Mundo Yold. En el aniversario de su fallecimiento recordamos a este hombre intrépido y admirable

¿Quién era realmente Lawrence de Arabia?

 

 

Carmen Matas
17 mayo, 2021

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Muchos lo identifican más como un personaje de ficción, pero Lawrence de Arabia fue de lo más real. Sus atrevidas incursiones en la Primera Guerra Mundial, en la que luchó por la libertad de los árabes, le convirtieron en leyenda. Esta semana se cumplen 86 años de su fallecimiento en un accidente de moto.

Todos le conocemos como Lawrence de Arabia, aunque su nombre real era Thomas Edward Lawrence. Este oficial de inteligencia británico luchó junto a las fuerzas guerrilleras árabes en Oriente Medio durante la Primera Guerra Mundial y es, sin duda, una de las figuras más emblemáticas de principios del siglo XX. Repasamos su verdadera historia en el aniversario de su fallecimiento.

Su vida ha sido objeto de, al menos, tres películas -incluida la obra maestra de 1962 del director David Lean-, más de 70 biografías, varias obras de teatro e innumerables artículos y monografías. Sus memorias de tiempos de guerra, Seven Pillars of Wisdom, traducidas a más de una docena de idiomas, siguen vendiéndose casi un siglo después de su primera publicación.

Peter O’Toole puso su inolvidable y bello rostro a nuestro héroe

Era un joven británico sin pretensiones que acabó convirtiéndose en el defensor de un pueblo oprimido.

Con sus hermanos

Una gran figura del siglo XX
Parte de la fascinación que genera este personaje tiene que ver con la forma fortuita en la fue transcurriendo su historia: un joven británico sin pretensiones que se convirtió en el defensor de un pueblo oprimido, y estuvo en primera línea de acontecimientos que cambiaron el curso de la historia.

 

David Lean en un momento del rodaje de Lawrence de Arabia

Y es que Thomas Edward Lawrence, estudiante de Arqueología con una beca en la Universidad de Oxford, se convirtió en el apuesto oficial británico al que se le atribuyó la responsabilidad de organizar durante la Gran Guerra la rebelión de las tribus árabes contra el poder otomano y dirigir sus guerrillas a la victoria sobre el ejército turco.

Es precisamente este capítulo el que eleva la figura de Lawrence al nivel de una tragedia de Shakespeare, ya que al final terminó mal para todos los involucrados: para él, para los árabes, para Gran Bretaña, para el devenir de la historia y para el mundo occidental en general. El fantasma de Laurence de Arabia persiste nostálgico, desplegando la duda de lo que podría haber sido si tan solo le hubieran escuchado.

El inicio de la revuelta árabe en junio de 1916 llevó a Lawrence a emprender peligrosas misiones dentro del territorio enemigo en Arabia.

De arqueólogo a general británico en Oriente Medio
Thomas Edward Lawrence nació en Tremadoc, en el norte de Gales en 1888. Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial trabajó como arqueólogo y fotógrafo en Oriente Medio. Puede decirse que fue durante esa época en la que quedó prendado de la región y de todo el pueblo árabe.

Lawrence (segundo por la derecha) con Hussein Faisal I (centro)

Cuando el 30 de octubre de 1914 Gran Bretaña declara la guerra al imperio otomano, Lawrence solicita un puesto en Egipto. En 1914 se unió al ejército y fue nombrado segundo teniente, trabajando en la sección geográfica de la Oficina de Guerra hasta que por fin fue destinado a El Cairo como oficial de enlace, en diciembre del mismo año.

Permaneció en El Cairo casi dos años. Dos de sus hermanos menores fueron asesinados mientras prestaban servicio en Francia en 1915. Su muerte le afectó profundamente, sintiéndose muy culpable por permanecer en un puesto de oficina, relativamente seguro. Sin embargo, el inicio de la revuelta árabe en junio de 1916 llevó a Lawrence a emprender peligrosas misiones dentro del territorio enemigo en Arabia.

Al fin de la Gran Guerra era considerado un traidor por los árabes y él mismo estaba profundamente desilusionado por la actuación de su país.

Aquel joven estudiante de arqueología de espíritu inquieto y aventurero pronto se convertía en un héroe. Lawrence acometió la difícil misión de unificar las tribus árabes implicándose en diferentes tareas: desde publicar importantes artículos en The Times pidiendo más ayudas oficiales, hasta ejercer de traductor de Hussein Faisal I, un miembro prominente de la familia de los hachemíes y líder de la rebelión árabe, durante la Conferencia de Paz de París, celebrada en enero de 1919.

Un gran desilusión
A pesar del triunfo de los aliados contra Alemania, esto no solucionó los conflictos con los árabes, a los que se les había prometido la independencia y la creación de una “gran nación árabe” y los que acabaron viendo cómo, una vez más, Francia y Gran Bretaña se repartían su territorio.

Considerado un traidor por los árabes, profundamente desilusionado por la actuación de su país, asqueado por las atrocidades de la guerra, de las que se sentía corresponsable, Lawrence pidió el relevo y el 4 de octubre de 1918 abandonó Damasco rumbo a Inglaterra vía El Cairo. Tiempo después, Churchill, entonces ministro para las colonias, nombró a Lawrence consejero y miembro de la delegación británica en la Conferencia de El Cairo de marzo de 1921.

El hombre más buscado
En 1926 Lawrence publicaba sus memorias Los siete pilares de la sabiduría
, pagada de su propio bolsillo. En las páginas de esta célebre obra relataba su experiencia militar y humana durante la Gran Guerra, demostrando sus dotes como escritor. Una obra maestra que aún hoy sigue leyéndose.

Sin embargo, sus ganas de implicarse de nuevo en el ámbito militar eran irrefrenables, por lo que Lawrence volvió a pedir su ingreso en el ejército. El problema es que se había convertido en el hombre más buscado de Londres y esto provocó que tuviera que alistarse bajo pseudónimo, primero para la Real Fuerza Aérea británica y después para el Regimiento de Tanques. De ambas divisiones terminó siendo expulsado. Cayó en una profunda depresión.

Con 47 años, Lawrence se retiró a su casa de Clouds Hill. Sus allegados veían con preocupación su estado de tristeza y angustia ante el nuevo rumbo que había tomado su vida. En una carta escrita a unos amigos relataba lo siguiente: “Por las mañanas amanece, el sol sale y se pone y yo me voy a dormir preguntándome qué he hecho y qué voy a hacer, y sin encontrar respuesta”.

Conduciendo su Brough Superior en 1927

Trágica muerte
El 19 de mayo de 1935, un día de intensa lluvia, Lawrence sufrió un grave accidente de moto. En su camino se cruzaron dos ciclistas que le hicieron perder el control. Lawrence, que no llevaba casco, sufrió una fatídica caída que le fracturó el cráneo y falleció horas después en un hospital militar.

Años después del fallecimiento del mítico héroe salieron a la luz dos posibles versiones del fatal desenlace. Una de ellas defiende que Lawrence, a causa de su depresión, decidió acabar con su vida conscientemente. La otra apunta a una posible intervención de los servicios secretos de seguridad británicos.

Parece claro que nunca conoceremos los motivos de su muerte, pero lo que sí queda claro es que las hazañas del intrépido héroe permanecerán en la memoria colectiva para siempre.

¿Conocías la historia al completo de Lawrence de Arabia? ¿Has visto las películas sobre él? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Más información:

https://www.youtube.com/watch?v=IJD4nBomsMg

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