Mundo Yold. Recordando los animales más cinematográficos

Animales de cine

Angel Domingo
6 abril, 2019

 Número de Comentarios (0)

Aprovechando que el mítico y entrañable elefantito Dumbo vuelve a estar de actualidad, por el reciente estreno de una nueva película, recordamos otros animales de cine; muchos de los cuales nos acompañaron en nuestra infancia yold.

La simpática mona Chita fue capaz de hacer sombra al mismísimo Tarzán, lo que pocos saben es que varios de sus intérpretes fueron chimpancés macho. Al parecer, uno de ellos se llamaba Jitts, llegó a ser el chimpancé más longevo conocido y en 2006 recibió su único premio cinematográfico, otorgado por el Festival Internacional de Cine de Comedia de Peñíscola.

Apostaría toda mi fortuna a que no hay muchos millonarios que vivan mejor que la adorable gatita de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes (1961), también galardonada con el premio Patsy Adwards; y, por cierto, esta actriz confesó que rodar la escena en que tira al felino desde el taxi, bajo la lluvia, fue la más desagradable que jamás interpretó.

Pero no todos los animales del cine tuvieron buena suerte: la terrible Cruella de Ville se lo hizo pasar canutas a los encantadores dálmatas... Con su piel, nada menos que intentaba confeccionarse un abrigo.

No se hubiera atrevido si el valiente Rex, de Un policía diferente (208 capítulos), estuviera vigilando, pues este poli perruno es capaz de acongojar al más peligroso delincuente con solo un gruñido.

Tampoco pienso que existan romances más dulces que el nos enseñó La dama y el vagabundo (1955), especialmente cuando se besan mientras comparten espaguetis; beso considerado como uno de los más románticos de toda la historia cinematográfica.

O, cómo olvidar al simpático cerdito Babe (1995), que se propuso sin descanso ser un responsable perro ovejero. También tengo que mencionar al fiel Beethoven, que llegó a rodar seis películas, y en todas ellas se dedicó a cuidar amorosamente a los más pequeños de la casa. Otro filme no apto para corazones sensibles es Liberar a Willy (1993), con su espectacular salto por encima de su pequeño rescatador para alcanzar la suprema libertad del océano. Y cuidado con confundir a Willy con la terrible Moby Dick (1956), perseguida por un tenaz Gregory Peck encarnando al capitán Ahab, que buscaba vengarse por haber perdido su pierna.

Dentro de las especies acuáticas tampoco podemos olvidar al entrañable delfín Flipper (1963), que denuncia el deterioro del medio marino concienciando a los más pequeños para que sean responsables de la importancia de cuidar nuestro planeta y el mar en particular.

Y aunque nos alejemos de la realidad tengo que citar al gigantesco King Kong (1933), que lo que tenía de grande lo tenía también de romántico; aunque eso le llevara a su perdición. Pero cuando el amor hace su aparición, da igual lo animal que seas.

Cuando un burro, un perro, una gata y un gallo aúnan sus esfuerzos consiguen lo que jamás hubieran podido hacer por separado: asustar y hacer huir a una peligrosa banda de ladrones que habían ocupado su casa. Eso es lo que ocurre en Los músicos de Bremen (1997). Esta responsable actitud bien podrían tenerla en cuenta los diferentes líderes políticos que hoy gobiernan; en lugar de estar continuadamente enfrentados. Así jamás podrán solucionar los problemas de los ciudadanos que confiamos en ellos.

El autor en el monumento a los famosos músicos de Bremen

Un elegante conejo con chaleco, aunque agobiado por llegar tarde, consigue seducir a una joven curiosa, que trata de huir de una boda no deseada: Alicia en el país de las maravillas (1951). Cuando se tiene claro cual es el deseo de cada persona  y se persigue tenazmente, se puede vivir una vida maravillosa. Que cada uno se aplique el cuento…

Si un día encuentras a un ratón en tu cocina seguramente le persigues a escobazos, como le ocurre a Ratatouille (2007). Remy, con su agudo sentido del olfato y gusto, superando muchos contratiempos, consiguió ser el mejor chef de París. Vuelvo a citar la importancia de tener un objetivo en la vida, buena lección.

Cuando sobrevives a un naufragio y te refugias en una pequeña barca, pensando que estás a salvo, y descubres que, junto a ti, hay un feroz tigre de Bengala, tal vez maldigas tu suerte. Ese es el hilo conductor de La vida de Pi (2012). Sin embargo, “con estos bueyes hay que arar”, como reza el sabio refrán castellano para hacernos ver que cuando estás en una situación extrema es fundamental, en primer lugar, aceptarla y saber con quién puedes contar, aunque quién tengas al lado sea tu enemigo. Y, en segundo lugar, tienes que negociar. Pi y el tigre, superando situaciones de peligro, lograron entenderse y así llegar a buen puerto.

Muchos personajes humanos famosos de la historia del cine no han sido capaces de estar a la altura de la condición humana y de sus compañeros animales de rodaje. De los carismáticos animales que he citado no se tiene constancia de ninguna metedura de pata, sino que despiertan en el espectador un sincero sentimiento de cariño, admiración y gratitud.

Deseo que este pequeño texto sirva de homenaje a la industria del cine que supo crear tan insignes personajes del reino animal.

Ángel Domingo Pérez

Comentarios

  1. Laura dice:

    Muy entretenida esta publicación! Nos ha transportado a la más pura infancia y al pasado.
    Muchas gracias Ángel!!!
    Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies