Gente Yold. El investigador Pedro Medina ha ganado el premio ‘Young Investigator Award’ por sus trabajos sobre el cáncer de pulmón
“Ojalá tuviéramos la misma política en investigación que en fútbol”

Hoy recibimos en GY a una de las promesas de la investigación científica en España. Acaba de ser galardonado por sus investigaciones del cáncer de pulmón por un importante organismo estadounidense y hoy nos da las claves para hacer de España un país fuerte en la materia, ante un panorama actual poco esperanzador.
Pedro Medina todavía no es yold, pero a sus 39 años tiene una trayectoria que deja con la boca abierta. A su currículum repleto de éxitos se suma ahora el ‘Young Investigator Award’ de la International Association for the Study of Lung Cancer (IASLC), un organismo americano que se posiciona como el más importante en la promoción de la investigación del cáncer de pulmón.
El actual investigador Ramón y Cajal de la Universidad de Granada (UGR), que trabajó durante cinco años en la universidad estadounidense de Yale (New Haven, Connecticut), rechazó dos interesantes ofertas de trabajo, una en el país americano y otra en Suecia, por volver a España. Motivos personales y familiares le impulsaron a hacerlo ya que, tal y como asegura, es imposible venir España como investigador por motivos meramente profesionales. “Se nos exige un currículum de Harvard para pagarnos como a un profesor de secundaria”, sentencia.

Su objetivo es darle a su laboratorio un enfoque internacional, a pesar de las trabas y los pocos apoyos para conseguirlo. Este premio supone un paso más en una de las actividades que más están sufriendo el yugo de los recortes en nuestro país.
Gente Yold: Pedro, ¿qué supone para tu carrera profesional el haber recibido recientemente el ‘Young Investigator Award’ por tus investigaciones sobre el cáncer de pulmón?
Pedro Medina: -“Para mí supone una inyección de moral. Más teniendo en cuenta que viene de la sociedad internacional más importante para el estudio del cáncer de pulmón, la IASLC. Es una ayuda enorme para internacionalizar nuestra investigación”.
En España, la investigación se concibe como un simple presupuesto más con el que hay que cumplir.
G.Y.: Como nos comenta, este reconocimiento viene de la mano del comité internacional de IASLC, una organización americana. ¿Crees que España está otorgando la importancia que se merece a la investigación científica?
P.M.: -“Desgraciadamente en España tenemos mucho que avanzar en materia de investigación científica. En nuestro país, la carrera científica como tal es tremendamente inestable, depende de las becas, que ahora se otorgan de forma muy irregular y discontinua a causa de los recortes.
Además, el trabajo de investigador es muy exigente y lo cierto es que está mal remunerado, sobre todo si tenemos en cuenta la cualificación que requiere. El principal problema reside en que en la universidad española la investigación se concibe como un complemento al papel docente y no como un pilar importante de la labor del profesor. En estas condiciones cuesta mucho animar a jóvenes investigadores a recorrer este difícil camino”.

G.Y.: ¿Cuál dirías que es el estado de salud de la ciencia en España?, ¿qué debería hacer nuestro país en ciencia y tecnología?
P.M.: -“Creo que los recursos humanos que tenemos y generamos en España en el sector de la ciencia son excelentes. Pero lo cierto es que, si ya de forma general nuestro mercado de trabajo está lleno de jóvenes cualificados sin oportunidades, en el ámbito científico esta situación se agudiza aún más.
Nuestro país está generando materia gris muy valiosa que termina exportándose. Por supuesto que formarse en centros de referencia en el extranjero es un paso muy recomendable en la carrera de un científico, el problema aparece cuando se viaja sin posibilidad de regreso, lo que se convierte en captación de talento por parte de otros países y una pérdida de materia gris para el nuestro.
Como el cáncer está ligado a la edad y cada vez vivimos más, desgraciadamente seguiremos padeciéndolo.
Muchas veces no es necesario que se invierta más, sino simplemente que se gestionen mejor los recursos ya existentes, para la creación de un entramado de ciencia y tecnología que sea coherente, estable y sostenible”.

G.Y.: Tú has podido formarte en Estados Unidos, ¿qué debería aprender nuestro país de EE.UU. en esta materia?
P.M.: -“Vivir en Estados Unidos durante cinco años ha sido una experiencia inolvidable, que me ha ayudado a madurar mucho como científico y a crecer personalmente.
La principal diferencia entre ambos países reside en la forma de concebir la investigación. En EE.UU. es, sin duda, el motor de futuro y una herramienta a través de la cual se instauran valores en la sociedad, ya sea en forma de empresas, puestos de trabajo, nuevas terapias o nuevas herramientas de diagnóstico. En cambio, en nuestro país, la investigación se concibe, especialmente desde la clase política, como un simple presupuesto más con el que hay que cumplir.
Ojalá tuviéramos la misma política de fichajes en investigación que en el fútbol.
Tal y como comentan muchos compañeros míos, el problema está en que es una actividad cuyos resultados se palpan en el largo plazo y a la clase política no le resulta atractivo, no les da votos. Otra de las teorías que se sostienen en el gremio es que a los políticos les interesa más apoyar proyectos de infraestructuras, antes que de investigación, ya que de los primeros se pueden obtener ‘mordidas’ -comisiones- y de los segundos no.
Independientemente de la razón, lo cierto es que la carrera de investigador en España no está bien definida, es inestable y no está bien remunerada“.
G.Y.: ¿Cómo fue su reintegración como investigador en España tras su experiencia en EE.UU.?
P.M.: -“Fue muy duro. El cambio laboral fue drástico, porque yo vine en plena crisis y no había apenas oportunidades para establecer mi propio laboratorio. Poco a poco, con mucho esfuerzo, he podido crear un grupo con líneas de investigación financiadas internacionalmente.
Desde luego no está siendo un camino de rosas, porque la Universidad española tiene muchas carencias: es muy impermeable a gente externa, existen pocas ayudas para crear laboratorios y tiene unas estructuras organizativas que están obsoletas y requieren una actualización urgente”.

G.Y.: ¿Por qué decidió volver?, ¿aconsejaría volver a otros que están desarrollando su carrera como investigadores en el extranjero?
P.M.: -“Decidí volver por una mezcla de motivos personales y laborales, pero fue una elección muy difícil porque tenía ofertas para dirigir grupos de investigación en centros tan importantes como el MD Anderson de EE.UU. o el Karolinska en Suecia -instituto de investigación que organiza los premios Nobel-.
Volver a España por motivos estrictamente laborales es muy complicado, ya que las condiciones laborales que se ofrecen son pésimas. Para que los lectores puedan comprender, con un contrato Ramón y Cajal, que podríamos decir que es la mejor opción que existe para entrar en el sistema de investigación español, se cobra lo mismo que un profesor de instituto de secundaria, pero se requiere el currículum de un profesor de Harvard.
El consejo fundamental en cuanto a la prevención del cáncer de pulmón es que se deje de fumar, activa o pasivamente.
Ante semejante situación, es muy complicado captar a profesionales que no tenga vínculos personales con España. Yo no conozco a ningún investigador en mi entorno inmediato que sea extranjero y haya venido a nuestro país como investigador por razones meramente profesionales. ¡Ojalá tuviéramos la misma política de fichajes que existe para captar talento en el fútbol!”.
G.Y.: Hay un pánico generalizado en la sociedad por el aumento del cáncer. ¿Es cierto que aumentan los casos o simplemente ahora se habla más?
P.M.: -“El cáncer es una enfermedad genética que siempre ha estado ahí. Digamos que es una especie de rebelión, donde un grupo de células que han mutado entran en anarquía y se dividen, sin contar con el resto del organismo. Como son células invasoras propias, al organismo le cuesta distinguirlas de células normales y nuestro sistema inmune tiene dificultades para acabar con ellas.
Actualmente tenemos más información y hemos mejorado en el diagnóstico de los tumores, lo que puede contribuir a que haya más visibilidad sobre la incidencia de esta enfermedad. Pero lo fundamental es que hemos aumentado nuestra esperanza de vida y la edad es un factor determinante cuando hablamos de la aparición de tumores: cuanto más tiempo pasa, más fácil es que nuestras células acumulen errores al dividirse, generándose mutaciones que desencadenan el cáncer”.
G.Y.: ¿Eres optimista en ganar la batalla al cáncer definitivamente?, ¿qué tendría que ocurrir para vivir en un mundo sin cáncer?
P.M.: -“Como el cáncer está ligado a la edad y cada vez vivimos más, desgraciadamente seguiremos padeciéndolo. Lo que sí podemos conseguir es controlarlo de aquí a algunas décadas. Eso sí, el tiempo que se tarde en lograrlo será inversamente proporcional al presupuesto que se dedique para llevar a cabo las investigaciones“.
G.Y.: Por más que se lleve a cabo una vida sana, sin tabaco, obesidad y otros factores que favorecen esta enfermedad, la suerte tiene un papel importante y a pesar de todo te puede tocar. ¿Qué consejo darías a nuestros lectores en términos de prevención y diagnóstico del cáncer de pulmón?
P.M.: -“Exacto. Aunque viviéramos en una urna de cristal, la suerte tiene un papel importante para determinar nuestra salud. El consejo fundamental en cuanto a la prevención del cáncer de pulmón es que se deje de fumar, activa o pasivamente. Si los yolds que nos leen no fuman, pero tienen amigos o familiares que provocan que fumen pasivamente, estaría bien que les ayudasen a dejar el hábito. Si se dejase de fumar totalmente en la sociedad, los cánceres de pulmón bajarían su incidencia a lo largo del tiempo”.
¡Gracias Pedro, por tus palabras para Gente Yold!
Más información:
http://www.ideal.es/granada/201705/03/pedro-medina-recibe-prestigioso-20170503122500.html


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