Gente Yold. Recordando a `doblecucharas´ Uri Geller
El mentalista de la polémica

La CIA confirmó en 1973, en unos documentos que se hacen ahora públicos, que los talentos paranormales de Uri Geller, el famoso mentalista ‘doblacucharas’, estaban demostrados “de manera convincente”, es decir, que sus “poderes” eran reales. Sin embargo, muchos otros han asegurado a lo largo de los años que los shows de Geller no eran más que cuentos chinos. Hoy recordamos a este fenómeno de la televisión.
A finales del pasado mes de enero, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) desclasificó 13 millones de páginas de documentos especiales, que fueron publicadas en su página web oficial. En esta vorágine de dosieres e informes, se encontraban casos sobre avistamiento de ovnis, recetas de tinta invisible y experimentos psíquicos y de percepción extrasensorial.

En su juventud, cuando se hizo famoso por las televisiones del mundo, doblando cucharas
Entre todas estas informaciones se ha hecho recientemente público que la CIA puso a prueba en 1973 al mismísimo Uri Geller o, en concreto, sus capacidades clarividentes y telepáticas. Si no recordáis a Uri Geller, quizá lo más efectivo sea volver al programa de éxito de los 70: Directísimo, de José María Íñigo, y aquel mentalista israelí que conseguía doblar cucharas con la mente. ¿Alguien se imaginaba que la CIA se dedicaba a estos asuntos? Pues sí, Geller fue sometido a una serie de pruebas científicas para confirmar si efectivamente poseía los poderes de los que alardeaba y con los que llegó a los programas de máxima audiencia de la época, en nuestro país y fuera de nuestras fronteras.
Tras días de experimentos, los servicios de inteligencia americanos concluyeron que quedaba “demostrada su capacidad perceptiva paranormal de una manera convincente y sin ambigüedades”. ¿Qué hizo la CIA para ratificar tal afirmación? Pues bien, Geller fue colocado en una habitación blindada, con dos puertas cerradas con llave y se le pidió que replicara los dibujos que se realizaron en otra sala. Se cogió la palabra ‘fusible’ al azar en el diccionario y se dibujó un petardo.
“Geller fue sometido a una serie de pruebas científicas para confirmar si efectivamente poseía poderes”.
Tal y como se plasma en el informe publicado hace unos días, “Geller fue avisado a través del intercomunicador cuando la imagen fue dibujada”. Su respuesta fue prácticamente inmediata, asegurando que veía en su mente “un cilindro con ruido que sale de él”.
La siguiente palabra fue ‘montón’ y se dibujó un racimo de uvas. Geller afirmó que veía “círculos de color púrpura” y plasmó sobre el papel un racimo. Pero fue incluso más preciso, ya que los documentos de la CIA manifiestan que el ilusionista dibujó exactamente 24 uvas, a imagen y semejanza de la imagen inicial diseñada desde la otra sala.
“La CIA concluyó que quedaba demostrada su capacidad perceptiva paranormal de una manera convincente y sin ambigüedades”.
¿Un simple engaño?
A pesar de que, según otras versiones, Geller no acertó en el resto de ocasiones, los agentes anotaron en su informe que quedaba demostrada “su habilidad paranormal de manera inequívoca y convincente”. Algunas voces se inclinan hacia la teoría de que todo fue orquestado, teniendo en cuenta el periodo de post-guerra fría en el que se encontraba el país norteamericano y a fin de poder hacer uso de sus habilidades para combatir a la Unión Soviética, de la que se rumoreaba que contaba con personas capaces de mover objetos con la mente.

Con las cucharas que le hicieron famoso
“Algunos creen que todo fue orquestado por EE.UU. para combatir a la Unión Soviética, que supuestamente contaba con personas capaces de mover objetos con la mente”.
De hecho, los fracasos se fueron acumulando para el famoso doblador de cucharas: aquel mismo 1975 realizó una demostración privada ante el físico Richard Feynman. Geller trató de adivinar lo que Feynman, su hijo y el matemático Albert Hibbs habían dibujado en unos papeles, pero no lo logró. Sus supuestos poderes no hicieron acto de presencia.

Cartel del documental sobre sus capacidades y shows
“En 2007 Geller perdió una demanda por un vídeo en el que James Randi aseguraba que su exhibición con las cucharas era un engaño”.
Fue también en 1975, en pleno furor del espectáculo del mentalista israelí, cuando el diario ABC entrevistaba a miembros de la comunidad científica que ponían en duda lo sucedido. En concreto, el presidente de la Sociedad Española de Psicoterapia Analítica, Juan Ramón Otaola, sostenía que todo podía ser fruto de una sugestión masiva. “Estaba preparado para causar un gran impacto”, se leía en la entrevista.

En su twitter, Uri sigue apareciendo como una estrella, con múltiples celebridades y un magnífico aspecto para su edad
Asimismo, Uri Geller siempre mantuvo una guerra abierta con el ilusionista y escritor canadiense James Randi, en la que ambos trataban de desprestigiarse mutuamente. Conflicto que alcanzó su clímax en 1982 con la publicación por parte de Randi de un libro titulado La verdad sobre Uri Geller, en el que explicaba cómo supuestamente el truco de la cuchara puede realizarlo cualquiera, haciendo uso de un simple juego de manos.
El conflicto se ha prolongado más años. En 2007, el televisivo mentalista perdió una demanda en la que exigía que se retirase de YouTube un vídeo en el que Randi aseguraba que su famosa exhibición con las cucharas era un engaño. Además, hace apenas 5 años, el canadiense concedió una entrevista al periódico español El Mundo, en la que sentenció que Uri Geller era “un simple mago” y, además, “no precisamente uno de los mejores, sus trucos podría hacerlos un chaval de 12 años”.
Más información:
http://www.semana.com/gente/articulo/uri-geller-el-estratega-de-la-cia-en-la-guerra-fria/514337
https://twitter.com/JMGBautista/status/825768265129529350
Entrevista: Carmen Matas Gallardo


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