Bien&Star Yold. La coach Úrsula Calvo ofrecerá una master class de meditación a los lectores de Gente Yold

Meditación: Una fórmula probada de ralentizar el envejecimiento

Redacción Yold
4 junio, 2017

El próximo día 24 de junio, Úrsula Calvo invita a nuestros lectores de Gente Yold a recibir una master class completa, presencial y gratuita de Iniciación a la Meditación en su prestigioso centro http://bit.ly/meditacionyold. Preparándonos para ello, la propia coach nos habla sobre el potencial de la mente: “la verdadera salud consiste en ser capaces de utilizar el potencial de la mente y su actividad predominante: los pensamientos”. Hoy en GY.

Fue el Dr. Hans Selye, Director del Instituto de Medicina y Cirugía Experimental de la Universidad de Montreal, el primero en dar a conocer las fases y las consecuencias del estrés en el organismo.

Cuando se produce una situación estresante, ante un peligro inminente, el organismo se prepara para sobrevivir: luchar o huir. Y lo hace en pocos segundos: aumenta la frecuencia cardíaca, la sangre se dirige a los músculos para dotarles de la fuerza necesaria, la respiración se acelera, las plaquetas se hacen pegajosas para facilitar la coagulación en caso de herida, aumentan los linfocitos, las células defensoras…

ÚRSULA CALVO-5 media

Como apunta el Dr. Bruce Lipton: “Cuando el hipotálamo cerebral percibe una amenaza del entorno, activa el eje HPA mediante el envío de una señal a la glándula hipofisiaria, la `glándula maestra´, que es responsable de conseguir que una comunidad de cincuenta billones de células se prepare para el peligro inminente… Las glándulas suprarrenales suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico a fin de conservar las reservas de energía…”.

Esta maravillosa respuesta del organismo, que nos puede salvar la vida si nos enfrentamos a una situación de peligro real (un atraco, un incendio, un ahogamiento ), exige un esfuerzo y un deterioro importante. Por ejemplo, una persona que ha sufrido quemaduras importantes en un incendio, sufre también de hemorragias graves en el aparato digestivo como consecuencia del estrés.

Lo que la mayoría de las personas desconoce es que este deterioro también se produce en respuesta al estrés psicológico: situaciones laborales, estados emocionales como la sensación de fracaso o la culpa… El cerebro no distingue entre un peligro real y un peligro imaginado… El hipotálamo envía la misma señal.

El Dr. Santiago Vidal ha investigado ese paso del estrés psíquico o emocional al estrés físico, y cómo se proyecta al aspecto externo de una persona en un estado de alarma prolongado. Sus conclusiones son muy interesantes y reveladoras. Según una de sus investigaciones: “…observando la evolución en su aspecto externo, el estrés produce un envejecimiento significativo, casi vertiginoso”. 

Uno de sus estudios, realizado en un hospital psiquiátrico, me resulta especialmente interesante. Aquellos pacientes, hombres y mujeres, cuya enfermedad no les permitía tener conciencia de su entorno y vivían en su “mundo interno”, tenían un aspecto externo llamativamente más joven, comparado no sólo con otros internos, sino con sus propios familiares.

Es evidente que el estrés acelera el envejecimiento. Y no hace falta recurrir a las pruebas científicas, basta con observar el aspecto de las personas que viven con serenidad y paz interior. Las dos preguntas clave son: ¿qué nos genera estrés? y ¿de qué forma podemos neutralizarlo para disfrutar, no sólo de buena salud, sino de un aspecto más joven y saludable?

mejuer meditando frente al mar

Lo que genera el estrés de todo tipo está en la falta de control sobre los pensamientos y las interpretaciones que hacemos constantemente, de forma inconsciente, de todo lo que sucede.  Ante los retos, las situaciones, lo que Es, la Vida, surgen multitud de pensamientos involuntarios que lo convierten en un “problema”…

Supongamos que te levantas por la mañana y ves que te ha salido una cana, después te diriges a la ducha y piensas: “me estoy haciendo viejo”… No has salido de casa y ya estás pensando: “no hay oportunidades para la gente de mi edad”… Cuando llegas al trabajo, la probabilidad de que el pensamiento haya llegado al nivel de “mi vida ya es un asco” es bastante alta. Porque los pensamientos son energía, y tienden a hacerse más grandes y poderosos. Lo único real es que ¡te ha salido una cana!, ¿cuánto más viejo eres ahora que un segundo antes de verla esta mañana?, ¿realmente tu vida es un asco?, ¿qué te estás contando para que así lo parezca?

¿Tan difícil nos resulta vernos la cana y quedarnos ahí: “tengo una cana”? Eso no es un problema, es sólo un hecho. No te has convertido en un anciano de repente, sólo tienes una cana. Lo curioso es que el estrés, que nos provoca la interpretación y pensamientos sobre ello, hace que se aceleren las canas… y el envejecimiento.

¿Qué problema tienes ahora mismo?, ¿por qué motivo estás sufriendo ahora que no estuviera ahí hace un minuto?, ¿una cana?

Esto puede parecer exagerado, pero es así. Una cana, una mala cara, cualquier hecho insignificante se convierte en un drama. Y no somos conscientes de ello. Estamos tan identificados con nuestros pensamientos que no somos capaces de observarlos y ver hasta qué punto manejan nuestra salud, el concepto que tenemos de nosotros mismos, nuestra vida. Porque no sólo nos creemos todo lo que pensamos, sino que creemos que somos eso que pensamos.

El envejecimiento es inevitable, es consecuencia de la vida, de la entropía que permite la evolución. Pero en nuestra mano está no acelerarlo y no permitir que el desgaste físico se acompañe de un desgaste emocional que haga que nuestra vida termine siendo verdaderamente un asco

¿Cómo podemos evitarlo?, ¿cómo darnos cuenta y evitar entrar en un bucle de pensamientos que van creciendo, cobrando vida propia, y anulando nuestra verdadera vida? No sirve con entenderlo. Muchos de los lectores estarán asintiendo, entendiendo la verdad profunda que hay detrás de estas reflexiones. Pero la inercia es tan fuerte que tardamos minutos en olvidarlo… Cualquier estímulo exterior nos “secuestra” y entramos en el siguiente bucle. Nos hemos vuelto a perder en nuestros pensamientos.

Tampoco sirve intentar luchar contra los pensamientos, porque cualquier lucha, cualquier intento, es otro pensamiento. Para poder controlar el pensamiento y no permitir que nos haga envejecer a un ritmo acelerado, tanto física como emocionalmente, es preciso saber dónde se encuentra el “pensador”, el generador de esos pensamientos, el “Yo que piensa”, el “Capitán”. Eso que tú Eres, y que se pierde en la vorágine de la actividad mental. Ese “mundo interior” en el que parecen vivir esos pacientes del hospital psiquiátrico que mostraban signos evidentes de juventud. Porque a ese Yo no le hacen sufrir los estímulos del exterior, no se estresa, no envejece.

Personalmente me resulta paradójico que a esas personas que viven en su “mundo interior” se les considere “enfermos mentales” y no se tenga la misma consideración con la enfermedad más extendida en el ser humano: la incapacidad de dejar de pensar, una adicción de graves consecuencias. Seguramente esos “enfermos psiquiátricos” no tengan la capacidad de salir de su “yo interior” para hacer frente de forma autónoma a las circunstancias que plantea la vida, pero posiblemente son felices, y envejecen menos.

La verdadera salud mental consiste en ser capaces de vivir en ambos mundos; utilizar el inmenso potencial de la mente y su actividad predominante: los pensamientos, pero no ser esclavos de ella. Adquirir la capacidad de dejar de pensar y decidir qué pensar es el mayor regalo que nos podemos hacer a nosotros mismos. Y esto se consigue a través de la meditación. La meditación te permite convertirte en el observador, en el guionista y el director de la película de tu vida. Unos minutos al día de meditación en silencio y la práctica meditativa de la atención al momento presente es mucho más que un antídoto contra el envejecimiento. Es regalarte una vida plena.

 

Úrsula Calvo

Para tener más información y/o asistir a la master class gratuita de Úrsula Calvo, haz click en http://bit.ly/meditacionyold 

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