Cine Yold. El ‘padre’ de Indi fue el arqueólogo que descubrió Machu Picchu

¡Indiana Jones existió! Y se llamó Hiram Bigham

Angel Domingo
25 abril, 2024

Con la excusa de las cuatro décadas que ya ha cumplido En busca del arca perdida, en su artículo de hoy, nuestro crítico de cabecera nos trae un dato poco conocido al respecto del inolvidable Indiana Jones: existió un arqueólogo, llamado Hiram Bigham, el descubridor de -nada menos- la ciudad de Machu Picchu, que es considerado antecedente del gran Indiana. Hoy la cosa va de aventuras y arqueología. ¿Te vienes?

En el año 1981, se dice que nació la aventura; la aventura cinematográfica verdaderamente inmortal; la aventura encarnada en el icono internacional que es Indiana Jones. Y es que ese año fue el del estreno de la primera película de la saga Indi, En busca del arca perdida.

Una de las escenas más escalofriantes de En busca del arca perdida

Parece ser que los creadores de la historia, George Lucas y Philip Kaufman, y el guionista, Lawrence Kasdam, se inspiraron en un personaje real, Hiram Bigham, el famoso arqueólogo que, en 1911, descubrió la maravillosa y legendaria ciudad perdida en la cordillera de Los Andes, la capital del imperio inca, Machu Picchu.

Bigham nació el 19 de noviembre de 1875 en la isla de Honolulu (Hawái, Estados Unidos).

Hiram Bigham en la expedición a Los Andes

“El auténtico Indiana Jones” estudió en la Universidad de Yale. Para pagar sus estudios tuvo que trabajar vendiendo caramelos y como ayudante de cocina. También dio clases particulares, hasta que se graduó en 1898.

Después ingresó en la Universidad de Harvard, donde se graduó como profesor de Historia en 1905. Cinco años antes se había casado con Alfreda Mitchell, nieta de Charles Tiffany, el fundador de la joyería Tiffany & Company de Nueva York. Esto le permitió acceder a recursos económicos y establecer relaciones con diversas personalidades; todo ello le facilitó la realización de su primera expedición arqueológica a finales de 1906.

Bingham partió acompañado de Hamilton Rice, un joven doctor que había ganado cierta fama como explorador por su expedición desde Guayaquil hasta el Río Napo, en Ecuador. La idea de Bingham, que para entonces ya había publicado algunos artículos académicos, era escribir una biografía de Simón Bolívar y seguir la ruta del Libertador entre Caracas y Bogotá, “pero jamás llegó a hacerlo”, como recuerda National Geographic, que le financió esta expedición.

Machu Picchu, la sorprendente ciudad en plena cordillera

De vuelta a Estados Unidos, un amigo de Bingham, Edward S. Harkness, leyó sus apuntes de ese viaje, y le animó a volver a Perú para encontrar la ciudad inca de Vilcabamba (hoy sabemos que se trataba del legendario Machu Picchu). El nuevo viaje se inició en 1911. Fue el 23 de julio de ese mismo año cuando la expedición llegó a la planicie de Mandorpampa, donde Bingham creía que se encontraba Vilcabamba. Pero lo que encontró al día siguiente fueron las colosales ruinas de Machu Picchu.

Hiram con sus guías y compañeros de expedición

-“De repente me encontré frente a las paredes de unas ruinas y casas construidas con la mejor calidad del arte inca. Las paredes fueron difíciles de ver, ya que los árboles y el musgo habían cubierto las piedras durante siglos. Pero en la sombra del bambú y trepando los arbustos estaban las paredes visibles, hechas de bloques de granito blanco cortados con la más alta precisión. Encontré brillantes templos, casas reales, una gran plaza y miles de casas. Parecía estar en un sueño”, relata un entusiasmado Hiram en su crónica del descubrimiento.

La arqueología contemporánea ha seguido avanzando en los últimos años a partir de notables descubrimientos, sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX, y de la mano de grandes innovaciones metodológicas. Algunas de estas novedades surgieron a partir de la investigación de las antiguas culturas de América, como la que realizó nuestro héroe en la vida real.

Hiram, en su despacho de oficial durante la Primera Guerra Mundial

Sin embargo, tras las expediciones de 1915/1916, Bingham se alejó completamente de la vida del ‘arqueólogo de campo’. En 1916 se alistó en la Guardia Nacional, y luego sirvió en el Servicio Aéreo (el antecedente de la Fuerza Aérea norteamericana), como oficial e instructor. Pero aún así, este cambio de actividad profesional podemos considerarlo otra conexión con Indi, ya que el personaje de ficción también tuvo un breve periodo como observador aéreo en la Gran Guerra (aunque el personaje ficticio lo hizo en la Escuadrilla Lafayette, dependiente del ejército francés).

La indumentaria de Heston en El secreto de los Incas es sorprendentemente idéntica a la de Indiana

¿Otras conexiones con Indiana Jones? Sí, se puede mencionar una influencia indirecta: en la película El secreto de los Incas (Jerry Hopper, 1954), el personaje de Harry Steele –interpretado por Charlton Heston- sirve como prototipo, incluso en la forma de vestir, de nuestro arqueólogo aventurero favorito. Sin duda, la historia de Hiram Bingham y el éxito de esta versión de su aventura, influyeron en el guion de En busca del arca perdida.

Curiosamente, más allá de alguna mención pasajera y al contrario que otros muchos de los personajes que hemos repasado, no hay referencia alguna a Bigham en ninguna de las novelas, cómics y otros materiales derivados de la millonaria saga de Indiana Jones.

Lo que sí está claro es que ambos personajes, Hiram e Indi, fueron aventureros intrépidos, inspiradores e inolvidables.

Ángel Domingo Pérez

 

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