Mundo Yold. The Debenham Sisters: las mujeres que fueron referente del motociclismo en los años 20

Las hermanas que demostraron que el mundo del motor sí es cosa de mujeres

 

 

Carmen Matas
6 agosto, 2021

 Número de Comentarios (0)

Era un mundo hecho por y para los hombres, pero las hermanas Debenham consiguieron que incluso las marcas orientasen su mercado a las mujeres. Hablamos del mundo de las motos, en el que ellas, en plena década de los veinte, marcaron un antes y un después.

Que las mujeres han tenido más difícil el acceso a muchos sectores, no es ningún secreto. El del motor es sin duda uno de ellos. Sin embargo, a pesar de los obstáculos y las discriminaciones, la pasión y la determinación de muchas mujeres ha sido más significativa que todas esas dificultades. Es el caso de las hermanas gemelas Nancy y Betty Debenham, más conocidas como las Debenham Sisters, dos pioneras del mundo de la moto que se encargaron de decirnos que, por supuesto, el motociclismo sí puede ser cosa de mujeres.

Y su efecto ha tenido, porque, aunque actualmente siga siendo un mundo formado mayoritariamente por hombres, lo cierto es que cada vez son más las mujeres que apuestan por la moto como vehículo para su día a día y que sienten la pasión por las dos ruedas, igual o incluso más que los hombres.

A pesar de los obstáculos y las discriminaciones, la pasión y la determinación de muchas mujeres ha sido más significativo que todas esas dificultades.

Por eso es tan necesario recuperar las referentes femeninas de tantos y tantos ámbitos, como el del mundo del motor. De muchas de estas mujeres es casi imposible obtener información, sin embargo, estuvieron ahí, dejando su huella. Por eso hoy te traemos la increíble historia de estas dos hermanas, que revolucionaron un sector exclusivamente masculino en aquel momento: el de las motos.

Las pioneras del motociclismo
La primera motocicleta apareció en 1885. Años más tarde se comenzaron a comercializar y en 1919 fueron reconocidas como vehículo. En aquellos años eran bastante rudimentarias y las carreteras estaban sin asfaltar, lo que complicaba su pilotaje. Aunque era un sector concebido por y para los hombres, hubo mujeres, pioneras absolutas, que decidieron plantar cara a la sociedad y lanzarse a la carretera.

Fue el caso de las inglesas Debenham Sisters, como se conocía a Nancy y Betty Debenham. Dos absolutas apasionadas del mundo del motociclismo, que tuvieron el honor de ser en 1927, las primeras mujeres en tener su propia columna en una de las revistas dedicadas al mundo del motor más relevantes de la época: Cars & Motorcycles.

Las Debenham Sisters se encargaron de decirnos que, por supuesto, el motociclismo sí puede ser cosa de mujeres.

En un comienzo, que dos mujeres escribieran una columna hablando como expertas en motos, en una revista cuyo público estaba básicamente formado por hombres, fue todo un escándalo. Necesitaron demostrar mucho más para que se las respetase como entendidas. Su columna terminó siendo una de las más leídas y populares, no solo de la publicación Cars & Motorcycles, sino de todas las revistas de Estados Unidos.

-“La motocicleta se está haciendo cada vez más popular entre las mujeres, pero hay todavía muchas almas tímidas que dudan en dar el primer paso hacia la libertad. Esto es más triste si tenemos en cuenta que ninguna chica que haya conocido las alegrías de la motocicleta ha renunciado voluntariamente a ella”. Con reivindicaciones como ésta, las hermanas Debenham abrían paso a tantas y tantas mujeres que vendrían después en un sector extremadamente masculinizado.

En 1927 fueron las primeras mujeres en tener su propia columna en una de las revistas dedicadas al mundo del motor más relevantes de la época: Cars & Motorcycles.

A raíz de su columna, las hermanas Nancy y Betty Debenham se fueron poco a poco posicionando como grandes expertas en el sector del motociclismo, un mundo que no solo les divertía, sino que era, sin lugar a dudas, su gran pasión. Por supuesto, a parte de escribir sobre el sector, eran grandes pilotas y siempre iban de un lado a otro compitiendo en las grandes competiciones y carreras en las que se les permitía, siempre acompañadas de su perrito Poncho. En 1926, Nancy ganaba la medalla de oro en el campeonato de Brooklands, en Inglaterra.

El sector de las mujeres: el nuevo filón
Un año más tarde, en 1927, se convirtieron en la imagen de las motocicletas de la BSA, apareciendo en los carteles publicitarios de la marca por todo el país. Desde luego, los grandes fabricantes no dejaron pasar la oportunidad del creciente movimiento de emancipación de la mujer para abrir un nuevo mercado, enfocado en las mujeres, en un momento en que las ventas de motocicletas caían en picado, con la depresión económica de los años 1920 y la aparición de coches más baratos.

Así, los grandes fabricantes británicos de motocicletas vieron un gran filón, con la aparición de figuras como las hermanas Debenham, para promover el motociclismo entre las mujeres. Betty y Nancy debían de fomentar el reclamo de que, a pesar de pilotar poderosas máquinas, no tenían por qué perder una pizca de su feminidad: “La motocicleta es ideal para la chica de negocios cansada. Sentirá un enorme placer pudiendo pasar un bonito fin de semana por el campo o el mar. Puede, incluso, recoger preciosos ramos de flores del bosque, en lugar de comprarlos casi marchitos por un par de peniques”, aseguraban las dos hermanas en uno de sus artículos.

El objetivo era que las gemelas Debenham sembraran con sus publicaciones una semilla en la curiosidad de las mujeres por las motocicletas. Efectivamente, a raíz de ello muchas mujeres comenzaron a confiar en su capacidad de conducir por ellas mismas estos medios de transporte, hasta ese momento solo concebidos para los hombres.

A parte de escribir sobre el sector, eran grandes pilotos y siempre iban de un lado a otro compitiendo en las carreras en las que se les permitía, acompañadas de su perrito Poncho.

Una vez generado este interés, se comenzaron a crear modelos de motos especialmente diseñados para las mujeres. Pero lo cierto es que nunca llegaron a tener demasiado éxito: las mujeres sólo ocupaban el 4% del mercado de las motocicletas en el Reino Unido.

Motociclismo para mujeres
Uno de los grandes éxitos de las hermanas Debenham fue su libro Motor-cycling for women (Motociclismo para la mujer), publicado en 1928 y que refleja la edad de oro de las motos, cuando estaban más presentes que los coches en las carreteras y cuando cualquier persona podía conducir una, siempre que fuera mayor de 14 años -sin necesidad de pasar ningún tipo de examen y sin utilizar casco-.

Hoy se considera un libro sin igual, ya que ofrece un punto de vista del que tenemos muy pocas referencias: la historia de las mujeres y el motociclismo en una épica en la que las féminas difícilmente usaban pantalones y en la que por supuesto conducir sobre dos ruedas era toda una rebeldía. Sin duda, ofrece una mirada única a la vida de dos mujeres motoristas en la década de 1920.

¿Conocías a las hermanas Debenham? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies