Mundo Yold. Grandes celebrities que han tenido problemas con el alcohol

Alcohólicos nada anónimos

 

Carmen Matas
17 marzo, 2022

El alcoholismo es una de las adicciones más frecuentes y al mismo tiempo más devastadoras, ya que el consumo de esta sustancia no es ilegal. A lo largo de la historia, grandes genios de la música, el cine o el arte, políticos o regentes, han sufrido este problema que puede convertirse en una grave y muy compleja enfermedad. Desde Beethoven a Ben Afleck; desde Hemingway a Lady Gaga: todos han sufrido el infierno de verse atrapados por el alcohol. Hoy repasamos algunos de los nombres más célebres entre los alcohólicos nada anónimos.

A lo largo de la historia, el alcoholismo ha sido un problema al que se han enfrentado muchos de los hombres y mujeres más conocidos, insignes y geniales, en todo tipo de ámbitos. Resulta sorprendente saber la gran cantidad de personas, consideradas genios, que sufrieron graves problemas con la bebida.

Durante los siglos pasados, beber era una costumbre social en absoluto reprobada, y naturalmente asociada a la vida del varón. El alcohol fue el compañero perfecto para creadores, escritores o artistas que buscaban inspiración. O para ministros o guerreros que debían enfrentarse a distintas batallas. Las mujeres también bebían, aunque de forma íntima y en soledad -como tantas otras cosas, no estaba bien visto que las féminas bebieran-; pero esto no evitaba que también hubiera numerosos casos de mujeres alcohólicas en la intimidad.

El alcohol fue el compañero perfecto para creadores, escritores o artistas que buscaban inspiración.

Afortunadamente, la concepción que se tiene del consumo del alcohol ha cambiado y evolucionado mucho: pese a que la bebida sigue siendo una droga permitida y celebrada prácticamente en todo el mundo, ahora somos mucho más conscientes de sus peligros para la salud física y mental, y para la estabilidad familiar y social de las personas afectadas. Pero eso no evita que también muchas de las celebrities actuales hayan pasado por el infierno de agarrarse a la botella para superar sus dificultades. Muchas de ellas lo han superado y no se avergüenzan en trasmitir su historia para ayudar a los demás.

Hoy recopilamos algunos de los personajes, tanto de siglos pasados, como de la actualidad, que fueron alcohólicos nada anónimos, y un resumen de su historia particular.

Alcohólicos nada anónimos del pasado

Lord Byron. “Lo mejor de la vida es la embriaguez” fue una de las citas del poeta romántico por excelencia, también conocido por su vida tumultuosa, sus viajes a tierras remotas, sus numerosos y escandalosos amoríos y su espíritu inestable, que alentaba con un exagerado consumo de bebidas. Aunque supuestamente falleció por fiebres con tan solo 36 años, testigos de la época afirmaron que su muerte se produjo por una crisis convulsiva por el abuso del alcohol.

“Lo mejor de la vida es la embriaguez”, escribió Lord Byron, que fue tan poeta como bebedor.

Luwdig van Beethoven. Hijo de un músico alcohólico, el gran genio de la música heredó esta adicción que, según sus cronistas, le llevó hasta la muerte. Desde niño tuvo que ocuparse de mantener a su familia, porque la ebriedad constante de su padre le impedía atender a sus obligaciones. Posteriormente, en su propia madurez, sufrió la misma enfermedad, sobre todo a partir de los 26 años, cuando comenzó a perder el oído.

El gran Ludwig van Beethoven fue hijo de alcohólico, y heredó, con los años, esta terrible adición.

Pese a que hizo sus más brillantes composiciones estando completamente sordo, también en estos años mitigó su angustia y soledad con la botella. Falleció, precisamente, por cirrosis, ocasionada por beber en exceso.

Churchill con una de las muchas copitas que se tomó a lo largo de su vida

Winston Churchill. El famoso estadista británico fue, también, y desde su juventud, un consumado bebedor a lo largo de toda la vida. Las crónicas cuentan que comenzaba el día desayunando con whisky, y continuaba la jornada intercambiando otras bebidas, desde champagne hasta coñac, brandy y más whisky. Parece que comenzó desde que era un jovencísimo periodista, y que cuando viajó a la guerra de los boers se llevó en el equipaje docenas de botellas de alcohol.

Ernest Hemingway. El famoso escritor no tenía ningún problema en reconocer que el alcohol había sido su gran amor. “He bebido desde los 15 años, y pocas cosas me han causado tanto placer” llegó a asegurar. Según decía, el alcohol le ayudaba a encontrar la inspiración y a modular su difícil y cambiante carácter. Entre sus tragos favoritos estaban los mojitos, el whisky y los martinis. Hemingway recorrió el mundo, cubrió eventos históricos incluyendo guerras, y escribió obras maestras, pero siempre con su fiel copa al lado. En parte debido a sus insanos hábitos, su salud física y mental fue empeorando progresivamente, hasta que se suicidó en 1961 mientras sufría una gran depresión.

Hemingway tomándose una de las muchas copas de su vida (Fotografía, Ernest Hemingway Collection. John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston.)

Alcohólicos nada anónimos de nuestra vida actual

Stephen King. El novelista de terror de fama mundial luchó con las drogas y el alcohol durante una larga etapa de su vida. Fue en 2013 cuando el escritor se sinceró con el periódico The Guardian sobre su antigua adicción al alcohol, asegurando que no se avergüenza de su pasado.

Fue en los años 70 cuando King se sumió en esta época de adicciones. De hecho, el autor estadounidense admitió que escribió El resplandor cuando atravesaba esta adicción al alcohol.

Eric Clapton. El genial guitarrista, genio e icono de varias generaciones, es todo un superviviente. Durante su juventud fue un consumado heroinómano, que vio morir por sobredosis a novias y compañeros. Pero cuando dejó la droga, se pasó directamente al alcohol. Él mismo ha reconocido que consumía varios litros de todo tipo de alcohol, cada día. El alcoholismo fue, de hecho, una de las principales causas por las que su matrimonio con Patty Boyd (la ex mujer de George Harrison, de la que se había enamorado perdidamente), se fue al traste. Eric dejó el alcohol tras un tortuoso y dramático proceso de muchos años. Ahora es un convencido luchador contra el alcoholismo, e incluso llegó a subastar 70 de sus guitarras históricas para contribuir en la lucha contra la enfermedad.

Clapton, en el estudio Shangri La en 1975

Ben Affleck. A sus 49 años, Ben Affleck se ha sometido a dos rehabilitaciones y un ingreso en un centro especializado para tratar su problema con el alcohol. Él mismo lo hizo público en 2018 a través de una publicación de Instagram, en la que admitía haber completado un programa de 40 días antes de pasar a rehabilitación ambulatoria. Luchar contra cualquier adicción es una tarea difícil y muchas veces dura toda la vida.

Ben Affleck ha animado a buscar ayuda profesional a todo el que tenga problemas con el alcohol

Daniel Radcliffe. En una entrevista hace un par de años, el famosísimo actor que encarna a Harry Potter confesó haber recurrido al alcohol, ante el golpe de fama que recibió con la superproducción. En una entrevista de 2012 Radcliffe admitió que llegó a beber incluso antes de los rodajes y confesó cómo el alcohol dañaba su cuerpo y su vida social.

“Parar me ha mostrado un mundo de felicidad que no creía posible”, dijo Daniel Radcliffe.

“Tuve que parar. Y parar me ha mostrado un mundo de felicidad que no creía posible”, confesaba en la entrevista. Una gran lección que todos podemos aprender de Radcliffe.

Demi Moore. Siendo tan solo una niña, Demi Moore ya vio a sus padres luchar contra el abuso de sustancias y, en su vida de adulta, la actriz ha tenido que someterse a rehabilitación en dos ocasiones. La primera de ellas en los años 80, la segunda en 2012. Y de todo ello habló en 2019 en su libro de memorias Inside Out.

“Si hubiera tenido que hacerlo solo por mí, quizá no me hubiera esforzado lo suficiente. Pero el hecho de que hubiera gente a mi alrededor, que intervino para que estuviera bien, para que pudiera seguir trabajando, fue muy importante para mí. Me permitió empezar de nuevo y valorarme”, plasmó Demi Moore en el libro.

Brad Pitt. En 2016, tocó fondo cuando salió a la luz un desagradable episodio con su entonces mujer Angelina Jolie. Ocurría en el interior de un avión privado en el que viajaban el matrimonio y sus hijos y que llevó a la actriz a tomar la decisión de divorciarse de Brad Pitt. El alcohol se mezcló con los gritos y algunas voces hablaron incluso de agresiones físicas.

Brad Pitt y Leonardo di Caprio en una escena de Érase una vez en Hollywood

“Había llevado las cosas demasiado lejos, así que me planté y puse todo de mi parte para dejar la bebida”, dijo Brad Pitt.

Tras esto, el propio actor confesó que había llegado a su límite. “Había llevado las cosas demasiado lejos, así que me planté y puse todo de mi parte para dejar la bebida”. Brad Pitt comenzó una terapia en Alcohólicos Anónimos. “Me concedió ese espacio seguro, libre de juicios por parte de los demás y, por lo tanto, libre de juicios por mí mismo”, aseguró.

Lady Gaga. En la biografía que la cantante publicó en 2010 reveló algunas malas pasadas con las adicciones: principalmente a la cocaína, pero haciendo alusión también a otras sustancias, como el alcohol.

Las declaraciones de la artista son escalofriantes: “Mi banda sonora cuando tomaba cocaína siempre fue The Cure. Me encerraba en mi habitación y escuchaba Never Enough una y otra vez mientras esnifaba rayas y rayas de cocaína. Se trataba de ser un artista, en ese momento no pensé que me pasara nada malo”, confiesa la cantante en su libro. En cuanto al alcohol, ella misma reconoce que no ha llegado a dejarlo del todo. El año pasado confesaba haber coqueteado con la idea de abrazar un estilo de vida sobrio, “pero aún no estoy en ese punto”, aseguraba.

Mel Gibson. Mel Gibson ha admitido varias veces públicamente haber luchado contra el alcoholismo durante toda su vida adulta. En 2009 llegó a ser arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol. También en 2006, cuando además el oficial que lo detuvo afirmó que hizo comentarios antisemitas.

“Dicen que solo hay tres opciones: te vuelves loco, mueres o te esfuerzas en curarte”, aseguró Mel Gibson.

El actor buscó ayuda profesional e ingresó en un centro de rehabilitación, en el que pudo poner fin a su problema de alcoholismo. “Dicen que solo hay tres opciones: te vuelves loco, mueres o te esfuerzas en curarte”, dijo el actor.

Carrie Fisher. Aparte de su fama como la Princesa Leia en Star Wars, Carrie Fisher también se puso en el punto de mira por sus declaraciones públicas sobre su salud y sus adicciones, entre las que se incluía el alcohol.

En 2008, publicó un libro en el que explicaba este proceso, Wishful Drinking. En él, la actriz confesaba: “Feliz es una de las muchas cosas que probablemente seré en el transcurso de un día y de toda una vida. Pero el problema es tener la expectativa de ser constantemente feliz durante toda la vida y, más concretamente, tener la necesidad de estar cómodo todo el tiempo. Ese es el caldo de cultivo para ser drogadicto o alcohólico”.

La actriz dio así luz a una de las realidades de la adicción al alcohol: que es usado como mecanismo para afrontar la realidad. Con un toque irónico, Fisher consiguió explicar cómo la bebida solo puede empeorar la situación.

¿Sabías que estas celebrities habían tenido problemas con el alcohol? ¿Conoces algún testimonio más? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Comentarios

  1. ROBERTO COSTA HOEVEL dice:

    FUU ALCOHOLICO Y LO DEJE DE UN DIA PARA OTRO CON TAN SOLO UNA PROMESA Y VOLUNTAD..A LOS 3 MESES YA ME EMPECE A OLVIDAR.Y HOY LUEGO.DE 30 AÑOS NI LO REGISTRO..JAMAS TUVE UNA RECAIDA. MENTE FUERTE

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