcha, siempre hablaron bien el uno del otro, pero lo cierto es que el divorcio le rompió el corazón.

Betsy Blair en una escena de Calle Mayor

El divorcio de Betsy no sería su único drama al que tendría que enfrentarse. Poco tiempo después, en 1960, se casó con Jeanne Coyne, amiga, asistente, bailarina y colaboradora en sus coreografías, que había sido esposa de su amigo Stanley Donen. La unión le trajo gran felicidad y dos nuevos hijos -Tim y Bridget-.

Con Jeanne Coyne y sus dos hijos

En esos años continúa realizando trabajos como Jack y las habichuelas, y la gran Hello, Dolly, en la que dirigió a Barbra Streisand. Sin embargo, el drama volvió a llamar a su vida cuando Jeanne enfermó de leucemia, muriendo en 1973 y dejando al actor viudo y padre de dos niños pequeños.

Su último regreso importante al cine lo hizo en una película muy conocida entre los yold, el filme Xanadú.

Entonces, Kelly decide abandonar el trabajo prácticamente, para dedicarse al cuidado de sus hijos. Su último regreso importante lo hizo en una película muy conocida entre los yold, el filme Xanadú, junto a Olivia Newton John. Un trabajo poco reconocido por la crítica, pero muy popular en la época.

Gene volvió a encontrar el amor por tercera vez. Se casó de nuevo en 1985 con Patricia Ward, cuando él tenía 73 y ella 26. Fue un matrimonio corto, porque el actor falleció, por problemas previos con dos ictus, en 1996, pero le ayudó a vivir, en su madurez, una calmada convivencia.

Con su tercera y última esposa, Patricia Ward

Hoy Patricia le sigue recordando como un hombre único, sin edad, y conserva su archivo y su legado inmortal.

Imborrable y eterno, Gene Kelly siempre formará parte de nuestra iconografía más querida y particular.

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