Cine Yold. Recorrido por grandes historias reales contadas en el cine

Películas basadas en hechos reales

Angel Domingo
22 agosto, 2024

Desde su nacimiento, el cine se ha inspirado en acontecimientos históricos o experiencias de algunos personajes para contar grandes historias. Hoy nuestro crítico Angel Domingo repasa algunas de las más grandes películas del cine, que al mismo tiempo se basaron en impactantes hechos reales de la historia humana. Estas grandes obras nos recuerdan historias increíbles, pero ciertas.  ¡No te pierdas nuestra lista!

Hoy te proponemos una lista de filmes basados en hechos reales. En la lista aparecen títulos que incluyen diferentes épocas y géneros, con historias más o menos conocidas pero, absolutamente todas, ciertas. Y es que, esta impresionante lista cinematográfica es también una enumeración de algunos de los momentos realmente impactantes de la historia de la humanidad.

La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993).

Es un filme basado en la historia real de Oskar Schindler, un alemán miembro del partido nazi que, al enterarse del cruel destino de los judíos enviados a los campos de concentración, decidió emplearlos en sus fábricas para intentar salvarles la vida.

La película se basa en la auténtica historia de Oscar Schindler, el empresario que, efectivamente, salvó la vida de cientos de personas, al principio por un móvil de interés, y luego por humanidad. Se trata de una de las mejores películas de la historia del cine y sin duda destaca por su dramatismo y emotividad, presentes especialmente en la crudeza de las imágenes.

Rodada casi en su totalidad en blanco y negro (exceptuando la prodigiosa secuencia de una niña vestida con un llamativo abrigo rojo), la estética de esta cinta es sencillamente fascinante. El magnífico trabajo de Spielberg se vio recompensado con siete Oscar de la Academia, incluyendo Mejor película y Mejor director de un total de doce nominaciones.

Evasión o Victoria (John Huston, 1981).

Esta película reproduce un acontecimiento igualmente situado en la Segunda Guerra Mundial, y ocurrido en un campo de concentración alemán, donde se jugó el llamado “partido de la muerte’ del equipo FC Star, creado por los panaderos ucranianos Nikolai Trusevich y Josef Kordik. El hecho lo narró uno de los prisioneros que logró fugarse, gracias a la curiosa estrategia que relata la película: ganar un partido de fútbol.

La gran evasión (John Sturges, 1963)

Gira en torno a un cuantioso grupo de oficiales ingleses y estadounidenses que planean la huida de uno de los campos de concentración más vigilados de Alemania. Para ello, piensan en construir un túnel que les conduzca a un bosque cercano, pero la vigilancia férrea a la que están sometidos les traerá dificultades. Se trata de una historia inspirada en el intento de fuga real protagonizado por más de setenta aviadores aliados, que se encontraban prisioneros en el campo nazo de Stalag Luft III,en Zagan, Polonia. Solo unos pocos pudieron salvarse

Ciudad de Dios (Fernando Meirelles y Kátia Lund, 2002).

Estamos ante una película brasileña basada en la historia real descrita en la novela de Paolo Lins, sobre la dramática vida cotidiana en las favelas en Río de Janeiro. Buscapé (Alexander Rodrigues) es un joven que vive en uno de los lugares más peligrosos de Río de Janeiro, en la década de los sesenta. Es bondadoso, pero está rodeado de personajes variopintos inmersos en la violencia callejera y el crimen organizado.

El sueño del joven es convertirse en fotógrafo documentalista, aunque no lo tendrá nada fácil. La película, que fue muy aclamada en el momento de su estreno, destaca por su ritmo vertiginoso. Además, el reparto se compone de algunos actores no profesionales, de los cuales llama la atención su manera de improvisar, lo que le aporta la naturalidad que la película exigía. De esta forma, el filme está enriquecido con experiencias reales de sus protagonistas.

Uno de los nuestros (Martin Scorsese, 1990).

La epopeya criminal del realizador neoyorquino supone una adaptación del libro Wiseguy: Life in a Mafia Family, de Nicholas Pileggi, el cual documentó la historia del mafioso estadounidense Henry Hill Jr.

Cuando Henry Hill, residente en Brooklyn, se siente fascinado por el mundo de la mafia a la edad de 13 años, decide meterse en la organización liderada por Paul Cicero (interpretado por un soberbio Robert De Niro, patriarca de la familia Pauline), y rápidamente consigue ascender.

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Una historia verdadera (David Lynch, 1999).

Apuesto a que Lynch eligió este título para hacer hincapié en que todo lo que vemos en su película sucedió casi exactamente cómo lo vemos en el metraje. Esta película está centrada en la historia real de Alvin Straight (interpretado con gran acierto por Richard Farnsworth), un hombre que emprendió un viaje de Iowa a Wisconsin montado en un cortacésped. El protagonista, al conocer el pésimo estado de salud de su hermano, decide emprender un viaje de cientos de kilómetros para arreglar los desacuerdos que los mantenían distanciados.

Es una cinta emotiva y esperanzadora, que dista mucho de las particularidades a las que nos tiene acostumbrados Lynch en su filmografía. Es una película sencilla y directa, en la que se aleja de lo onírico para acercarse a la realidad.

En el nombre del padre (Jim Sheridam, 1993).

El célebre y polémico realizador irlandés estuvo evitando durante años mezclarse en el problema del terrorismo del IRA, pero finalmente se rindió ante la figura de uno de sus líderes más emblemáticos, Gerry Postlethwaite (Daniel Day-Lewis, que obtuvo numerosas nominaciones por su inolvidable interpretación). En el norte de Irlanda, durante los años violentos años setenta, Gerry (Day-Lewis) es un joven que solo trae disgustos a su padre Giuseppe, por meterse continuamente en líos políticos.

Una noche, tienen lugar una serie de bombardeos y Gerry acaba detenido injustamente. Después, el padre y dos amigos de Gerry también son arrestados. Una vez en prisión, padre e hijo lucharán por probar su inocencia durante catorce años. Es una película tan intensa como conmovedora, y podría encabezar la lista de los mejores dramas carcelarios de la década de los noventa.

El hombre elefante (David Lynch, 1980).

Segunda aparición de Lynch en este artículo. Película basada en el caso real de Joseph Merrick (Hohn Hurt), un hombre inglés que tenía deformaciones en el rostro, por las cuales fue discriminado socialmente.

En la película, John Merrick trabaja en un circo ambulante, donde lo exhiben como si de un monstruo se tratara y donde recibe constantes humillaciones por su apariencia. Pronto, un doctor llamado Frederick Treves (un joven Anthony Hopkins antes de colocarse la terrible máscara de Hannibal, el Caníbal) intenta ayudarlo. Es un filme con un estilo visual clásico.

Puede que se trate de una de las cintas más emotivas de su director, cuya historia nos hace reflexionar sobre la dignidad humana.

Adiós muchachos (Louis Malle, 1987).

Solo un genio del cine como Louis Malle fue capaz de convertir una de las historias más conmovedoras (y desconocidas) de la II Guerra Mundial en una película profundamente emotiva. Durante la ocupación alemana de Francia, en un internado católico para chicos, Julián (Gaspard Manesse), un muchacho de trece años, queda impresionado por la personalidad de Bonnet (Raphaël Fetjo), un nuevo compañero que ingresa en el colegio después de iniciado el curso. Pero su tranquilidad escolar estalla en pedazos ante la inminente llegada del ejército nazi, que obligará a los jóvenes alumnos a tener que tomar importantes decisiones.

La soga (Alfred Hitchcock, 1948).

Aunque está demostrado que la mente de Hitchcock era capaz de crear terribles monstruos, en esta ocasión no le hizo falta porque la macabra historia que cuenta sucedió en la realidad. La película se basó en el llamado “Crimen del siglo” cometido por Nathan F. Leopold y Richard Loeb, que asesinaron al joven Bobby Franks para demostrar, con este crimen, su “inteligencia superior”.

Hitchcok hizo, en esta obra, una de sus mejores películas: en un apartamento situado en la ciudad de Nueva York, dos jóvenes asesinan a su compañero y esconden su cuerpo en un baúl. Todo ello antes de celebrar una fiesta. A medida que llegan los invitados, la tensión va creciendo en torno al lugar del crimen. Entre los presentes se encuentra su astuto profesor de universidad, Jimmy Stewart. Esta cinta, situada entre la comedia negra y el drama psicológico, será siempre recordada por estar grabada supuestamente en un solo plano secuencia, lo cual hace que el espectador trate de hallar donde están los cortes.

Una mente maravillosa (Ron Howard, 2001).

La película es una adaptación de la novela homónima escrita por Sylvia Nasar, y se centra en la vida de John Forbes Nash, matemático estadounidense ganador del Premio Nobel de Economía. El film se centra en su carrera, cuando la esquizofrenia se interpone en su éxito profesional. En ese momento, comienza un viaje doloroso y de auto descubrimiento que no le impedirá avanzar en su trabajo. Este filme biográfico ha sido y será siempre un ejemplo de superación.

Diarios de motocicleta (Walter Salles, 2004).

Esta película biográfica está basada en los diarios de viaje del Che Guevara y Alberto Granado, cuando ambos realizaron un viaje por América del Sur a comienzos de la década de los cincuenta del siglo XX. Ernesto Guevara y Alberto Granado, dos jóvenes universitarios, inician un periplo en una motocicleta destartalada con el fin de descubrir América Latina.

Los amigos parten de Buenos Aires con el objetivo de cruzar Los Andes y viajar por la costa chilena, el Desierto de Atacama y la Amazonía peruana. En el trayecto descubren diferentes países y sus gentes, al tiempo que se percatan de algunas injusticias. La película supone un viaje por hermosas localizaciones, del que el espectador es partícipe en todo momento.

Mar adentro (Alejandro Amenábar, 2004).

Acabo este artículo con la película más premiada de la historia fílmica de España. Está basada en la historia real de Ramón Sampedro (Javier Bardem), un hombre tetrapléjico que buscó ayuda judicial para solicitar asistencia y poder poner fin a su vida. Su caso abrió un debate en España y en buena parte del mundo cuando, al no conseguir su propósito a través de la vía judicial, recurrió a la ayuda de otras personas para conseguirlo en 1998. En medio de su lucha, pasan por su vida dos mujeres: Julia, una abogada que apoya su causa, y Rosa, una vecina que intenta que se aferre a la vida. Es una película que narra una experiencia estremecedora y que pone de manifiesto un tema que sigue despertando discrepancias.

 

Ángel Domingo Pérez

 

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