Cine Yold. El 17 de abril la MGM cumple cien años
La centenaria Metro-Goldwyn-Mayer hizo realidad el sueño americano

Nuestro crítico de cabecera hace un repaso del pasado y futuro de la MGM, el gran estudio de Hollywood, capaz de hacer los sueños realidad. Y es que la ocasión lo merece, la Metro cumple nada menos que un siglo.
Ya sea gracias a musicales como Cantando bajo la lluvia (1952) o dramas históricos legendarios como Ben-Hur (1.959), la creación del estudio que utilizó como símbolo el rugido de un león (hubo que esperar a la llegada del sonido para escucharlo) fue determinante en lo que significa Hollywood en todo el mundo: el lugar donde los sueños se hacen realidad.

Este 2024 se cumple un siglo desde su fundación por Louis B. Mayer, Samuel Goldwyn y Marcus Loew, actualmente en poder de Amazon. En 1924, la MGM hizo los primeros movimientos bursátiles para inaugurar la compañía cinematográfica más exitosa de la historia.
El comienzo de construcción de este coloso del entretenimiento tuvo lugar un 17 de abril de 1924, cuando el magnate Marcus Loew adquirió la cadena de salas de cine Lowe´s Theatres, compañía que después uniría a la distribuidora Goldwyn con la intención de ser dueño, tanto de las películas, como de sus lugares de proyección.

Loew tomó la decisión de ocuparse él mismo de todos los aspectos económicos del nuevo negocio; propuso a su colega Irving Thalberg trabajar a tiempo completo en las tareas de producción y distribución de las películas, convirtiéndose en el estudio cinematográfico con más prestigio del Hollywood dorado.

Más grande. Más caro. ¡Mejor!
En 1925, la MGM estrenó El gran desfile, dirigida por King Vidor, una película ambientada en tiempos de Cristo que narraba la historia del joven soldado John Gilbert. Reunió a más de ciento cincuenta mil extras (todavía, claro, no existía la animación digital). Ninguna otra película ha batido esta cifra de participantes en un rodaje, y creo que será difícil que lo consigan. Esta película convirtió al estudio en la compañía pionera de lo que actualmente denominamos blockbusters.

Louis B. Mayer, el verdadero león de la compañía
Aunque grandes productoras como Universal y Paramount intentaron imitar la forma de hacer películas del estudio de Louis B. Mayer, ninguna podía igualar la forma de crear inmensas ciudades. Pero no satisfecha con esto, la MGM siguió innovando en aspectos técnicos, como la llegada del cine en color, entonces llamado technicolor, y la sincronía entre imágenes y sonido, eliminando definitivamente el desfase de unos segundos que existía desde la invención del sonido en el cine.

Los tres fundadores
Si bien el technicolor es utilizado a partir del rodaje de Ben-Hur (1959), la técnica se convirtió en algo habitual con el estreno de El mago de Oz (1939), la inolvidable película protagonizada por una joven Judy Garland.

Además fueron pioneros en lo que años después se conocería como ‘la dictadura de los estudios’, dirigiendo al milímetro las carreras de estrellas como Clark Gable, Greta Garbo o Jean Harlow, quienes aportaron el glamour, la elegancia y la fama que iluminó la época dorada del cine estadounidense.

Dos estrellas de la Metro: Gable y Howard
Los grandes clásicos musicales e históricos situaron al estudio en la cúspide de Hollywood, pero los rumores de estrategias que traspasaban la legalidad llegaron a la capital, y Washington reaccionó creando una ‘ley antimonopolios’ que prohibía al estudio ser dueño de la comercialización de sus películas. Esto, unido al nacimiento y auge de la televisión en los hogares estadounidenses, arruinó la primera edad dorada del cine de Hollywood.

El director Oliver Stone recibe al primer león anual de la Metro
Baile de propietarios
Finalmente, después de la nueva versión de Ben–Hur (1959), la más conocida y exitosa, pocas películas sobresalieron con tal fuerza, y finalmente la adquisición del estudio por el magnate Kirk Kerkorian, en 1969, terminaría con la imagen de MGM como el ‘gran estudio de Hollywood’, para asociarlo con una cadena de hoteles de Las Vegas.

La famosa carrera de cuádrigas de Ben-Hur
Tras un camino infernal de varios cambios de dueños más, y la bancarrota definitiva en 2010, Metro-Goldwyn-Mayer llegó a manos de Amazon en 2022, con un catálogo conformado por alrededor de cuatro mil películas, diecisiete mil episodios de televisión y sus ciento ochenta premios Oscar, su activo inmaterial más valioso. Amazon pagó 7.000 millones de euros.
Quiero terminar este artículo insistiendo en el impacto que las películas de MGM han tenido, y siguen teniendo, en los cineastas contemporáneos. Es extraordinario, por eso creo que su legado está seguro en todos los sentidos, pero tengo menos confianza en su futuro, especialmente en estos tiempos dominados por una industria que sigue encontrando nuevas estrategias comerciales, frente a los avances tecnológicos y las plataformas de streaming.
Ángel Domingo Pérez


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