Mundo Yold. Nuestro crítico de cine comenta la última de Amenábar

Mientras dure la guerra… un ejercicio de valentía

 

Angel Domingo
2 octubre, 2019

 Número de Comentarios (0)

La última y esperada película de Alejandro Amenábar, Mientras dure la guerra, ya está calentando las pantallas de cine. Nuestro crítico, Ángel Domingo, nos propone un repaso a la trayectoria del director, mientras comenta su última aventura cinematográfica, en la que resalta la valentía al abordar el tema siempre conflictivo de la Guerra Civil española.

Alejandro Amenábar es un director detallista, que casi roza la obsesión. Tímido por naturaleza, para él, presentar una película le supone un desafío mayúsculo; quizás por esto, calcula muy bien la naturaleza de sus proyectos.

Su carrera cinematográfica parece programada con una precisión fuera de lo común. Realizó la primera película con solo veintitrés años, cuando aún no había terminado los estudios de Imagen y Sonido. Tesis (1996) es una historia terriblemente oscura protagonizada por Ángela, una adorable Ana Torrent.

Amenábar es un director precoz, que con su opera prima ganó siete Goyas.

El director de su tesis se compromete a buscar material para ella en la biblioteca de la facultad, pero solo un día después de tomar esta decisión es hallado muerto. Chema, un compañero en cine gore y pornográfico, se une al grupo. Con este primer filme Alejandro ganó siete premios Goya.

Solo un año después sorprendió con Abre los ojos (1997), poderosa historia de ciencia ficción y surrealismo; llamó tanto la atención que Cameron Crowe decidió adaptarla en Hollywood bajo el título de Vanilla Sky con Tom Cruise, Penélope Cruz y Cameron Diaz sustituyendo a los intérpretes españoles.

Fue durante su reconocimiento como cineasta importante por la Meca del Cine, cuando Alejandro conoció a Nicole Kidman y la convenció para protagonizar Los Otros (2001). En mi opinión, la actriz americana interpretó el mejor papel de toda su carrera; esta producción lideró la taquilla mundial y ganó el Oscar a la mejor película extranjera. En el año 2009 presentó Ágora, atrevida historia sobre la destrucción de la majestuosa Biblioteca de Alejandría, protagonizada por una encantadora Rachel Weisz. A esta imponente película le siguió Regresión (2015), su primera aproximación al llamado cine negro, que no resultó muy acertada.

Y, por fin, llegamos a Mientras dure la guerra, una película que pretende alertar sobre el peligro de los fascismos. La trama sucede en plena Guerra Civil, aunque su argumento en ciertos aspectos -como las dos Españas, la incapacidad de entenderse en las izquierdas y el problema catalán- pueda estar sucediendo en la España de 2019.

La película subraya el valor de la inteligencia como arma para no solo vencer, sino convencer.

No creo que Amenábar pretenda asustarnos con esta cinta, pero sí demostrar la importancia de la valentía en situaciones de máxima tensión; empuñar un arma no es ser dueño de la fuerza, sino tener inteligencia para no solo vencer, sino convencer.

Nuestro joven director, hábil en el arte de dirigir actores, logra que Karra Elejalde esté sublime interpretando a Miguel de Unamuno; Eduard Fernández borde su papel encarnando al histriónico y mutilado general Millán Astray, fundador de la Legión; y que el actor gallego Santi Prego nos haga creíble, con excelsa habilidad interpretativa, a Francisco Franco, como joven general frío y calculador.

Esta película, con sus momentos de ternura, amistad a prueba de bombas, inteligencia versus fuerza bruta y bellos escenarios históricos, aparte de la valentía de meter la mano en un avispero, hace grande al cine español.

Ángel Domingo Pérez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies