Mundo Yold. Hoy recordamos a la figura eternamente adorada en Argentina

70 años de la muerte de Eva Perón, la mujer memorable de Argentina

 

Carmen Matas
25 julio, 2022

Esta semana se cumplen 70 años de la muerte de Eva Perón, ex Primera Dama de Argentina y una de las figuras más trascendentales de la historia del país sudamericano. No podíamos dejar pasar esta oportunidad para rendirle nuestro particular homenaje. No te pierdas este reportaje.

La icónica e inolvidable Primera Dama de la Nación Argentina, Evita Perón, fue tan amada como admirada ha seguido siendo después de su muerte. Se cumplen 70 años de aquel fallecimiento que dejó abatida a la sociedad argentina. Con tan solo 33 años, se marchaba la mujer cuyas acciones contribuyeron a moldear la sociedad en la que vive hoy el país argentino.

-“A las 20:25 horas, Eva Duarte de Perón, líder espiritual de nuestra nación, ha pasado a la inmortalidad”. Así es como se informó aquel fatídico 26 de julio de 1952 de que la Primera Dama de la nación fallecía, víctima de un cáncer de cuello de útero. Una mujer que utilizó su posición para conseguir derechos para los que más los necesitaban. Gracias a ella, Argentina escaló posiciones considerablemente en el ámbito de la justicia social y la igualdad de derechos.

Con tan solo 33 años, se marchaba la mujer cuyas acciones contribuyeron a moldear la sociedad en la que vive hoy el país argentino.

Argentina lloró, y aún llora, a su Santa Evita
Aquella hora exacta de su muerte fue transmitida por radio en Argentina durante años después de 1952: todas las emisoras interrumpían su programación habitual para volver a emitir el sombrío anuncio.

Argentina literalmente se paralizó y su duelo se plasmaba en cada arista de la sociedad. En las semanas y meses siguientes a la muerte de Eva Perón, por ejemplo, los alumnos de las escuelas públicas del país tenían que llevar brazaletes negros en sus uniformes escolares blancos, y debían dibujar una raya negra en cada una de las páginas de sus cuadernos de trabajo en su memoria.

Gracias a ella, Argentina escaló posiciones considerablemente en el ámbito de la justicia social y la igualdad de derechos.

La voz de los que no tenían nada
Argentina vivió un antes y un después el día que Evita pidió hablar después de que el General Juan Domingo Perón ganara sus primeras elecciones presidenciales en 1946, algo que otras esposas de presidentes nunca habían hecho antes. Tomó el micrófono y lanzó una campaña por el sufragio femenino, sentenciando: “Una mujer no puede ser solo una espectadora de los movimientos políticos. Debe tomar acción; debe votar.

Las voces más críticas no tardaron en aparecer y asegurar que la joven ex bailarina tan solo estaba hambrienta de poder. Estaban tan enfadados por la voluntad de la Primera Dama de quitarles a los ricos para darles a los pobres que, incluso se negaban a llamarla por su nombre. Tan solo decían “esa mujer”.

Una mujer no puede ser solo una espectadora de los movimientos políticos. Debe tomar acción; debe votar”, sentenció en un discurso público.

Como Primera Dama, Evita rápidamente tomó el control de dos pilares del gobierno de su marido: los contactos con los sindicatos y las ayudas gubernamentales a los ciudadanos pobres, muchos de los cuales la idolatraban. Mientras él se enfocaba en la política, ella dominaba los medios hablando de mejorar las condiciones de vida de sus “descamisados”.

Ella, que había sido una hija ilegítima, se crió en la pobreza y apenas recibió la educación básica, sabía mejor que nadie la importancia de forjar una conciencia obrera en un país como Argentina. Ella respetaba a todos los trabajadores por igual, sin importar su rango.

Ferviente líder sindical, ella se autodenominaba una verdadera “trabajadora”. Trabajadora para el pueblo, y pronunciaba pasionales discursos vistiendo trajes militares a medida con anchas hombreras, que contrarrestaban su personalidad etérea.

Grandes avances
Al frente de la Fundación Eva Perón desde 1948, Evita impulsó numerosas acciones sociales en todo el país sufragadas por el Ejecutivo peronista, y en 1949 fue pionera con la formación del Partido Peronista Femenino, cuyo objetivo no era sólo el de reconocer el papel de la mujer, sino también ampliar la base social del peronismo.

Evita fue también quien creó la Escuela Superior Peronista, que desde 1951 empezó a construir las bases de un partido que trascendía el socialismo y otras corrientes de la izquierda tradicional, y encontró en el nacionalismo una de sus grandes premisas.

La preservación de Evita
El peor miedo de Evita era ser olvidada. Precisamente por eso el presidente Perón contó con los servicios del Dr. Pedro Ara, patólogo español, que se encargó de embalsamar el cuerpo sin vida de su esposa. Llegaron incluso a recorrer maliciosos rumores de que el doctor se había enamorado profundamente de ella. Los desencadenó el hecho de que siempre exigía que lo dejaran a solas con Evita para trabajar: sus deberes se realizaron en un espléndido aislamiento rodeado de estricta seguridad.

Durante el exilio del General Perón, el cadáver de Evita no tuvo donde descansar en Argentina. Todavía era un símbolo tan fuerte para tanta gente, que tuvo que ser desterrada y llevada a un lugar no revelado en Italia, y varias veces trasladada después a otros destinos no revelados.

Su cuerpo estuvo lejos de Argentina hasta que fue devuelta a su tierra natal, cuando su esposo regresó y se le otorgó el lugar que le correspondía en la historia. El folklore argentino está lleno de guiños a estos años en los que el ataúd de Eva Perón estuvo desaparecido.

En 1973, Perón volvió a ocupar el cargo de Presidente de Argentina, esta vez al lado de su nueva esposa, Isabel Martínez, que fue nombrada vicepresidenta. Cuando el general falleció, ella asumió su lugar como Presidenta. La nueva Primera Dama se esforzó por emular a Evita, incluso en su apariencia, pero de cara al pueblo la figura de Eva Perón era inigualable.

Para Argentina, la figura de Eva Perón siempre será inmortal. Y así será por su absoluto deseo, siendo una mujer humilde de un pueblo pequeño, de cambiar las cosas a favor del pueblo. Y todo ello aunque fuera a costa de su propia vida.

¿Recuerdas a Eva Perón? ¿Qué imagen conservas de ella? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

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