Yold Bien&Star. La importancia de beber es tanta, que ya se ha presentado la pirámide de la hidratación
Beber agua es beber vida

El ser humano, como la mayor parte de los animales y plantas que habitan en nuestra tierra, es mayoritariamente H2O, es decir: agua. Sin embargo, la mayoría de nosotros no reponemos este líquido adecuadamente y en su lugar llenamos nuestro cuerpo con bebidas que no son precisamente las mejores. Para corregir esto, ya ha surgido la primera pirámide de la hidratación.
Refrescos, cervezas, alcoholes, zumos, lácteos… Los frigoríficos de casi todo el mundo rebosan día tras día de todo tipo de líquidos que los seres humanos hemos ido creando para calmar nuestra sed con ricos sabores y refrescantes sensaciones. Sin embargo, muchas veces, mientras más consumimos estos líquidos -algunos realmente poco saludables-, menos consumimos el que es nuestra base vital, hablando en todos los sentidos: el agua.

El agua, con su famosa fórmula H2O es la sustancia formada por dos átomos de hidrógeno con uno de oxígeno, que puede encontrarse de forma líquida, sólida (hielo) y en vapor. Gracias a su presencia en el planeta existe la vida, si bien el agua también se encuentra en grandes cantidades en el universo y en el sistema solar. Los seres humanos, como las plantas y los animales, estamos mayoritariamente formados por agua. En los niños, forma parte de casi un 70% de su cuerpo. En un varón alto la composición es de cerca del 55%, mientras que en las mujeres es de un 46% aproximado; si bien la relación en cada persona varía según su masa muscular (los atletas tienen más cantidad de agua en su cuerpo). Por ello, beber el líquido elemento sirve para rehidratarnos, para reponer el agua de nuestro cuerpo, para mantenernos “frescos”. Si no bebemos agua, pasa justo lo contrario: que poco a poco nos vamos “secando”. En realidad es bastante fácil de comprender.
“Las recomendaciones son de una media de 1,5 – 2 litros al día, que como sabemos debe ser más en verano o si hacemos deporte”.
Para mantener el equilibrio hídrico necesario, las instituciones y los especialistas sanitarios del mundo recomiendan encarecidamente beber cada día una buena cantidad de agua para compensar la que perdemos diariamente a través de la transpiración, la orina y otras actividades vitales. Las recomendaciones son de una media de 1,5 – 2 litros al día, que como sabemos debe ser más en verano o si hacemos deporte.

El agua es utilizada continuamente para el funcionamiento de todos los órganos de nuestro cuerpo, pero sobre todo para la excreción de los residuos, así como la evaporación que se produce a través de los pulmones y la piel. Normalmente obtenemos el líquido de las bebidas, pero también de las comidas. Aunque siempre se ha conocido la importancia de beber agua, es ahora, con la preocupación por la nutrición sana, cuando se le está dando a este elemento la trascendencia adecuada. Pese a eso, aún somos muchos los que pasamos todo el día sin beber suficiente.
“El ser humano no puede almacenar gran cantidad de agua, por eso necesita reponerla continuamente”.
El ser humano no puede almacenar gran cantidad de agua, por eso necesita reponerla continuamente para realizar todos sus procesos vitales. Nuestro cuerpo se resiente de muchas maneras: beber poco favorece la obesidad y la deshidratación, pero además puede también propiciar enfermedades como infecciones, litiasis renal, estreñimiento, alteraciones del metabolismo, problemas dermatológicos y un mal funcionamiento de casi todos los órganos, que necesitan estar “húmedos”, bien hidratados, como cualquier otro ser vivo.

La importancia del agua es, de hecho, mucho mayor que la comida: mientras que un hombre puede sobrevivir sin comer durante semanas (aproximadamente hasta 2 meses, según opiniones de diferentes estudios), no podría aguantar sin beber más de 3 a 5 días aproximadamente, (aunque se han dado casos muy extremos y que no pueden ser tenidos en cuenta de supervivencia de hasta 12 días). Si a esos 3 – 5 días de margen le añadimos circunstancias de calor extremo u otros factores que aceleren la deshidratación, el fin llegaría antes.
“Los adultos pueden pasar más tiempo sin beber que los niños o los ancianos, que son los que más necesitan agua para sus funciones vitales”.
Hay, también, factores que incrementan la necesidad de tomar agua. El primero de ellos es, como sabemos, el calor, que provoca el aumento de la sudoración. También la edad influye a la hora de necesitar más agua: como veíamos más arriba, los adultos pueden pasar más tiempo sin beber que los niños o los ancianos, que son los que más necesitan agua para sus funciones vitales. La altitud del lugar es otra variable: es mucho más fácil aguantar sin beber si estas más cerca del mar, que si estás a una altitud elevada. Y finalmente, la enfermedad normalmente implica mayor pérdida de líquidos, y muchas veces vómitos o diarrea, que provocan una deshidratación acelerada.

En nuestra vida actual, un problema añadido al hecho de que muchas veces no bebemos lo suficiente es que sustituimos el agua por otras bebidas que, lejos de ayudar, provocan problemas; entre ellas, ya sabemos, los refrescos, que contienen una carga enorme de azúcares o edulcorantes y cuyo consumo excesivo en muchos países está provocando un aumento inusitado de la obesidad, especialmente en niños. Por no hablar de las bebidas alcohólicas, porque muchos sustituimos, sobre todo en el verano, el agua por cervezas y cañas, que nos encantan sí, pero que siempre causarán obesidad y otras numerosas consecuencias negativas en muchos sentidos, si es que no las manejamos con la prudencia requerida para cualquier bebida alcohólica.
“La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria presentó su “Decálogo de la Hidratación Saludable”, en el que se incluyen algunas reglas de oro”.
Para organizar los consejos necesarios de cara a la adecuada ingesta de agua, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria presentó su “Decálogo de la Hidratación Saludable”, en el que se incluyen algunas reglas de oro para beber como: ingerir líquidos en cada comida y entre las mismas; elegir el agua preferentemente al resto de bebidas; aumentar el consumo diario de frutas y verduras; no esperar a tener sensación de sed para beber, etc. Pero, además, el SENC ha presentado recientemente la primera Pirámide de la Hidratación Saludable, que según las pautas de la pirámide alimenticia, incluye la proporción de las bebidas que se deben tomar siguiendo un estilo de vida y una dieta saludable.

La pirámide está clasificada según diferentes tipos de bebidas y en diferentes niveles, de forma que en la base se incluyen las bebidas de consumo habitual, que deben ser las más frecuentes, mientras que en la parte de arriba figuran aquellas que deben ser ocasionales, de consumo reducido. Para crear esta pirámide se han tenido en cuenta factores como la cantidad de energía y nutrientes aportados por estas bebidas, la contribución a la ingesta diaria de energía, el peso corporal, los nutrientes, el efecto beneficioso o perjudicial de estas bebidas, etc. Así queda el resultado:
Base de la pirámide, consumo diario muy abundante: agua, aguas minerales, aguas de manantial o de grifo de bajo contenido salino, con una cantidad aproximada de unos 10 vasos entre bebida y alimentos.
Franja media inferior de la pirámide, consumo diario medio-bajo: Aguas minerales o del grifo con mayor contenido salino. Bebidas refrescantes o sin azúcar. Te, café o infusiones sin azúcar.
Franja media superior de la pirámide, consumo diario bajo: Bebidas con cierto contenido calórico y nutrientes de interés. Zumos de frutas naturales, zumos de verduras, caldos… Zumos comerciales a base de fruta 100%. Leche o productos lácteos líquidos bajos en grasa sin azúcar. Sustitutos de leche bajos en grasa. Cerveza sin alcohol. Bebidas para deportista. Té, café o infusiones con azúcar.
Franja superior de la pirámide, consumo ocasional: Zumos comerciales y bebidas refrescantes, carbonatadas o no, endulzados con azúcar, fructosa o similares.
En cuanto al alcohol, la SENC no lo introduce en la pirámide y simplemente recuerda que conviene evitar su consumo incluso en pequeñas cantidades.
Sin duda, seguir esta pirámide, así como los consejos de hidratación son una garantía para mantener tu salud en el mejor estado posible, así es que ya sabes, ¡bebe agua, te dará la vida!
Redacción Yold


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