Yold en serio. Promovidas por la Fundación Santa María la Real, consiguen más de un 50% de éxito

Lanzaderas de empleo, una fórmula novedosa (y eficaz) de encontrar trabajo

Guillermo Puche
25 septiembre, 2017

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Creada por José María Pérez “Peridis”, la Fundación Santa María la Real ha ideado un nuevo concepto en la búsqueda activa de empleo. Y muy efectivo, alcanzando un 50% de éxito en sus participantes. Hoy entrevistamos a Álvaro Retortillo, Director del Programa “Lanzaderas de empleo”. Una experiencia que debes conocer si buscas trabajo.

Cuando descubrimos la existencia del Programa Lanzaderas de Empleo y nos hablaron de su elevada tasa de éxito en comparación con otros programas de búsqueda de trabajo existentes, no nos lo creíamos del todo. Sin embargo, a finales del pasado mes de julio nos dirigimos a una de sus sesiones (en la localidad de Valdemoro, Madrid) y tuvimos la oportunidad de hablar, tanto con personas integrantes del mismo, como con formadores y “antiguos alumnos” que habían encontrado trabajo mediante este sistema. Es sorprendente su metodología y, sobre todo, sus resultados. Por ello nos decidimos a hablar con el Director del Programa, Álvaro Retortillo, para que nos diese más información. Si estás buscando empleo, no dudes en aprovechar esta oportunidad. 

 Álvaro Retortillo

Álvaro Retortillo

Gente Yold: ¿Cómo surgen las “lanzaderas de empleo?
Álvaro Retortillo: -“Surgen en un momento, en el año 2012, como idea, aunque luego ya se materializa como realidad en 2013. En 2012 nos encontrábamos en el ecuador de esta crisis (de la que aún no sabemos si hemos salido o no) y en el que era muy, muy complicado el tema del empleo.

Nuestra fundación, tradicionalmente, siempre ha estado muy preocupada por la cuestión del desempleo. No en vano nuestro anterior presidente, José María Pérez “Peridis”, ideó hace nada menos que 30 años las escuelas taller como un modelo de política activa de empleo que diera respuesta a la situación de aquel momento; estamos hablando de 1985, año en el que también existía un altísimo nivel de desempleo (sobre todo de media y baja cualificación y fundamentalmente juvenil). Paralelamente había un importantísimo patrimonio histórico en España por restaurar. Pensó que por qué no empleábamos a esas personas en proyectos de restauración del patrimonio, consiguiendo dos objetivos: dar empleo y convertir ese patrimonio en un activo turístico para la localidad en la que se hallaba.

A raíz de esta idea surgen las escuelas taller, por las cuales han pasado en estos años más de 700.000 personas (no solo en España, sino también en Latinoamérica e incluso con experiencias en Asia y África).

A raíz de esta experiencia, en 2012 se empieza a pensar en reformular esta iniciativa, dado que en ese año la tasa de desempleo supera el 20%, cinco millones de personas en paro, y siempre decíamos: esos 5 millones de personas nunca pueden ser un problema. El desempleo es un problema, pero las personas nunca lo son. Además siempre se hablaba del desempleo con una visión estadística, económica, pero la parte humana se dejaba de lado. Y al final estamos hablando de que tenemos millones de personas en desempleo y hay que considerarlo no como un problema, sino como una oportunidad. Estamos hablando de personas que tienen un enorme talento, que cuentan con muchísima experiencia, que tienen ganas y actitud, procedentes de muchos sectores distintos, y pensamos que por qué no juntarlos en equipos de personas y que trabajen juntos, cooperativamente, con un objetivo concreto, desterrar ese estigma que se asocia con el desempleado: en definitiva, afirmar que estamos desempleados, pero no parados.

En casi todas las lanzaderas participan personas mayores de 45 años, en diferente porcentaje.

Además, en las lanzaderas incorporamos a personas que quieren estar, desterramos esa tentación de que hoy estamos en un curso porque es un requisito imprescindible para percibir una prestación. Este proyecto se basa en la voluntariedad, en la colaboración de personas activas. Con estas premisas y esta filosofía, cuando la gente trabaja en equipo, partiendo de sus necesidades reales y no por las necesidades establecidas en un currículo o en un real decreto, de manera flexible y organizándose como una empresa, con un coordinador en el equipo, se intenta conseguir los objetivos no individuales, sino de todos para todos. Esta es la idea, las cosas las consigue los integrantes del equipo, no el formador.

Esta idea se presentó al Servicio Público de Empleo de Cantabria, fue aceptada, y al cabo de un año se materializó. Tras la experiencia en Cantabria se organizó otra lanzadera en Aguilar de Campoo (Palencia) con financiación privada. Ambas experiencias funcionaron muy bien y nos animaron a desarrollar a nivel nacional el proyecto. Ahora mismo ya estamos en 182 lanzaderas. Estamos hablando de unos 360 proyectos al año en todas las comunidades autónomas, con más de 8.000 personas participando y con una tasa de éxito superior al 50%”.

lanzaderas-lapuebla-final 63% de insercion laboral

Lanzaderas de La Puebla

GY: Para un lector de Gente Yold que no os conozca, ¿cómo le explicarías qué es y en qué se diferencia de otras fórmulas para conseguir empleo?, ¿cuál es el elemento diferencial?
A.R.: -“Hay varios. El primero y principal es la filosofía: estamos acostumbrados en lo educativo a que hay una serie de profesionales que son los que tienen el conocimiento, los recursos y la experiencia para formarte, y tú te colocas en una posición reactiva, recibiendo esos conocimientos y, bueno, con la esperanza de que ya los aplicarás en algún momento. Sin embargo, en Lanzaderas son las personas las que dan un paso hacia adelante, y los técnicos se limitan a tareas de facilitación, de apoyo ante problemas, pero se deja a la gente que haga.  Esa labor de proactividad por parte de las personas es quizá uno de los principales elementos diferenciales.

Lanzaderas lo que hace es abrirte un abanico de posibilidades que ni siquiera te habías planteado.

Otro, es el equipo. Lanzaderas es un proyecto eminentemente colaborativo, en el que mezclamos a personas con distintas edades, distintas cualificaciones, de distintos sectores, hombres, mujeres… Los equipos son muy variados y eso precisamente es la riqueza. Creo que tendemos siempre a homogeneizar todas las actuaciones en materia de empleo, y hay realidades y necesidades muy distintas. Otro de los elementos diferenciales es que nosotros no partimos de un real decreto que te diga qué hay que hacer, los contenidos que tienes que dar. No partimos de líneas preestablecidas y rígidas, sino que al final, una vez que analizas las necesidades reales y la configuración del grupo, el propio grupo va moldeando su camino. Evidentemente hay una metodología y unos pasos que hay que dar, que son comunes a todas las lanzaderas, pero son lo suficientemente flexibles para que se adapten a las necesidades de las personas que conforman el grupo”.

Responsables de Lanzaderas de Empleo Idoia Aguilar Guijjarro (valdemoro), María senrá Benítez (Fuenlabrada) y Marta Mediano García (Mostoles)

Responsables de Lanzaderas de Empleo: Idoya Aguilar Guijarro (Valdemoro), María Senrá Benítez (Fuenlabrada) y Marta Mediano García (Mostoles)

G.Y.: Por poner un ejemplo, ¿qué actividades se realizan? Es decir, no es un curso de formación tradicional…
A.R.: -“No, para que te hagas una idea, hay tres fases fundamentales. La Lanzadera dura cinco meses, y tiene una primera fase que es más de trabajar los aspectos de equipo (estructuras, sistemas de trabajo, etc.); por otro lado, se trabaja mucho el aspecto emocional (como te puedes imaginar las personas llegan a la Lanzadera en unas situaciones muy diversas, incluso viven su situación de manera traumática), intentando hacer ver que, bueno, esto es una cuestión de probabilidades: cuanto más se intenta, más posibilidades existen de encontrar un empleo. No hay una correlación exacta que te diga que, llegado a un punto, lo vas a conseguir, pero sí que si lo intentas más, más posibilidades tienes.

Buscamos que la persona vaya poco a poco descubriendo su perfil, marcando su propio camino. Tenemos un diario de desarrollo personal que cada uno va cumplimentando conforme se desarrolla la Lanzadera, luego se analizan los perfiles concretos de las personas en relación con los sectores en los que ha trabajado, la experiencia que posee, experiencia que puede ser compartida con los compañeros, en una primera fase importante para entender el mercado laboral en el que estamos. Para bien o para mal, el mercado de trabajo ha cambiado radicalmente y hay gente que aún conserva el paradigma industrial en la cabeza. Estamos pensando en el trabajo para toda la vida, estable… y eso ya es un concepto del pasado. No es que sea nuestro deseo u opinión, pero es la realidad.

Estamos pensando en el trabajo para toda la vida, estable… y eso ya es un concepto del pasado. No es que sea nuestro deseo u opinión, pero es la realidad.

Una vez que este cambio de paradigma se comprende y asimila, comienza una segunda fase en la que se analiza el entorno laboral concreto de la ciudad en la que se realiza la Lanzadera. Se analiza qué posibilidades existen, qué empresas contratan en la zona, qué recursos buscan y cómo ”casan” con los que hay en la Lanzadera, y en función de ello comenzamos a realizar talleres de formación internos donde, por ejemplo, si una persona es usuario avanzado de Linkedin, traslada sus conocimientos al resto de los integrantes de la Lanzadera… Posteriormente se analiza el entorno, se programan visitas a las empresas de la zona, vienen empresas a conocer la Lanzadera, a lo que se añaden gestiones individuales en los que la persona va trabajando sus carencias.

En esta segunda fase se trabajan mucho las herramientas de empleabilidad, las más clásicas, como por ejemplo elaborar correctamente un CV, utilización de redes sociales, Linkedin, realización de entrevistas de trabajo (vienen incluso responsables de recursos humanos de empresas a simular entrevistas de empleo) y luego la tercera fase está más enfocada sobre todo a la proyección externa. Porque nosotros decimos que de nada vale si estás haciendo un proyecto maravillosos que se queda entre cuatro paredes en la ciudad x, y luego realmente nadie se entera. Hay que hacer una labor de networking, asistencia a eventos, presentándose como miembros de la Lanzadera, hablar con empresarios, con responsables de recursos humanos… La propia Lanzadera organiza eventos mientras se sigue con esa labor de visita a empresas. Planteamos una labor muy activa, muy de pisar la calle”.

La integración de personas de diferentes edades es fundamental

La integración de personas de diferentes edades es fundamental

G.Y.: Imagino que tenéis establecidos unos indicadores que permitan evaluar los resultados de vuestra labor. ¿Cuáles son los principales?
A.R.:Desde el principio teníamos claro que era imprescindible que el programa fuera evaluado externamente. Ya hemos sido objeto de dos evaluaciones de impacto por parte de Recrea, con el programa de empleabilidad para jóvenes de Telefónica y en el que ya participan personas de más edad.

Lo que demuestran estos estudios es que, analizando y comparando los resultados entre colectivos que participan en Lanzaderas con colectivos que participan en otros programas de empleabilidad, se demostraba que existe una tasa de inserción de 20 puntos superiores por parte de Lanzaderas, además de una serie de cambios de actitud en los integrantes de Lanzaderas que eran mucho más acusados que en otros programas. En cifras globales, han pasado más de 8.000 personas de los cuales al menos la mitad, durante los cinco meses que dura el proyecto (porque luego también realizamos un seguimiento posterior) han tenido éxito, es decir, han conseguido un empleo ( y no contamos prácticas, sino empleo efectivo) o han vuelto al sistema educativo reglado (personas, fundamentalmente jóvenes, que se dan cuenta que su necesidad real no es tanto tener un empleo remunerado sino terminar su formación)”.

Más de 8.000 personas han pasado por las Lanzaderas y al menos la mitad han conseguido empleo.

G.Y.: ¿Cuál es la edad de los participantes en Lanzaderas? ¿Hay personas Yold en los diferentes programas? ¿Cómo pueden inscribirse?
A.R.:Las convocatorias de Lanzaderas dependen de los financiadores, pero como norma general en casi todas las lanzaderas participan personas mayores de 45 años, en diferente porcentaje (al igual que el resto de edades).

Para aquellas personas que estén interesadas, deben acceder a www. lanzaderasdeempleo.es donde, en el apartado Lanzaderas, pueden ver todos los proyectos activos existentes. Y ahí se facilita toda la información: en qué ciudades está previsto realizar una Lanzadera, cómo inscribirse, etc.”.

G.Y: ¿Estáis presentes en toda la geografía nacional?
A.R.:Sí. Hemos desarrollado proyectos en todas las comunidades autónomas y lo que es cierto es que depende del momento y de los financiadores. No siempre tenemos presencia activa en la totalidad de las comunidades, si bien es cierto que en cualquier momento puede iniciarse una Lanzadera en una localidad concreta. De hecho, estamos ahora mismo preparando la próxima convocatoria, que comenzará a la vuelta del verano.”

Hemos tenido personas de 50 y 55 años, comprometidas con el proyecto, y al final un gran porcentaje de ellos lo han conseguido.

G.Y.: Por último, ¿qué le dirías a un lector de GY de 50 años que se encontrara en situación de desempleo?
A.R.:Que al final la búsqueda de empleo es una cuestión de probabilidad, y que cualquier proceso de aprendizaje que se realice y se combine con una búsqueda activa de empleo multiplica las oportunidades de conseguir un trabajo. Nosotros lo hemos visto en primera persona, no hablamos por hablar. Hemos tenido personas de 50 y 55 años, comprometidas con el proyecto, y al final un gran porcentaje de ellos lo han conseguido. Porque Lanzaderas lo que hace es abrirte un abanico de posibilidades que ni siquiera te habías planteado. Trabajamos mucho con las competencias que tenemos dormidas, que no sabemos que tenemos, cosas que están vinculadas con lo que habíamos hecho siempre, pero no las consideramos, y al final es un acercamiento mucho más directo a empresas que si vas solo. Uno solo en casa poco puede hacer, esa rutina de levantarte por la mañana, encender el ordenador, ver ofertas de trabajo en portales, mandar el currículum… y ver que hay 180 apuntados, nos desmoraliza. Hay que probar cosas distintas y ser un poco valiente y comprometernos con ellas. “

Más información:

www.lanzaderasdeempleo.es

(Derechos de reproducción de vídeos cedidos por la Fundación Santa María la Real)

Comentarios

  1. Almudena Sáez dice:

    Necesario.Enhorabuena

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