Mundo Yold. Analizamos uno de los misterios sin resolver de la España profunda
Las Caras de Bélmez: ¿timo o milagro?

Es uno de los misterios sin resolver más sonados de nuestro país. Para unos se trata de un milagro, para otros es un timo, pasando por quienes juran haber asistido a sucesos paranormales en este lugar, lo cierto es que hay opiniones para todos los gustos. Hoy en Gente Yold repasamos el fenómeno de las Caras de Bélmez, para que nos cuentes qué opinas tú.
El 23 de agosto de 1971 comenzaba uno de los misterios más mediáticos y controvertidos de nuestro país. Un misterio que todavía hoy sigue intrigando a todo tipo de expertos. Bélmez de la Moraleda, un pequeño pueblo de la provincia de Jaén, da nombre al famoso fenómeno de las Caras de Bélmez: los misteriosos rostros que han estado apareciendo durante más de 30 años en el suelo y las paredes de una de las casas de esta localidad.

La cara apodada El Pelao
En 2016 se cumplieron 45 años de la aparición de la primera cara, el comienzo del ‘Expediente X’ castizo, un fenómeno que para muchos es un auténtico milagro sin explicación y para otros tantos un simple montaje únicamente diseñado para recaudar dinero. Cada fin de semana, Bélmez de la Moraleda se sigue llenado de curiosos procedentes de todos los puntos de la geografía española interesadísimos por ver lo supuestos rostros que, según lo que cuentan aquellos que han tenido la suerte de presenciarlos en persona, algunos se aprecian de forma muy nítida, pero otros se presentan difuminados o apenas esbozados.
El 23 de agosto de 1971 comenzaba uno de los misterios más mediáticos y controvertidos de nuestro país.
Más allá de la credibilidad que cada uno le podamos aportar al misterio, lo cierto es que el fenómeno de las Caras de Bélmez ha sido objeto de estudio por parte de toda clase de expertos en lo parapsicológico, e incluso de instituciones tan prestigiosas como el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y la Facultad de Química Analítica de la Universidad de Jaén.

Interior de la vivienda en la que aparecieron las misteriosas caras
Los orígenes de las Caras de Bélmez
En el verano de 1971 surgió en el suelo de la cocina de María Gómez Cámara una mancha curiosa que asemejaba a una cara, tal vez producto de la humedad o de la propia grasa que puede acumularse en una cocina.

Imágenes en grupo
María, muy contenta con el nuevo habitante de su casa, no cesaba de invitar a conocidos para que todo el mundo contemplase con sus propios ojos aquella simpática mancha.
Las Caras de Bélmez han sido objeto de estudio de instituciones tan prestigiosas como el CSIC y la Facultad de Química Analítica de la Universidad de Jaén.
Fue entonces cuando su hijo Miguel, cansado de tanto alboroto en su propia morada, decidió lijar y poner cemento sobre la mancha. Aquí fue cuando llegó la verdadera sorpresa, porque sobre la misma superficie apareció un nuevo borrón, esta vez con la apariencia mucho más clara de un rostro, que fue incluso bautizado como La Pava.

La más conocida de las caras, La Pava
Existen tres versiones de este suceso. Lo más místicos aseguraron que se trataba de un milagro y que la cara era la faz de Cristo. Otros expertos, en cambio, apostaron más por la versión de los espíritus y los sucesos paranormales.

La prensa se ha hecho eco durante años de este misterio (El Ideal de Granada,10-9-1971)
Por último, no son pocos los que creen que La Pava fue pintada por Jesús Rodríguez de la Torre, un joven artista que residía en aquella época en el pueblo, a petición de la propia María, con la única intención de gastar una broma a su hijo Miguel. Hace algunos años, el pintor en cuestión, al ser preguntado por este asunto, no llegó a negarlo del todo, lanzando un dudoso “se dicen tantas cosas…” al periodista que le interpeló.
A partir de la aparición de La Pava, nuevas visiones se sucedieron de forma sistemática
A partir de la aparición de La Pava, nuevas visiones se sucedieron de forma sistemática. María, lejos de temer el tenebroso suceso que tenía lugar en las paredes de su propio domicilio, cogía cariño a los nuevos integrantes y bautizaba a cada uno de ellos: el Pelao, el Fraile, la Familia… Todas las manchas llevaban su propio nombre.

Un rosario colgando junto a una de las caras (Foto: Fernando Ruso)
¿Sólo un negocio?
Tras la muerte de María Gómez Cámara en 2004, las caras dejaron de salir a la luz y sus herederos cerraron la casa a cal y canto, solo abriéndose para las visitas, que pagan la voluntad por ver los espectros. Pero en ese momento hizo acto de presencia la Casa 2, un domicilio situado en el mismo pueblo y propiedad de dos hermanas que son familiares lejanos de María. Al parecer, quisieron aprovechar el éxito del misterio y vieron un fuerte filón.

Anuncio en la calle direccionando a la Casa 2 (Foto: Fernando Ruso)
Según dijo el propio Miguel, “está demostrado que las caras de esa casa sí son pintadas”.
“Es difícil sacar conclusiones de algo que ni entendemos”, certificó el equipo de Cuarto Milenio.
En lo que respecta a la casa original, su casa, Miguel rechaza cualquier acusación de fraude y, tal y como ha declarado en innumerables ocasiones a la prensa, “investigadores de todo el mundo han pasado por aquí y nadie ha podido concluir que esto sea un montaje”.

La mujer desnuda
El asunto fue incluso tratado por el propio Iker Jiménez en su programa Cuarto Milenio, donde se llegó a recurrir a la técnica de la psicofonía, para encontrar elementos técnicos que recuperaran la voz en forma de energía. Sin embargo, las conclusiones no fueron muy concluyentes. Carmen Porter, experta del caso para el programa de televisión, declaró que “es difícil sacar conclusiones de algo que ni entendemos”, certificándose que la única explicación lógica que encuentran los científicos a las Caras de Bélmez es la pareidolia, manchas aleatorias que son percibidas erróneamente.
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