Gente Yold. Entrevista con Irene Villa

“Si quieres ser feliz un día, véngate, pero si quieres ser feliz toda la vida ¡perdona!”

Redacción Yold
6 julio, 2017

La foto de aquella niña destrozada permanece en el recuerdo de todos los yold españoles. Nunca podremos olvidarnos. Aquel terrible atentado nos sobrecogió hace 26 años, pero ahora, la fuerza de Irene ha conseguido sobrecogernos aún más, con su actitud y su modo de afrontar la vida tras una experiencia tan traumática. Hoy hemos tenido el gran honor de charlar con ella, y queremos contagiaros su coraje y amor por la vida.

Lo de Irene Villa, de 38 años, es para no dar crédito. Es uno de esos testimonios que, por supuesto, debería convertirse en ejemplo y modelo de vida para todos y cada uno de los habitantes de este planeta. Lo cierto es que supone un tal referente de lucha y superación personal, que su historia resulta casi increíble.

irene villa. valero rioja

“Todos tenemos algo que perdonar en nuestro interior”, nos dice Irene

Todos conocemos su terrible vivencia, y es que con tan solo 12 años Irene sufrió un grave atentado por parte de la banda terrorista ETA. Una bomba lapa hizo saltar por los aires el coche en el que se dirigía al colegio junto a su madre, María Jesús González, funcionaria de la Dirección General de la Policía. Ella perdió las dos piernas y tres dedos de una mano, su madre una pierna y un brazo.

“Hay que saber perdonar a quien te ha hecho daño”.

Pues bien, ante la tremenda adversidad, Irene demostró saber crecerse, saber hacerse fuerte, saber confiar en ella y, lo más importante, saber ser un ejemplo de bondad. “Hay que saber perdonar a quien te ha hecho daño”, nos asegura. Sería admirable que, tras este tremendo varapalo, Irene hubiese conseguido llevar una vida normal, pero no encontramos calificativos en el diccionario para definir sus ganas de vivir y de comerse el mundo. Es psicóloga, periodista, autora de cinco libros, conferenciante, esquiadora paralímpica y, por si fuera poco, madre de tres hijos de cinco, dos y un bebé de menos de un año. Ya lo avisamos al principio, es para no dar crédito. No te pierdas la entrevista de hoy en GY.

Gente Yold: Irene, como sabes, somos un medio dirigido a un público de mediana edad, de manera que todos conocemos perfectamente quién eres. ¿Podrías decirnos desde tu punto de vista quién es Irene Villa?
Irene Villa: -“Soy una mujer ilusionada con la vida, tanto con el presente como con el futuro. Soy muy consciente de las caídas, como parte del camino para levantarme después y seguir alimentando mi autoestima. Nunca se deja de aprender en la vida“.

irene villa chile copia

Quererse es una de sus claves de fortaleza 

G.Y.: Eres un ejemplo de valentía y superación, pero especialmente de saber perdonar. Siempre hablas de la importancia del perdón, ¿cómo se consigue perdonar a personas que te han generado tanto daño y dolor?
I.V.: -“Queriéndote. Si quieres ser feliz un día, véngate, pero si quieres ser feliz toda la vida ¡perdona! Todos tenemos algo que perdonar en nuestro interior. A veces no somos ni siquiera conscientes de ello, pero eso es lo que nos está limitando de alguna forma en nuestra vida.

Si te quieres a ti mismo, te perdonas, y después decides también perdonar a quien te ha hecho daño para romper el vínculo con esa persona que no quieres seguir manteniendo en tu vida para siempre. Yo perdoné para dejar atrás lo que ocurrió, y sobre todo para no mantener presente en mi vida a ningún terrorista“.

skiando feliz

Esquiando feliz y cosechando éxitos deportivos

G.Y.: Tras este duro varapalo te convertiste en la viva imagen de la superación personal y no has parado de hacer cosas. Eres periodista, escritora, psicóloga, esquiadora paralímpica… ¡y, por si fuera poco, madre de tres hijos! Nos es inevitable preguntarte ¿de dónde has sacado tanta fuerza, Irene?
I.V.: -“Fue un salto cualitativo y la clave de aquel cambio me la dio mi madre. Ella me dijo que teníamos dos opciones: o vivíamos amargadas, sufriendo y maldiciendo a los que nos habían hecho aquello, o mirábamos hacia delante y recuperábamos nuestras vidas con alegría y optimismo.

Creo que solo hace falta que te quieras un poquito para optar por la segunda opción. No iba a consentir que, además de robarnos parte de nuestra anatomía, nos quitaran también la alegría y las ganas de vivir. Los niños afortunadamente se adaptan muchísimo mejor a cualquier cambio, aceptando lo que viene de forma natural”.

MOTA

Con José Mota que muestra la portada de su libro, “Nunca es demasiado tarde, princesa”

G.Y.: ¿Crees que hubieras tenido esas ganas de hacer tantas cosas en tu vida si no hubieras sufrido el ataque que sufriste junto a tu madre?
I.V.: -“Seguro que habría llevado una vida mucho más tranquila. Ya sabemos cómo funciona: basta que te digan que no puedes hacer algo para que te lances con ahínco e ilusión a lograrlo“.

“En el aspecto de la maternidad, tengo que reconocer que si no fuese por mi marido y la ayuda de mi madre, que vive en mi mismo edificio, así como de Rosita, la persona que vive con ella, ¡no sé cómo lo haría!

G.Y.: ¿Cómo transmitirías a nuestros lectores todo ese aprendizaje que tú has adquirido, ese optimismo en la vida, sin necesidad de pasar por una experiencia trágica para hacerlo?
I.V.: -“Creo que lo principal es constancia y ¡saber que se puede! Ese es el título de mi libro, porque de verdad creo que si te organizas y pones empeño y pasión en todo lo que haces, se puede llegar a muchas más cosas de las que hacemos.

_CST3810_1

Como esquiadora paralímpica

En el aspecto de la maternidad, tengo que reconocer que si no fuese por mi marido y la ayuda de mi madre, que vive en mi mismo edificio, así como de Rosita, la persona que vive con ella, ¡no sé cómo lo haría!

De todo lo que he hecho en la vida, creo que lo más difícil y a la vez más bonito y gratificante, ha sido sin duda educar a un hijo. Desde luego mi éxito reside en la importancia de que mi entorno comparta la misma filosofía y valores de vida que quiero transmitir a mis hijos. Así, el camino es muchísimo más fácil“.

“Soy muy consciente de las caídas, como parte del camino para levantarme después”.

G.Y.: ¿Saben ya tus hijos acerca de tu trágica historia? ¿cómo se cuenta algo así a un hijo?
I.V.: -“Ya nos ha tocado contárselo y ha sido de la forma más natural. Les he explicado simplemente que a su mamá y a su abuela les dicen por la calle que son muy valientes porque sobrevivimos a un ataque, que somos supervivientes y que precisamente por ello disfrutamos cada segundo, aunque nos quedáramos sin algunas partes del cuerpo“.

andando suecia

Se hace camino al andar

G.Y.: Aunque parece que en España ya hemos dejado atrás el odio de ETA, lamentablemente seguimos viviendo bajo el yugo del terrorismo, ahora yihadista. ¿Qué le dirías a todas esas personas víctimas de los ataques que se están viviendo en todo el mundo?
I.V.: -“Que destierren el miedo porque esa es la verdadera condena, que la vida continua y que no vamos a permitir que nos tengan amedrentados bajo el yugo del terror”.

“Yo perdoné para dejar atrás lo que ocurrió y para no mantener presente en mi vida a ningún terrorista”.

G.Y.: Además de todo lo que haces, tienes también una fundación, ¿nos hablas un poco de vuestra labor?
I.V.: -“Queremos fomentar la integración de personas con diferentes discapacidades a través de la inclusión laboral y actividades deportivas. El deporte es vida y nuestro lema es que las actividades deportivas son, por lo tanto, una herramienta muy útil y necesaria para conseguir la normalización de los colectivos más desfavorecidos, así como lo más beneficioso para fomentar la integración de las personas con distintas capacidades“.

Más información:

https://fundacionirenevilla.org/

 

Carmen Matas Gallardo

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies