Yoldilandia. Estafas históricas alimentadas por los medios de comunicación
Estafadores épicos y mediáticos

Hace apenas unas semanas el caso de la estafa realizada por los padres de la pequeña niña enferma Nadia Nerea nos dejó a todos asombrados ¿Es tan fácil engañar al mismo tiempo a miles de personas? Los casos que aquí recopilamos demuestran que sí, que se puede engañar incluso a los medios de comunicación. Con las redes sociales, el peligro aún es mayor, así es que ¡precaución!
El caso ‘Nadia Nerea’ ha vuelto a abrir la caja de Pandora: cuando una historia vende, especialmente en este difícil periodo para los medios de comunicación, lo importante es repercutirla, explotarla al máximo, incluso aunque nadie se haya tomado la molestia de verificar si los datos que se están publicando son del todo fiables.
“Los padres de Nadia Nerea se embolsaron 153.000 euros en tan solo cuatro días a costa de la solidaridad de la gente”.
Y es que, el caso de esta pequeña, que tan famoso se ha hecho en los últimos años, tiene todos los ingredientes para captar seguidores en los diarios, en las televisiones y en las redes sociales: niña enferma + padres coraje + situación de necesidad = conmoción asegurada y muchas portadas y emisiones cubiertas en torno al caso. Estas fueron las claves que permitieron durante años que Fernando Blanco, el padre de la pequeña Nadia Nerea, que supuestamente sufre una extraña dolencia de carácter genético, pudiera realizar una continuada campaña de petición de fondos para supuestamente curar a la pequeña, que proporcionaron a la familia cientos de miles de euros.

Impresionante el trabajo del padre Nerea, que engañó a docenas de famosos y deportistas para conseguir fondos para su asociación.
Por ejemplo, en uno de los últimos llamamientos realizados por el padre, se recaudaron nada menos que 153.000 euros en apenas cuatro días. Sin embargo, hace algunas semanas todo se vino abajo: una seria revisión del caso por parte de uno de los equipos de periodistas que cubría este tema le llevó a detectar que los padres de Nadia Nerea llevaban años engañando a los medios y habían montado todo un negocio gracias a los problemas de salud de su hija. Todo era una estafa, apoyada en argumentos a veces ridículos, invenciones delirantes por parte del estafador, que sin embargo la prensa había repetido una y otra vez en sus noticias, sin siquiera realizar una mínima verificación.

Rafa Nadal apoyando a Nadia Nerea.
Por ejemplo, el padre había declarado que había viajado con su hija por diversos países del mundo para buscar a los mejores especialistas que pudieran curar la enfermedad; que ambos habían estado incluso un mes en Afganistán, durante la guerra, para localizar una cueva donde se escondía uno de los mayores expertos de planeta; que la operación para curar a la niña consistía en practicarle “tres agujeros en la nuca”; incluso llegó a inventarse que había hablado con Al Gore y que él mismo tenía cáncer, pero había renunciado al tratamiento de quimioterapia, para no gastar los fondos del dinero destinado a la niña: un rosario de declaraciones paranoicas a las que, durante años, nadie puso coto ni sospechas. Muy al contrario: las fantasías de Blanco contaron con la complicidad inocente de televisiones, periódicos, emisoras de radio y personajes famosos, que colaboraron inocentemente en difundir su mensaje, y engañar a miles de personas que generosamente realizaron donaciones para ayudar a la pequeña, un caso que además se ha complicado en las últimas semanas después de que los investigadores encontraran también fotos de carácter sexual.
Por supuesto, el reciente caso de Nadia Nerea no ha sido la única estafa famosa. La historia humana está llena de ellas; repasamos algunas de las más recientes y sonadas:
El hombre de Piltdown era un orangután
Fue de los mayores fraudes de la ciencia, y a día de hoy el caso todavía causa controversia. Comenzó cuando Charles Dawson -antropólogo británico aficionado- presentó a los investigadores del British Museum un cráneo que, según dijo, se había encontrado en una cantera de Piltdown (Sussex, Inglaterrra). Los expertos continuaron la búsqueda en el lugar mencionado, hasta descubrir nuevos restos que parecían encajar con el cráneo.

El cráneo fraudulento.
En aquel momento, los restos de Piltdown fueron considerados como un hallazgo trascendental, un auténtico eslabón en la evolución humana, que parecía mezclar rasgos de humano y de simio. Décadas después, cuando ya Dawson habia fallecido, a partir de los años 50, las nuevas formas de medición antropológicas revelaron que el cráneo era una estafa, y que durante décadas los expertos del British Museum se habían dejado engañar; de hecho, en los restos del hombre de Piltdown se mezclaban elementos de antigüedades distintas, de humanos y de simios, que parecían haber sido mezclados. Nuevas investigaciones posteriores revelaron que prácticamente todos los descubrimientos de Dawson eran falsos y que este había construido su carrera a costa de engaños.

En los años cincuenta, los expertos determinaron que el hombre de Piltdown era una estafa.
El pintor de los ojos grandes
Walter Keane se convirtió en uno de los artistas más famosos de Estados Unidos en los años 60. El sello de identidad de sus obras eran sus impactantes retratos de niños, mujeres y animales con unos enormes ojos llenos de tristeza.

Póster de la película “Big Eyes“.
El pintor se hizo célebre entre las grandes estrellas de Hollywood e incluso Andy Warhol alabó su trabajo. Asimismo, los periodistas más reputados en arte y cultura difundieron fantásticas críticas acerca de sus obras sin conocer lo que se escondía detrás: que en realidad era su esposa Margaret la ejecutora de las mismas. Una sufrida artista que estuvo cerca de una década encerrada en un estudio trabajando sin descanso, para que luego Walter los pudiera presentar ante el público. Cuando Margaret decidió contar toda la historia, tras haberse divorciado de su marido, aseguró que el secreto de los expresivos ojos que pintaba no era otro que el reflejo de la opresión que ella misma sentía. Margaret llevó el caso ante el juez, que obligó a los dos ex esposos a pintar ante él para hallar la verdad del asunto. Keane no fue capaz ni de dar una pincelada en el cuadro y Margaret vio reconocido su trabajo. La historia de este gran fraude fue recientemente llevada a la gran pantalla de la mano de Tim Burton en la película “Big Eyes”.

Margaret Keane.
Artistas del playback
¿Quién no recuerda a Milli Vanilli? Probablemente este dueto pasará a la historia por haber batido récords de ventas sin cantar una sola estrofa. Fabrice Morvan y Rob Pilatus, bailarines en sus inicios artísticos de la cantante Sabrina Salermo, decidieron lanzar su primer disco en 1988, alcanzando de forma totalmente inesperada, el primer puesto en los rankings de música pop estadounidense en varias ocasiones.
“El dueto Milli Vanilli llegó a ganar un Grammy sin cantar una sola estrofa de sus temas”.
El éxito no dejaba de crecer, los mejores medios de comunicación se peleaban por tenerles en sus emisiones y llegaron incluso a recibir el Premio Grammy al Artista Revelación del año en 1990. La broma se les fue totalmente de las manos y empezaron a surgir los primeros rumores de que las canciones de Milli Vanilli eran en realidad interpretadas por otros cantantes solistas anónimos.

Milli Vanilli, los que no cantaban.
Pocos meses después, el productor del dúo, Frank Farian, admitía en una entrevista que Fabrice y Rob se limitaban efectivamente a hacer playback y poner la imagen a las carátulas de sus álbumes. El Grammy les fue retirado inmediatamente.
David Hampton
Algo parecido ocurrió con David Hampton en los años 80. Todo comenzó cuando la famosa discoteca Studio 54 de Nueva York le negó la entrada por ser afroamericano: a raíz de aquello, decidió hacerse pasar por el hijo de Sydney Poitier para conseguir el acceso y por supuesto lo consiguió. Hampton decidió continuar con la estafa y poco después ya era perseguido por la prensa y se había introducido en la élite de Hollywood. Su atrevimiento fue tal, que se hizo amigo de ‘celebrities’ como Melanie Griffith y Calvin Klein, a quienes les pedía dinero prestado y cobijo en sus mansiones durante largas temporadas. Dos años después fue descubierta toda su mentira.
“Atrápame si puedes”
El caso de Frank Abagnale es uno de los más conocidos, ya que su historia fue utilizada por Steven Spielberg como argumento de su conocida película “Atrápame si puedes”, con Leonardo di Caprio como protagonista. De nuevo, otro joven experto del fraude fue capaz -con menos de 20 años- de suplantar repetidamente su identidad y emitir cheques falsos durante más de cinco años, a la vez que compaginaba sus múltiples servicios, todos ellos de forma fraudulenta, como copiloto de Pan Am Airlines, médico pediatra del hospital de Georgia, abogado de la Universidad de Harvard y agente de los servicios secretos estadounidenses.

“Frank Abagnale, no solo defraudó millones de euros, sino que ejerció como copiloto, médico y abogado sin estar formado en ninguna de las profesiones”.
Fue detenido en Francia y tras cumplir algunos años de cárcel en EE.UU. recibió la oferta de colaborar con el FBI en la detección de fraudes bancarios para reducir su pena. Actualmente dirige “Abagnale and Associates”, una empresa consultora en seguridad financiera.
El pequeño Nicolás
Es una de las estafas más recientes y sonadas en nuestro país. Nadie sabía realmente de dónde había salido ese joven Francisco Nicolás, pero la mayoría, no fuese a ser verdad todo lo que contaba, le seguía la corriente: se hizo pasar por asesor de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, agente del CNI y persona de enlace entre la Casa Real y La Moncloa, gracias a lo cual consiguió, por ejemplo, 25.000 euros por interceder en la venta de una propiedad inmobiliaria. No fue su única ganancia, su modus operandi habitual era el de pedir favores, frecuentemente elevadas sumas de dinero, en nombre del CNI, a influyentes cargos y hombres de negocios. Todos caían. Nadie le hubiese echado más de 17 años al chaval, pero se movía mejor que nadie en las esferas del poder empresarial y político. Hoy por hoy los medios más importantes de España le siguen ofreciendo grandes espacios en los que no cesa de dar detalles sobre asuntos por los que está denunciado ante la justicia.
“El peligro se multiplica de forma exponencial con el auge de las redes sociales”.
En algunos de estos fraudes y estafas modernos también los medios de comunicación han tenido un papel responsable, sin lugar a dudas. Y en nuestros días, el peligro de ser engañados se multiplica de forma exponencial con el auge de las redes sociales, donde las noticias inventadas, las falsas informaciones no contrastadas, algunas con total falta de legitimidad, son compartidas y ‘retwiteadas’ por un público inocente, desprovisto de maldad, que ayuda a que todas ellas se propaguen como la pólvora. Por eso, a la hora de invertir nuestro dinero, confiar en alguna entidad o realizar donaciones, es cada vez más aconsejable ser cauto y buscar información directa, no solamente de fuentes mediáticas, sino si es posible, de la propia fuente, o de especialistas solventes que nos puedan asesorar.
Aun así, el engaño forma parte de la historia del hombre, y seguramente, seguirán existiendo los pícaros y filibusteros que se aprovechen de la buena fe para enriquecerse y medrar.
Más información:
http://www.sopitas.com/207219-las-10-estafas-mas-grandes-de-la-historia/
Carmen Matas Gallardo


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