Mundo Yold. Recorrido por las 24 películas de la serie Bond

Licencia para triunfar

Angel Domingo
25 septiembre, 2019

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La nueva entrega de la serie James Bond promete grandes cambios y novedades, entre otras, parece que el agente secreto será encarnado por una mujer. Nuestro crítico cinematográfico, Ángel Domingo, nos recuerda anécdotas y curiosidades sobre los actores que interpretaron a Bond, James Bond.

Anuncian el rodaje de la nueva película del agente secreto más famoso de la historia de la gran pantalla; será la número vigésimo quinta y, precisamente, llevará el título de Bond25. Siempre que se ha filmado una nueva entrega de este personaje, sobre todo si cambia el actor protagonista, ha habido polémica. En este caso, al parecer, las novedades son muchas; el protagonista será una mujer. Al menos, esto se rumorea.

Haré un recorrido por los diferentes actores que han interpretado, con mayor o menor éxito a nuestro personaje, los villanos más crueles y estrafalarios contra los que 007 tuvo que luchar y a sus coprotagonistas femeninas; bueno, algunas, por que pasan de cincuenta.

Ian Fleming, frente a su máquina de escribir (1958)

El agente con licencia para matar fue creado por Ian Fleming en 1953.  Este autor era oficial de inteligencia británico, su nombre secreto era MI6; posiblemente no le resultó difícil dar el salto a la literatura recogiendo su experiencia en el campo del espionaje. La primera novela la tituló Casino Royale y presenta a James Bond como un agente secreto, atractivo soltero, de grandes ojos azules y al que le gusta desayunar caviar del Cáucaso con yema de huevos; tomar una sola copa de brandy, grande eso sí, antes de cenar; fumar entre 60 y 70 cigarrillos diarios sin filtro; y vestir un traje de pata de gallo blanco y negro. También nos cotilleó que su criatura perdió la virginidad en París, con 16 años. Fleming llegó a escribir 12 novelas más y dos colecciones de cuentos sobre Bond.

Sean Connery

Muchos aficionados y seguidores del famoso espía piensan que el primer actor que le puso cara a 007 fue Sean Connery; pero no fue así. La primera vez que James Bond ocupó metros de celuloide fue en 1953, en un episodio del programa americano Climax!, titulado Casino Royale, para la CBS, producido por la Paramount Picture. El actor fue Barry Nelson, intérprete de muchas series de televisión y más conocido, tal vez, por encarnar a Stuart Ullman en la película El Resplandor. Considero justo este reconocimiento.

Etapa Connery
Después, y en lo que al cine interesa, 007 durmió una larga siesta. Los productores Albert R. Broccoli y Harry Saltzman fundaron en 1961 Eon Productions y, tras difíciles negociaciones con Ian Fleming, acordaron adquirir la franquicia del espía de Su Graciosa Majestad. Desde 1963 y hasta la fecha han producido 24 cintas. Elegir actores, readaptar las novelas y decidir las fechas de estreno siempre fue tarea suya.

Sin embargo, con Sean Connery, primer intérprete de esta saga, la cosa empezó mal; a Fleming no le gustaba el escocés, dijo que este actor nada tenía que ver con su refinado Bond, que Connery no pasaba de ser un garrulo venido a más. A pesar de esta opinión interpretó a 007 en siete ocasiones y puso el entramado base del personaje para futuras producciones.

Cartel de Agente 007 contra el Dr. No

Agente 007 contra el Dr. No (Terence Young, 1962). Fue la primera película de la serie. En Hispanoamérica le añadieron el adjetivo satánico al Dr.. Producida con bajo presupuesto, fue todo un éxito en taquilla. La trama comienza con la presentación del personaje a través del cañón de un revólver, todo un símbolo icónico.

Según cuentan, a Connery le costaba meterse en la piel del personaje y el director le aconsejó dormir con traje y corbata; está claro que Young pensaba que el hábito sí hace al monje. Otra curiosidad del filme es la presencia del cuadro de Goya, El Duque de Wellington, en la guarida subterránea del maléfico Dr., cuadro que, por cierto, había sido robado poco tiempo atrás de  la National Gallery de Londres. La actriz suiza Ursula Andress, coprotagonista de la cinta, se hizo famosa por su escena vestida con bikini blanco y el pelo mojado saliendo del agua; pasó a ser la segunda chica Bond relevando a Eunice Gayson. Ian Feming propuso a su primo Christopher Lee para interpretar al villano, pero la productora le rechazó argumentando que no tenía suficiente cara de malo.

Para Eon Production no fue fácil decidirse por Sean Connery; antes consideraron a otros actores. Patrik McGoohan fue el primer elegido, pero rechazó el papel. Richard Johnson lo quiso, pero la productora le rechazó. Al final Connery firmó un contrato en exclusiva por siete años, a película por año, acuerdo que no cumplió; en 1968 dijo que estaba harto del personaje y que necesitaba abrirse a otras historias. Ante esto, Eon buscó a otro intérprete para la película Al servicio de Su Majestad (Peter R. Hunt, 1969), protagonizada por el australiano George Lazenby, que llegó a ser el modelo publicitario mejor pagado del mundo gracias a la marca Marlboro.

Finalmente, la película no obtuvo el éxito esperado en taquilla; al parecer, al público no le convenció el nuevo rostro de Bond, por lo que reanudaron negociaciones con Sean Connery para la siguiente cinta.

Cartel de Diamantes para la eternidad

Etapa Moore
Tras un jugoso aumento en el caché, que donó íntegramente a la beneficencia, el escocés aceptó y protagonizó Diamantes para la eternidad (Guy Hamilton, 1971), historia plagada de gadgets: trampas para ratones, máquina fotográfica para crear falsas huellas digitales y la moneda que siempre gana en las máquinas tragaperras. Sin embargo, la decisión de introducir personajes exagerados y un humor trasnochado hicieron que la película no cumpliera con las expectativas artísticas ni, lo que fue más importante, económicas. No pasa de ser una película entretenida. Esta entrega supuso el abandono definitivo de Connery. El escocés fue relevado por el londinense Roger Moore, que interpretó al agente también en siete ocasiones durante un periodo de doce años.

Roger Moore

Tras un acalorado debate para elegir al nuevo Bond, la productora se decidió por Moore, a pesar de ser, en ese momento, un actor de cuarenta y cinco años. Desde el principio quiso añadir al personaje su toque personal. Entre ellos, el agente 007 dejó de fumar cigarrillos para fumar puros; nunca se puso al volante del Aston Martin del que tanto presumía Connery, sustituyéndolo por un simpático y más divertido Citroën 2cv amarillo; a su vez, también consiguió incorporar a la lista de chicas Bond a su hija Deborah en Muere otro día (Lee Tamahori, 2002).

En Vive y deja morir (Guy Hamilton, 1973), Roger Moore hizo su primera aparición. Esta entrega se aleja un poco de la estructura original de supervillanos para centrarse en los traficantes de droga de raza negra, acorde con el género cinematográfico Blaxploitation, de moda en los setenta; en este contexto tuvo lugar la aparición de Gloria Hendry, una chica Bond afroamericana.

Cartel de La espía que me amó

La espía que me amó (Lewis Gilbert, 1977): Rusos y británicos desean averiguar quién ha hecho desaparecer sendos submarinos de sus respectivas flotas. James Bond recibe el encargo de los británicos, mientras que los rusos hacen lo propio encargando a la espía Anya Amasova, papel interpretado por la top model del momento Barbara Bach. La productora quiso dar impulso al personaje, que estaba dando claros indicios de agotamiento; así que fabricó un malo extraordinario: Tiburón, que ha pasado a la historia como el villano estrella de la saga. Un descomunal superpetrolero era quien, literalmente, se comía a los submarinos. Hubo que fabricar un plató en exclusiva en los Estudios Pinewood para rodar las escenas; este edificio, con más de 5.000 m., es hoy el mayor set de Europa. La cinta fue todo un éxito en taquilla.

Moonraker (Lewis Gilbert, 1979): Una nave espacial ha desaparecido misteriosamente, y James Bond recibe la orden de localizarla. Tachada de frívola, la cinta es una de las más flojas producciones de la saga. Tal vez, Moore no consiguió dar el punto adecuado al espía, otrora duro y seductor, por su característica inexpresividad y parsimonia; negándose a correr, hasta el punto que tuvo que ser reemplazado por un extra durante las escenas de persecución. Roger Moore lo pasaba fatal en el rodaje debido a problemas de salud: sufría continuos ataques de cálculos renales. Richard Graydon, especialista en escenas de riesgo, estuvo a punto de sufrir un trágico accidente al resbalarse y quedar prendido de un cable de teleférico; por suerte pudo salir ileso. Como contaban con gran presupuesto se esmeraron con los efectos especiales; lo mejor de la película, a mi parecer, de hecho fueron nominados para los Oscar de aquel año. Ante el poco éxito en taquilla, Eon Production contrató a John Glene como relevo tras la cámara.

Carole Bouquet en Solo para tus ojos

Solo para tus ojos (John Glen, 1981): No pasa de ser una discreta cinta de acción, donde lo más relevante es la presencia de Carole Bouquet; presencia fugaz, ya que el personaje es cruelmente asesinado en la playa.

Octopussy (John Glen, 1983): En principio suponía la despedida de Moore del agente secreto. La acción lleva a Bond a Nueva Delhi. A su estreno londinense acudieron el Príncipe Carlos de Inglaterra y la Princesa Diana.

Roger Moore se despidió con Panorama para matar (John Glen, 1985). Al parecer, la decisión la tomó al darse cuenta de que la chica a la que seduce en la película es más joven que su propia hija.

Etapa Dalton
En la siguiente entrega, 007: Alta tensión (John Glen, 1987), la productora ofreció el papel a Timothy Dalton, que ya había rechazado interpretar a nuestro espía en dos ocasiones: en 1968, argumentando que era demasiado joven y en 1985, sin aportar muchas explicaciones. Sin embargo, como a la tercera va la vencida, Dalton aceptó cuatro años después. Aportó al personaje mayor agresividad y una actitud más fría, con el fin de que Bond fuera más realista y creíble. Fleming le consideró el Bond más cercano a su idea original; bebedor, duro y eficiente a la hora de cumplir con su misión, todo ello sin mostrar mucha alegría por matar. La película coincidió, en su estreno, con otras como Indiana Jones y la Última Cruzada, Batman, Cazafantasmas o Star Treck V, que fueron duros competidores en taquilla.

Cartel de Licencia para matar

La decimosexta película de nuestro personaje es Licencia para matar (John Glen, 1989) y segunda entrega de Dalton en el papel de Bond. El agente se enfrenta a uno de los villanos más sangrientos de toda la franquicia: el narcotraficante Franz Sánchez, que suele aparecer con un camaleón al hombro; el animal porta un collar de diamantes. El hombre de confianza de este siniestro personaje es Darío, interpretado por un jovencísimo Benicio del Toro. Con esta entrega se despide Dalton de la saga.

La mirada de agente secreto de Pierce Brosnan

Etapa Brosnan
En GoldenEye (Martin Campbell, 1995) encontramos a Pierce Brosnan encarnando a Bond por primera vez. Irlandés y oficial de la Orden del Imperio Británico, fue James Bond en cuatro ocasiones. En 1991 sufrió una desgracia familiar: su esposa, Cassandra Harris, fue diagnosticada de un cáncer maligno de ovarios, y tras una dura lucha falleció. El actor se retiró de la escena durante cuatro años para acompañar a su mujer en este duro trance. En 1995 aceptó interpretar a nuestro espía por 4 millones de dólares.

Aportó al personaje un rasgo nuevo: ser un hombre bueno. Podemos situarle entre el irónico Moore y el duro Dalton. Eon Productions, a parte de suculentos honorarios, le hizo muchas concesiones: poder quedarse los coches de las películas, por ejemplo; o permitirle trabajar en otras producciones, siempre que no lo hiciese vestido con smoking. En su rostro podemos ver el dolor cuando le golpean o el brotar de su sangre cuando es herido. Su arma preferida no es una pistola, es un bolígrafo explosivo.

El mañana nunca muere (Roger Spottiswood, 1997): Presume de ser una de las películas de la franquicia mejor realizadas y con numerosas escenas de acción: persecuciones, explosiones y tiroteos. Su comienzo, que incluye una sobresaliente persecución en coche, deja muy claras las virtudes que presentará esta entrega. Su contrincante es Elliot Carver, un magnate de la prensa sin escrúpulos para manipular a la sociedad, ofreciendo noticias falsas con las que adquiere altos niveles de audiencia; además es interpretado con gran acierto por el popular Jonathan Pryce, actor que años más tarde protagonizó la cinta maldita El hombre que mató a don Quijote (Terry Gilliam, 2018). Como curiosidad de esta película cito el guantazo, más fuerte de lo debido, que la actriz Teri Hatcher propinó al bueno de Brosnan.

El mundo nunca es suficiente (Michael Apted, 1999): La película número 19 presenta a James Bond como un hombre atormentado, vulnerable y más cercano al espectador, mientras que la siguiente, Muere otro día (Lee Tamahori, 2002) es la despedida de Brosnan. Un Bond cuarentón se siente traicionado por alguien del Imperio Británico y la cinta trata de buscar al traidor. En el recuerdo permanece un apasionante duelo a espada y la huida en paracaídas del tsunami producido por un desprendimiento de hielo.

Cartel de Casino Royale

Etapa Craig
Casino Royale (Martin Campbell, 2006): Es el debut de Daniel Craig, que en la actualidad sigue interpretando al espía. Fue recibido con cierto recelo por su escasa estatura, poco más de 1,75 m. y por ser demasiado feo en opinión de algunos puristas. Sin embargo, las cuatro películas que interpretó han sido las más taquilleras en la historia de la saga. James Bond cae rendido ante la magnética presencia de Vesper Lynd, interpretado por la francesa Eva Green, que consiguió romperle el corazón. Estamos ante el Bond más romántico, aspecto que se manifiesta desde la canción You know my name, interpretada por el recién fallecido Chris Cornell que acompaña a los títulos de crédito. Aquí, el malvado, Su Le Chiffre, interpretado por el inquietante danés Mads Mikelsen, representa a uno de los villanos más logrados. Para recuperar el dinero perdido organiza timbas de póker, normalmente amañadas: en una de ellas parece querer seducir al mismísimo Bond, aspecto novedoso nunca visto en la franquicia.

Quantum of Solace (Marc Foster, 2008). Concebida como continuación de Casino Royale, es considerada la cinta más violenta de la serie. Nuestro espía se propone vengar la muerte de su amada Vesper y se pone rebelde con M, lo que obliga a la jefa del Servicio Secreto Británico a abandonar su despacho y perseguir a 007 por los tejados de Siena.

Un insólito Javier Bardem rubio aterroriza interpretando al villano de Skyfall

Skyfall (Sam Mendes, 2012). Nuestro Javier Bardem da una nueva lección de interpretación encarnando al malvado Silva, caracterizado con una grotesca peluca rubia; pretende eliminar a M, interpretada magistralmente por Judi Dench a sus más de setenta años. Destaca la recuperación del icónico Aston Martin que conducía Connery, aunque reforzado con diversas armas tan nuevas como mortíferas.

La última película estrenada, la número 24, es Spectre (Sam Mendes, 2015). Oscarizada en 2016 como Mejor Canción Original por su tema principal, Wirting´s on the Wall, escrito por Jimmy Napes y Sam Smith, ostenta el récord de ser la producción más cara de todas, alcanzando los 350 millones de dólares y también es la de mayor duración: 148 minutos. Aquí, el villano Ernest Stavro es interpretado por el tarantiniano actor Christoph Waltz; y la chica Bond, Monica Bellucci, es la de mayor edad con 50 años.

El reparto de última de la saga

Para finalizar, llegamos a Bond25. A día de hoy existen pocas certezas y muchas especulaciones; los detalles de la producción no están confirmados: se rumorea que será la despedida de Craig y que el malvado será interpretado por Rami Malek, reciente ganador del Oscar por su hipnótica actuación en Bohemian Rhapsody: al parecer el nuevo director será Cary Fukunaga.

A sus más de cincuenta años de vida como personaje, 007 ha sabido adaptarse a los diferentes cambios sociales de nuestra historia reciente. Es justo reconocer la labor de Barbara Broccolli, actual jefa de producción de Eon, en seguir cuidando a nuestro personaje y permitirle continuar cumpliendo arriesgadas misiones, siendo fiel a la esencia que creó Fleming. De hecho, en la actualidad, y ante los continuos rumores ha dicho que la jefa es ella, y que muchos deberían cerrar la boca, en alusión a declaraciones como las efectuadas por Craig. Aplaudo a esta decidida mujer.

Ángel Domingo Pérez

 

 

 

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