Mundo Yold. Es nuestro vecino africano y para muchos un total desconocido
Marruecos, tu mejor plan para este otoño

¿Pensando ya en alguna escapada tras la vuelta del verano? Hoy en GY te descubrimos las ciudades más cautivadoras de Marruecos, nuestro vecino del norte de África y, sin embargo, todavía un gran desconocido para muchos. ¡Ya tienes plan para este otoño!
Marruecos sacude la vida de todo aquel que viaja con la mente abierta. Marruecos es luz, color, música, tradición, risas, gastronomía. Marruecos es paisaje, vida, tranquilidad, hospitalidad, sabores, costumbres, humildad, encanto. Sin duda un viaje en el que podemos volver con la maleta cargada de experiencias y vivencias únicas, pero en el que la única condición es llegar con ella vacía de prejuicios y tabúes.
La presentación y el aroma de las especies en los zocos son una borrachera para la vista y el olfato
Por si fuera poco, ni siquiera en el aspecto económico hay excusas, ya que aerolíneas como Ryanair vuelan a diversos puntos del país marroquí ofreciendo unas tarifas a precios inmejorables. La forma más auténtica de viajar a Marruecos es hospedarse en los acogedores ‘riads’, pequeños hoteles a precio muy económico situados en el casco antiguo de las ciudades, la zona que se denomina medina.
“Aerolíneas como Ryanair vuelan a diversos puntos del país marroquí ofreciendo unas tarifas a precios inmejorables”.
De arquitectura tradicional árabe, con bellos patios en los que suele haber una piscina y amplias terrazas en la azotea donde se sirve el desayuno, el lema de los ‘riads’ es hacer sentir al cliente como en casa.
Los riads ofrecen lujo asiático a precios asequibles
Sin más dilaciones, les presentamos solo algunas ideas de las muchas maravillas que pueden disfrutar en el país magrebí:
Tánger, la perla del norte

Vista de Tánger desde la kasbah
Crisol de civilizaciones, entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico, Tánger es la gran puerta de entrada al continente africano. Una ciudad de contrastes en la que el turista español se sentirá como en casa, no solo por la cercanía, sino también porque nuestro idioma se escucha en cada esquina.

Alfombras en la medina tangerina
Destino turístico habitual dentro del país marroquí, Tánger disfruta de un estupendo clima, una gastronomía de lo más mediterránea y una amplia oferta de cultura y ocio. No es de extrañar que numerosas celebridades del mundo del arte, las letras e incluso el cine hayan caído totalmente rendidas a los encantos de esta preciosa ciudad. Los imprescindibles, para sacarle todo el jugo, son su preciosa medina, el Gran Zoco, la Mezquita Sidi Bou Abid, el cabo Espartel, las cuevas de Hércules y la Bahía de Tánger.
Tetuán, la paloma blanca

El sabor castizo de los callejones en la vieja ciudad
Tetuán, ciudad del norte de Marruecos situada sobre las laderas de las montañas del Rif, concretamente en las faldas del Yebel Dersa, es la ciudad más española de Marruecos. Capital del Protectorado español en el país magrebí entre 1913 y 1956, Tetuán respira estilo castizo por los rincones del centro de la ciudad.
Sin duda, lo más mágico de Tetuán es su medina. Hecha de cal, ladrillos y sillares, conserva magníficamente su fisonomía y su arquitectura propia, por lo que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.
El Palacio Real de la que fue capital del Protectorado
Partiendo de la Plaza de Hassan II, Plaza de España en la época del Protectorado, encontramos el Palacio Real. Al lado, el arco Bab Ruad, puerta del viento, nos introduce en el corazón de los zocos a través de la calle Tarrafin, una de las arterias más importantes de Tetuán. Una vez dentro de este laberinto de calles, lo mejor es perderse en los pasadizos, aromas, colores y talleres artesanales que ofrece esta preciosa ciudad.
Chefchaouen, el pueblo azul

El intenso azul piscina característico de Chaouen cubre paredes, puertas, escaleras, minaretes, arcos…
Chefchaouen, también conocida como Xauen o Chaouen, es un pueblo en la zona noroeste de Marruecos, en las montañas del Rif, cerca de Tetuán. En concreto, fue la última localidad de Tetuán en quitar la bandera española una vez el territorio fue reconquistado.
“En Chefchaouen todo está invadido por una amplia gama de tonalidades de azul, desde el más intenso al más pastel”.
Según ponemos el pie en este mágico lugar, llama la atención que todo está invadido por una amplia gama de tonalidades de azul, desde el más intenso al más pastel, pasando por el violeta y el púrpura, que recubre el exterior de las casas.

El pueblo azul tiene, además, una intensa y muy especial vida nocturna
Para aprovechar al máximo nuestra estancia en Chaouen, no podemos dejar de pasear por el barrio Er Rif Andaluz y, en concreto, la Plaza del Majzén. También es recomendable hacer una visita a la Mezquita Kebir y la Plaza Uta el Hamman, donde podemos hacer una pausa en uno de sus múltiples restaurantes y cafeterías y saborear la gastronomía marroquí. No podemos perdernos Es Sueca, el barrio más antiguo de la ciudad y que cuenta con multitud de comercios de artesanía y textil.
Fez, un viaje al pasado

La puerta de Bab Bou Jeloud se abre a la medina
La ciudad de Fez, primera de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, es considerada la capital histórica, cultural y religiosa del país, llena de monumentos y edificios representativos muy importantes que se hacen un ‘must’ a la hora de visitar. Fundada en el siglo VIII por Mulay Idriss I, descendiente del profeta Mahoma, es sede de una de las universidades de referencia en lo que respecta al estudio del árabe y la religión musulmana.

El intenso colorido de los tintes en la Plaza de los Curtidores
La Medina de Fez es la mayor zona peatonal del mundo y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981. Fez es conocida también por los miles de artesanos que trabajan el cuero, el bronce, las alfombras y la madera. ¿Los imprescindibles? La curtiduría Chouwara (o plaza de los curtidores), la Mezquita Al Karaouine, el Palacio Real y la puerta de Bab Bou Jeloud.
La ciudad nueva, construida por los franceses durante la época del protectorado, se caracteriza por su urbanismo ordenado y sus amplias avenidas.
Marrakech, el destino más deseado

Azoteas y palmeras en la llamada ciudad roja
Hay atardeceres famosos en varios lugares del mundo, pero el de la Plaza Yamaa el Fna es inolvidable
Sin lugar a dudas, el destino más visitado por los turistas. Su famosa Plaza Yamaa el Fna, corazón de la Medina de Marrakech, nos traslada rápidamente a un cuento de las ‘Mil y una noches’, reuniendo a encantadores de serpientes, vendedores de zumos de frutas, contadores de cuentos y mujeres que pintan con henna. Esta fantástica plaza fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.
Asimismo, en Marrakech encontramos el zoco o mercado tradicional más grande del país, en el que se pueden comprar desde zapatos hasta artículos para el hogar, pasando por perfumes, alfombras y bolsos de todo tipo. Es interesante visitar la mezquita y madrasa –antiguas escuelas religiosas islámicas- de Ben Youssef y el Museo de Marrakech.

Visitar el zoco es un viaje al Oriente de Aladino y la lámpara maravillosa
En Marrakech podemos pasar, en menos de cinco minutos de taxi, del tradicionalismo y la magia de su medina, a la moderna “ville nouvelle” (la ciudad nueva), construida durante el dominio francés, y que ofrece una amplia oferta de restaurantes, tiendas de primeras firmas, discotecas y centros comerciales. Además, desde Marrakech se organizan múltiples excursiones al desierto del Zagora o Merzouga, a cascadas en las montañas del Atlas y a ciudades fortificadas.
Essaouira, la ciudad hermosamente trazada

Essaouira, bañada por el Atlántico, es una hermosa ciudad blanca y amurallada
Bañada por el Océano Atlántico, a unos 170 kilómetros de Marrakech, frente a las Islas Púrpuras, se encuentra Essaouira, también conocida por la antigua denominación portuguesa de Mogador. Alejada del agobio de las grandes urbes, es una de las ciudades más tranquilas y con más ángel de Marruecos. Su medina fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001.
“Essaouira es una de las es una de las ciudades más tranquilas y con más ángel de Marruecos”.
Fenicios, griegos, cartaginenses y romanos pasaron a lo largo de la historia por esta preciosa ciudad portuaria que parece haberse parado en el tiempo. En sus calles, mezcla de arquitectura francesa, portuguesa y bereber, se destacan la venta de joyas y los tradicionales baños de hammam o spás. Los vientos del noreste convierten a las playas -las más conocidas son las de Cabo Sim, Sidi Kaouki y Mouley Bouzertoune-, en un lugar ideal para practicar windsurf y kitesurf.

En Essaouira se creó una de las primeras cooperativas de mujeres para la elaboración del apreciado aceite de argán, un importante paso adelante en la independencia económica de la mujer marroquí
La medina, la Isla de Mogador y la Mezquita de Ben Youssef son de visita obligada. Además, todos los años se celebra allí el Festival de Gnawa, en donde cientos de artistas locales e internacionales tocan el estilo de música que da nombre al festival, de reminiscencias subsaharianas, además de jazz, rock y reggae.
Más información:
http://turismomarruecos.net/blog/
Carmen Matas Gallardo


Deja un comentario