Bien&Star Yold. Entrevista con Verónica Casado, ganadora del premio a la mejor doctora de familia de Europa
“Tenemos una magnífica medicina de familia, pero hace falta más apoyo”

¿Sabías que la mejor médica de familia de Europa es española? Se trata de la Doctora Verónica Casado, ganadora de este certamen de la Organización Mundial de la Medicina de Familia, que además nos da los mejores consejos de salud para todos los yolds.
La Organización Mundial de la Medicina de Familia (WONCA, por sus siglas en inglés) concedió el pasado mes de marzo su premio Médico Cinco Estrellas 2017 para la región europea a esta vallisoletana, artífice junto a otros de sus colegas, de muchos de los grandes avances que se han llevado a cabo en el sistema de medicina de familia de nuestro país en los últimos años. Según Verónica Casado, no podemos quejarnos: “contamos con uno de los mejores sistemas de medicina de familia del mundo”.
Esta pionera de la medicina de familia en España está ahora nominada a la misma categoría en la versión mundial del galardón, y lo cierto es que su trayectoria no es para menos. Es doctora en Medicina y Cirugía, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid e investigadora médica. Además, ha participado activamente en el desarrollo de la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria y trabaja como facultativa en un Centro de Salud de Valladolid, donde sus pacientes rebosan de alegría por el reciente premio otorgado a su doctora.
Hoy en GY contamos con el consejo de la mejor médica de familia de Europa, ¡sigue leyendo!
Gente Yold.: Doctora Casado, ¿qué supone para su carrera el reciente e importante galardón que ha recibido como mejor médico de familia de Europa por parte de la WONCA?
Verónica Casado.: -“Me hace muchísima ilusión, porque no dejan de ser muchos años dedicada a la medicina de familia, que grandes profesionales de este campo decidieran otorgarme este premio para mí; es muy emocionante. Es el fruto de muchos años y el hecho de que ahora me lo reconozcan me hace estar tremendamente contenta, sobre todo por ver felices también a mi familia, pacientes y compañeros”.
G.Y.: ¿Cómo este organismo supo de usted y de su trayectoria?
V.C.: -“La participación funciona a propuesta. Una serie de profesionales deben proponer a alguien para que la institución analice su carrera y lo que esa persona ha hecho. En mi caso, mi propuesta llegó de la mano de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria y del profesor Domingo Orozco, que fue presidente de la Comisión Nacional de Medicina de Familia. Yo en un principio ni siquiera lo sabía, no me enteré hasta el final del proceso, cuando se pusieron en contacto conmigo para pedirme mi currículum y una serie de informaciones más. Para mí esto ya fue un premio. El hecho de que especialistas con los que había trabajado en tantas cosas decidieran que yo representase a la medicina de familia de España fue todo un honor.
Recuerdo que el día que la WONCA se puso en contacto conmigo para notificarme que era la ganadora, yo acabada de dar una ponencia y no me creía lo que estaba leyendo en mi teléfono, dudé de mi nivel de inglés y de estar entendiendo bien. ¡No me lo podía creer!” .
“El hecho de participar en este certamen para mí ya fue un premio”.
G.Y.: Aspira a obtener el premio mundial de la misma categoría en 2018, ¿cómo afronta este desafío? ¿Cree que se llevará el premio?
V.C.: -“Para mí lo primordial es seguir trabajando como lo he hecho toda mi vida. En la categoría mundial, que se celebra cada tres años, participan las siete regiones del mundo. Cada región puede presentar a tres candidatos, de manera que podemos llegar a ser hasta 21 candidatos en la final. Soy consciente de que me voy a medir con países muy fuertes en medicina, como es el caso de Estados Unidos, China y África. ¡Ya veremos!”.
G.Y.: En su opinión, ¿qué es lo que le ha hecho obtener este reconocimiento? ¿Qué le hace diferente a la mayoría de médicos de familia de nuestro país?
V.C.: -“Creo que la clave está en la formación: a mejor formación, más posibilidades hay de que lo que hacemos tenga mayor impacto. Casi toda mi trayectoria profesional ha estado basada en la docencia y en la formación, sin dejar de dar asistencia. Creo que el mérito que más ha pesado a la hora de otorgarme el premio ha sido que consiguiera cambiar el programa de la especialidad en el año 2005. El programa actualmente vigente en lo que se refiere a medicina de familia fue dirigido por mí y en él hice participar a más de 200 profesionales.
Digamos que he intentado, junto a muchos otros profesionales, que la medicina de familia no sea un limbo en el que se sabe de todo y no se sabe de nada, sino una doctrina donde el centro son las personas y nuestro objetivo es la salud de los pacientes visto como un todo, en su globalidad, en su entorno. Tenemos que saber de todos los problemas de salud, por muy dispares que sean, desde problemas respiratorios a cardiológicos o endocrinológicos, por ejemplo, lo que implica que se tenga que definir muy bien qué es nuestro y qué de otros especialistas”.
“El programa de medicina de familia actualmente vigente fue dirigido por mí”.
G.Y.: ¿Cree que precisamente este reconocimiento a su carrera es de alguna forma un reconocimiento a la medicina de familia española en su generalidad?
V.C.: -“Totalmente, y no lo digo yo solo. La Organización Mundial de la Salud publicó en 2015 un informe sobre la atención primaria en Europa en el que situaba a nuestro país en tercera posición, entre 31 países, en lo que se refiere a estructura y procesos, y en segundo lugar en lo que respecta a resultados. El New York Times también publicó un artículo en el que se ensalzaba el sistema español de salud, principalmente por la atención primaria y la calidad de los centros de salud. También lo ha dicho la OCDE y casi todos los estudios comparativos que se hacen a escala internacional. Es decir, que somos muy buenos para la salud de la población española y eso a mí me parece espectacular.
Cuando yo salgo fuera de nuestras fronteras no paro de escuchar como se reconoce a España por aspectos como nuestra organización nacional de trasplantes, nuestro sistema de formación MIR y nuestra atención primaria de salud”.
G.Y.: Es curioso que recibamos estas buenas impresiones de fuera, pero que aquí sean todo quejas, especialmente desde el punto de vista de los pacientes. ¿Por qué ocurre esto?
V.C.: -“Yo creo que los pacientes cada vez van valorando más la calidad de la atención primaria. A mí me pasa que hay gente que va a otros especialistas y después me consultan lo que les han dicho y me piden que contraste sus consejos e indicaciones. No consiste en que seamos más listos que los demás, sino en que el paciente sabe que, al fin y al cabo, el especialista en ellos, como personas, somos los médicos de familia. Creo que a nivel social sí estamos muy reconocidos y eso se plasma en el barómetro sanitario, donde la función más reconocida es la atención primaria. Los que deberían a empezar a darse cuenta de esta importancia son los políticos, ya que la no estamos contando con el apoyo ni la financiación suficiente. Sí, tenemos una magnífica atención primaria, pero si no se le da aire puede llegar a colapsar. También necesitamos seguir consiguiendo prestigio académico”.
“Tenemos una magnífica atención primaria, pero si no se le da aire, puede llegar a colapsar”.
G.Y.: ¿Y qué opina de la sanidad pública española en general?
V.C.: -“Globalmente es muy buena, pero sí que es verdad que, si no apoyamos las funciones que nos hacen grandes tenemos riesgo de que esto pueda peligrar. Sin duda, la parte asistencial del sistema sanitario es el núcleo, pero lo que lo proyecta hacia el futuro es la investigación y la docencia. Si esto no se apoya, hay un riesgo enorme de que nuestra sanidad deje de ser tan buena. 
Es necesario mejorar en muchos puntos, como las listas de espera, las hospitalizaciones innecesarias y las derivaciones que no se deben de hacer. Sin duda tenemos un gran sistema nacional de salud y estamos a la cabeza de todas las comparativas como sistema público, pero para que eso siga así se tiene que apostar de verdad por una organización que apueste por la formación, por la investigación y por un sistema que sea lo más eficiente posible”.
G.Y.: ¿Es verdad que la llegada de inmigrantes en los últimos años ha cambiado el perfil de muchas enfermedades? ¿Ha supuesto un reto esto para vosotros?
V.C.: -“Sí, aunque digamos que es más bien generado por los cambios demográficos en general y no solo por el aumento de la inmigración. Yo hablo de “globalización de los problemas”. Ahora, por ejemplo, existen patologías que antes no veíamos y también el hecho de vivir cada vez más nos hace tener una exposición más alta a la cronicidad, lo que a su vez nos lleva a las pluri-patologías, la poli-medicación, etc.
Yo por ejemplo no tengo tantos pacientes inmigrantes, pero sí una mayoría de mediana edad –muchos Yolds-, y muchos de ellos crónicos, con varios problemas a la vez, lo que provoca que la forma de atender sea diferente. Aquí es donde el papel del médico de familia es tremendamente importante, porque hace las veces de director de orquesta en los casos crónicos: coordina lo que manda el cardiólogo, el traumatólogo y el neumólogo y concilia tratamientos y diagnósticos”.
G.Y.: ¿Cuál es el mejor consejo de salud que le ofrecería a nuestros Yolds?
V.C.: -“De Yold a Yold les diría que estamos en una edad con una potencia increíble, aunque tenemos que estar muy pendientes de la salud. Mi consejo no puede ser otro que tratar de ser felices, centrándonos en cuatro puntos esenciales para conseguirlo: cuidar la salud física, con hábitos de alimentación saludable, haciendo habitualmente ejercicio físico y rechazando hábitos nocivos; cuidar la salud emocional y psicológica, tratando de mantenernos estables, saber lo que queremos de la vida y echándonos cada mañana una sonrisa en el espejo; cuidar nuestras relaciones y nuestro entorno social, alimentando nuestras relaciones familiares y personales y dar sentido a nuestra vida, no perdiendo nunca la pasión. Trabajar en estas cuatro líneas nos hará potentes, seremos felices y tendremos mucha más salud”.
Más información:
Entrevista: Carmen Matas Gallardo


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