Crónicas carpetovetónicas, por Florentino Areneros
¿Cristiano o Messi?: that is the question

Florentino Areneros analiza el fenómeno interplanetario mediático que ocasiona la rivalidad entre dos astros del fútbol, bajo un prisma de ciencia y rigor, que le lleva a establecer un criterio inquietante y singular: el suyo propio. Avisamos de que los miembros de la redacción no futbolera de Gente Yold permanecemos al margen de las divagaciones de nuestro cronista, quien “aunque no lo parezca”, es seguidor del Real Madrid.
Si un mismo jugador en un año es capaz de ganar la Champions League, (siendo además el máximo goleador de esa competición), y también gana la Eurocopa con la selección de su país, así como la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes, (siendo además proclamado mejor jugador del torneo), y además obtiene el premio UEFA al Mejor Jugador en Europa, entre otros galardones y logros, a nadie debería extrañarle que a ese jugador se le concediera el Balón de Oro, el más prestigioso galardón futbolístico a nivel individual; y que lo lograra obteniendo más del doble de puntos que el segundo clasificado en la votación de un jurado formado por casi doscientos profesionales del periodismo de todo el mundo. Por si todo esto no fuera suficiente, ese jugador también acaba de ser designado por la FITA como “The Best”, un título de reciente creación que premia al mejor jugador del mundo, y que otorga este organismo internacional por medio de votaciones de los aficionados, profesionales del mundo del fútbol de todo el planeta, y de periodistas de la prensa deportiva internacional. Quien ha conseguido todos estos trofeos y galardones ha sido el jugador del Real Madrid, Cristiano Ronaldo.

Cristiano, recogiendo su premio The Best
Sin embargo, pese a la evidencia de los datos y la contundencia del resultado de la votación, la concesión del Balón de Oro de 2016 ha desatado los nervios, y en algunos casos la histeria, de muchas personas y algunos medios de comunicación, especialmente seguidores del F.C. Barcelona y la prensa deportiva catalana, que reclaman el Balón de Oro para Leo Messi a título vitalicio. No cabe duda de que en este berrinche inconsolable tiene mucho que ver la obsesión atávica que ciertas personas, -particularmente algún jugador, y algún medio de comunicación, que parecen padecer una predisposición genética deportiva al llanto y al victimismo-, tienen con el Real Madrid. Seguramente si Ronaldo jugara en otro equipo no se cogerían estos sofocos monumentales. Pero, desde que Cristiano levantó consecutivamente el trofeo de la Champions y el de la Eurocopa, la conocida popularmente como “Butifarra Mediática” puso en marcha toda su maquinaria de agitación y propaganda para tratar de evitar lo inevitable: que Ronaldo consiguiera su cuarto Balón de Oro y se situara a solo uno del astro argentino Lionel Messi. Desde ese momento una legión de aduladores y hagiógrafos se ha dedicado sin descanso a cantar las virtudes y logros del argentino, tratando de evitar la terrible afrenta. Jugadores, periodistas, directivos, políticos, un tal Joan que paseaba por las Ramblas y muchos otros, aprovechaban la menor ocasión para decirnos que Messi era el mejor jugador del mundo, y por si esto fuera poco, también sería el mejor jugador de todos los tiempos. Finalmente, todo su esfuerzo sería en vano y Cristiano Ronaldo se haría con su cuarto Balón de Oro. Todo parecía que se acabaría calmando una vez entregado el premio, pero parece que no, la campaña promocional continúa, y con mayor virulencia incluso. El hecho de pensar que Cristiano Ronaldo pudiera obtener su quinto Balón de Oro, e igualar a Leo Messi, parece que produce sarpullidos a algunos solo de pensarlo.
El mejor del mundo mundial
La verdad es que muchos no entendemos esa obsesión casi patológica que tienen algunos con otorgar el “título” de mejor jugador del mundo o mejor jugador de la Historia. Es como si a un niño le preguntas que a quién quiere más, si a papá o a mamá, o si hubiera que otorgar el título de actriz más bella de la historia del cine, ¿a quién se lo daríamos?, ¿a Ava Gardner, a Marilyn, o a otra? Lo mismo nos pasaría con los escritores ¿Cervantes o Shakespeare o…?; y qué decir de los músicos: ¿Beethoven, Mozart…? Y podríamos seguir con los grupos de música, ¿los Beatles o los Rolling?, con las cervezas o con lo que quieran, nadie con un poco de sesera se atrevería a proclamar un vencedor en ninguna de estas categorías a no ser que seas un fanático entregado, bueno, menos los de la cerveza Carlsberg, que por lo menos ponen el “posiblemente” delante.

Dos hombres, dos formas de jugar, dos realidades
Es imposible decidir quién es el mejor jugador de todos los tiempos, es evidente que hay algunos que destacan del resto: Messi, Ronaldo, Maradona, Cruyff, Pelé, Di Stefano… pero no se les puede catalogar por los mismos parámetros, el fútbol ha evolucionado mucho en las últimas décadas y no se puede comparar el fútbol de hoy en día con el de los años 50 y 60 del siglo pasado, y ni siquiera con los más cercanos 80’s del mítico Maradona. Un factor que marca la diferencia es la cera que se repartía impunemente en los campos: las patadas y las entradas duras parecían formar parte del espectáculo. Algunos centrales legendarios hoy serían expulsados en cada partido antes del minuto 15. Yo he visto coser a patadas a Maradona en un Italia-Argentina del Mundial 82, algo habitual con el argentino, y si no que se lo digan a Goikoetxea. Lo mismo podemos decir de Pelé, al que no se le olvidará el Mundial de Inglaterra, en el cual parecía que los defensas contrarios se habían contagiado del espíritu de 007 y tenían “licencia para matar”. Y qué decir del mundial de Chile, y otros: competiciones en las que las patadas o coces eran moneda habitual. Y lo mismo les pasó a Di Stefano o a Cruyff.
A día de hoy el fútbol ha mejorado, se permite menos juego violento, incluso algunos jugadores son intocables. Este es el caso de Messi, un jugador muy protegido por los arbitrajes. Y es que, digan lo que digan sus acólitos, parece que mirar mal a Messi ya es motivo de tarjeta. Por ponerles un ejemplo, si Messi choca con un portero en el área pequeña, y cae al suelo, es penalti y expulsión del portero (que se lo pregunten a Adán, el portero del Betis). A Messi también se le permite gritar e increpar al árbitro: puede retirarse en el descanso dando gritos a un asustado trencilla y no ver ni una tarjeta amarilla. Además ¡hay que ver lo bien que sabe caer este hombre, cómo domina el arte de hacer la “croqueta” sobre el césped! No he visto jugador que se reboce con tal estilo tras una falta. Y si la “croqueta” no consigue conmover al árbitro, entonces un coro de gesticulantes jugadores tremendamente indignados, habitualmente capitaneados por Busquets, rodean al colegiado buscando aumentar la sanción; otro método infalible y que da excelentes resultados. Sin ir más lejos la temporada pasada consiguieron un récord absoluto de penaltis pitados a favor y de partidos terminados, jugando contra diez o menos jugadores. El listón está alto, pero este año lo pueden superar.

La pequeña mascota de Messi (Facebook de Leo Messi)
En este aspecto Ronaldo es un jugador más “atemporal”. El portugués está habituado a que le “aticen”; es normal que, en el primer balón que toca reciba una falta, una especie de tarjeta de presentación, como pudimos ver en la final de la última Eurocopa. Cuando se atiza a Ronaldo los cronistas suelen recurrir a eufemismos tipo “fútbol de contacto”, “partido jugado con intensidad”, o de “colmillo retorcido” y otras metáforas varias. De hecho, hemos visto romperle la ceja de un codazo y que no se pite ni la falta. Y es que a Ronaldo se le puede pegar. Además, no puede protestar, cualquier protesta del portugués habitualmente va seguida inmediatamente de una tarjeta. No queremos ni pensar qué pasaría si le diera por dar balonazos, insultar al público o escupir a los contrarios. En este aspecto Ronaldo es un jugador que podría haber jugado en tiempos de Pelé, Maradona y las otras estrellas: está habituado al juego duro. Pero creemos que Messi hubiera sufrido de lo lindo si le hubiera tocado jugar en aquellos tiempos, no habría aguantado ni un asalto.
Los jugadores de hoy en día también gozan de una serie de ventajas respecto a los de hace unas décadas. La preparación física, así como los cuidados y la medicina deportiva, son mucho más avanzados. Lesiones que hace años te retiraban, hoy tienen tratamiento médico. Por ello, es normal ver a jugadores de más de 35 años sobre un terreno de juego, los jugadores son tratados y seguidos médicamente desde su infancia y adolescencia. Por otro lado, el material y la equipación son tecnología punta, como los balones y las botas: ya me gustaría a mí ver a los jugadores de hoy rematando de cabeza un balón de los años 50 un día de lluvia y corriendo por aquellos campos embarrados con esas pesadas botas. Y sobre todo hay una diferencia en el césped: ahora los campos son verdaderas alfombras, lo que ahora se denomina “patatal” hace décadas eran campos maravillosos. Todos los que tenemos una edad Yold recordamos aquellos campos con calvas interminables y baches tipo socavón que, en cuanto caían cuatro gotas, se convertían en un barrizal impracticable. Hay que recordar aquellos partidos en Anoeta, San Mamés, El Molinón o El Sardinero en días de lluvia: era imposible mover el balón que caía a plomo sobre el lodazal. En aquellos campos Michael Phelps correría mejor la banda que Gareth Bale. Los equipos del norte eran verdaderos especialistas en jugar en aquellas condiciones. Sin embargo, ahora vemos a jugadores completamente indignados solo porque el césped tiene unos milímetros más o menos de altura, algo impensable hace años. En esta faceta nuevamente Ronaldo tiene ventaja: las condiciones físicas y el juego del portugués le permitirían jugar en los campos de hace unas décadas; seguiría siendo una estrella del fútbol si jugara en la época de Di Stefano, Pelé o Maradona. Sin embargo no podemos decir lo mismo de Messi. Es muy difícil que Messi hubiera podido desarrollar su juego en aquellos campos. En El Sardinero o el San Mamés de los 70 el astro argentino no hubiera tocado bola.

Las firmas de ropa interior se rifan a los dos astros
Ronaldo intemporal
Si hablamos del mejor jugador de la Historia y del mejor jugador del mundo, aquí también tendríamos que diferenciar, porque si no se juega de la misma manera en todas las épocas, tampoco se juega igual en todos los lugares. No es lo mismo la liga española, que la inglesa o la italiana. Si nos preguntamos por la posibilidad de que Messi jugase, por ejemplo, en la Premier League inglesa, seguramente dudaríamos antes de dar una respuesta afirmativa.
El periodista británico, escritor y culé declarado, John Carlin, un rendido admirador de Messi (del que no dudamos lleva un retratito en la cartera y conserve otro en la mesilla de noche), escribió un artículo bajo el título “Mr. Messi y los piratas”. En este texto, en el que curiosamente Carlin, no hablaba de Mourinho, el periodista se planteaba la posibilidad de ver al argentino jugando en Inglaterra. Pues bien, sus conclusiones, pese a su devoción casi mariana por el astro argentino, eran muy elocuentes: Messi en la Premier League británica las iba a pasar canutas (como seguramente le ocurriría en Italia, o en Alemania o en las otras grandes ligas europeas). Tal y como el propio Carlin explicaba, Messi es un jugador hecho para jugar en el Barcelona, donde encuentra la protección de una plantilla de grandes jugadores y de otros estamentos. Por ello, Messi ni siquiera con la selección argentina -plagada también de grandes jugadores- consigue alcanzar el nivel y los éxitos que ha conseguido con el Barcelona. Conclusión: si se le saca de este equipo pierde prestaciones y su juego decae.
(Si no te crees que esto lo ha dicho el propio Carlin, compruébalo tú mismo en: http://deportes.elpais.com/deportes/2015/01/18/actualidad/1421578996_402254.html)
Muy al contrario de Messi, Cristiano Ronaldo ya ha demostrado que puede triunfar en otras ligas. Ronaldo, antes de recalar en el Real Madrid, ya era la figura indiscutible de un equipo de la categoría del Manchester United y se convirtió en el mejor jugador de la Premier. A Ronaldo, al igual que le puedes trasladar a otras épocas del fútbol y seguiría siendo un grandísimo jugador, si le trasladas a cualquier otro equipo en otra liga, su rendimiento y peso en el equipo seguiría siendo determinante, sus prestaciones sobre el terreno de juego no disminuirían con el cambio. Evidentemente también cuenta con el apoyo de una plantilla como la del Madrid; pero con otra menos potente Cristiano seguiría destacando y liderando el equipo. Sin embargo, Messi fuera del Barcelona se disolvería como un azucarillo en el agua. ¿Se imaginan a Messi triunfando en el Nápoles como Maradona?, es evidente que no, Messi no conseguiría llevar al Nápoles a donde lo llevó el Pelusa. Messi no podría jugar en el Nápoles, su rendimiento bajaría muchísimos enteros, pero Ronaldo por el contrario sí que podría jugar en ese equipo, y además se convertiría en su figura indiscutible. Y se puede sustituir Nápoles por el equipo que queramos.

Los compañeros del Madrid acudieron a arropar a Cristiano en la recogida del premio The Best
Nadie duda que Lionel Messi es uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos, y por supuesto de la actualidad, y es normal que para muchos sea el mejor. Sin embargo, Cristiano Ronaldo podría haber jugado en la misma época en la que sobresalieron Di Stefano, Pelé, Cruyff o Maradona, podría haber competido con los mejores de la Historia. También sería capaz de competir en cualquiera de las actuales ligas del mundo, jugando en otros equipos. Mucho nos tememos que Lionel Messi ni lo uno, ni lo otro.
Imágenes: Twitter y Facebook.
Florentino Areneros


Eres pariente de Flo o te paga para que defiendas lo indefendible?
O mucho me equivoco o es usted seguidor del Barsa
Si no se retracta de sus comentarios recogeré firmas para declararle persona no grata en la capital del Mediterráneo
Si, se te nota bastante objetividad, apenas se te nota que eres merengon.
Cómo se nota que eres imparcial y entiendes mucho de futbol. Supongo que eres “gey” por lo que te gustan las fotos de Ronaldo en “gayumbos”.
Cuando uno entra en una web con buena apariencia y artículos aparentemente bien trabajados, tiene incertidumbre de leer y a ver si se encuentra un nuevo espacio de calidad divulgativa. Este artículo sobre Cristiano y Messi es absolutamente vergonzoso, manipulado y para nada objetivo. No hacía falta que informarais que el que lo escribía era madridista, lo demuestra en cada frase, y de los rancios. De los fanáticos y ciegos por su equipo. Por que hay que serlo, y mucho, para simplemente discutir si hay un jugador al nivel de Messi, pero con esos argumentos que expone la cosa traspasa ya a absurda. Cualquier aficionado al fútbol que vea los partidos sabe que Messi es mejor que todos. Soy del Athletic Club. Jamás volveré a entrar en esta web.