Mundo Yold. Medio siglo del fin de un mito

50 años sin Jim Morrison

 

 

Carmen Matas
2 julio, 2021

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Se cumplen nada menos que 50 años del fallecimiento de Jim Morrison, icónico vocalista de The Doors. Lamentablemente él se fue, pero nos dejó magníficos temas como Break on Through, Light My Fire y Hello, I love you. Él, junto a su banda, marcó el espíritu musical de finales de los 60.

Jim Morrison fue, lamentablemente, una de las primeras víctimas de lo que se conoció como el “Club de los 27”, que incluye a otros artistas que se fueron demasiado pronto, concretamente a los 27 años. Janis Joplin, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Amy Winehouse… son solo algunos del resto de integrantes.

James Douglas Morrison, como era su nombre real, fue encontrado muerto en la bañera de su piso en París el 3 de julio de 1971. Un paro cardiaco fue el motivo que se señaló en su acta de defunción. Por supuesto, siguen vigentes todo tipo de conspiraciones que hablan de asesinato o suicidio. En cualquier caso, el legado musical de El Rey Lagarto, como era conocido, le ha convertido en uno de los artistas más evocadores de la segunda mitad del siglo XX. Sobre todo si tenemos en cuenta que The Doors, la banda en la que ejerció como magnético cantante y letrista, tan solo estuvo activa ocho años, entre 1965 y 1973.

A pesar de su corta vida, Morrison siempre será recordado como un ícono del rock y un auténtico poeta. Algunos aseguran que el cantante era un hombre espectacularmente bueno para ser una estrella de rock, pero que fue catastróficamente malo en el resto de su vida. Pero es lo que ocurre con los grandes mitos, ¿no es así?

El joven Jim

Para algunos, Jim Morrison será para siempre la estrella de rock rebelde que vestía con cuero y que desafiaba a la sociedad y al poder. Para otros, será el poeta tranquilo e introspectivo. Para otros tantos, en cambio, será tan solo un narcisista adicto a las drogas.

Durante una detención en su juventud

Jim Morrison fue, lamentablemente, una de las primeras víctimas de lo que se conoció como el “Club de los 27”.

The Doors
Morrison decidió instalarse en Venice Beach, California, con el objetivo de difundir sus poesías y que pudieran ser musicalizadas. Fue ahí cuando conoció al famoso cantante y productor Ray Manzarek, que le pidió que le cantara algún poema y entonó Moonlight Drive. Manzarek quedó fascinado.

En julio de 1965 se forma la banda The Doors, compuesta por Morrison, el propio Ray Manzarek, Robby Krieger y John Densmore. Jim Morrison se convirtió desde el primer momento en el líder de la banda. Él componía las letras y el resto otorgaba ritmo a las canciones, consiguiendo un repertorio con el que comenzaron a actuar. Durante su primer año de vida tan solo lograron tocar por algunos bares, hasta que en 1966 consiguieron firmar un contrato con la productora Elektra Records y grabar su primer disco.

Pronto The Doors se convertía en exponente de la era psicodélica del rock. El nombre de la banda estaba inspirado en un fragmento del libro Las puertas de la percepción, de Aldous Huxley: “Si las puertas de la percepción se purificaran todo se le aparecería al hombre como es, infinito”. Después de su primer disco llegaron cinco más: Strange Days, Waiting for the Sun, The Soft Parade, Morrison Hotel y L.A. Woman.

Con los miembros de The Doors

En julio de 1965 se forma la banda The Doors. Jim Morrison se convirtió desde el primer momento en el líder.

Un auténtico poeta
Y aunque triunfó en la música, lo que Morrison llevaba dentro era la poesía. De hecho, su pasión por este género literario fue precisamente lo que le dio el sobrenombre de El Rey Lagarto, en referencia a uno de sus textos, The celebration of the King Lizard (La celebración del Rey Lagarto). Inspirado en sus letras por los universos de Friedrich Nietzsche, Arthur Rimbaud y Jack Kerouac, pocos héroes del rock siguen transmitiendo un magnetismo tan vigoroso a través de las grabaciones que hicieron en vida.

Jim fue un lector voraz

Es sorprendente hasta qué punto su influencia sigue vigente en las nuevas generaciones y marcada a fuego en las más maduras. Y no solo hablamos de la música de The Doors, también de la propia poesía de Jim Morrison. El CD remasterizado de An American Prayer, un álbum de voz hablada de Jim Morrison lanzado póstumamente en 1978, ocupa a día de hoy uno de los puestos más altos de venta en Amazon, dentro de la sección ‘Miscelánea’.

De la misma forma, las colecciones de poesía de Morrison también se siguen vendiendo actualmente. Dos de sus tres títulos de poesía se encuentran casi siempre en la lista de libros más vendidos de poesía de Amazon: Wilderness: The Lost Writings of Jim Morrison y The Lords and the New Creatures.

No cabe duda de que hay algo en la poesía de Morrison que sigue cautivando a los lectores. ¿Deberíamos recordarle, además de como cantante, como un gran poeta estadounidense?

Con su novia Pamela Courson

Misteriosa muerte
Hay muchas versiones sobre su muerte, aquel 2 de julio de 1971 en París. Algunas hablan de sobredosis de heroína, otras de que Morrison caminaba por las calles de París y acabó en una trifulca con unos drogadictos, otras, incluso, que tan solo tomó un vuelo en el aeropuerto de Orly con destino desconocido.

La gran pasión de Morrison era la poesía, inspirado en sus letras por los universos de Friedrich Nietzsche, Arthur Rimbaud y Jack Kerouac.

Peregrinar a su tumba y dejar flores y ofrendas se ha convertido es un homenaje que le siguen rindiendo su millones de fans en todo el mundo

Pero hay una que parece ser la más precisa. Tres meses antes de su fallecimiento, el cantante había huido de Hollywood. Desde luego no pasaba su mejor época. Hinchado, barbudo y con sus adicciones fuera de control -llegaba a beberse hasta 36 cervezas en un solo día-, el 11 de marzo de 1971 puso rumbo a París para pasar un año sabático. Tenía la intención de limpiarse, perder algo de peso y volver a conectarse con la música.

Tras una noche de cine con su pareja, Pamela Courson, ambos regresaron a su apartamento en el número 17 de la Rue Beautreillis en París. Cansada, Courson se fue a la cama, mientras que Jim se quedó despierto un rato, escuchando viejos álbumes de The Doorsy tratando de reprimir un ataque de tos que había comenzado un rato antes. Cuando llegó a la cama, despertó a su novia, quejándose de que se sentía mal.

Después de un rato, el cantante se levantó, sintiéndose peor. Vomitó, y cuando su novia percibió que había restos de sangre, quiso llamar a una ambulancia. Morrison, en cambio, le pidió esperar un poco y decidió darse un baño. Mientras él se estiraba en la bañera, ella volvió a la cama. Lo último que recordó haber escuchado a Jim decir fue: “¿Estás ahí, Pam? Pam, ¿estás ahí?”.

Pamela se despertó un poco después de las 6 am y se dio cuenta de que Jim no estaba en la cama. Lo encontró sumergido en el agua de la bañera. Tenía una sonrisa en su rostro. Al principio pensó que se trataba de una broma, lo zarandeó, pero no reaccionaba. Cuando los servicios de emergencia llegaron al apartamento, constataron su muerte. Un fallecimiento que sigue siendo un misterio y del que se desconocen las causas exactas, ya que nunca se le practicó una autopsia.

Jim Morrison nos dejaba, pasando a convertirse en un gran mito de la música, una leyenda del rock y uno de los mejores letristas de la historia.

¿Conocías la historia de Jim Morrison? ¿Cuál es tu canción favorita de The Doors? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Más información:

https://thedoors.com/

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