Mundo Yold. En el aniversario de su muerte, recordamos a quien tanto nos hizo reír 

Cantinflas, el cómico hispano más popular de la historia del cine

 

 

 

 

 

Angel Domingo
19 abril, 2021

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Un 20 de abril de 1993 moría Cantinflas, el más popular de los actores cómicos mexicanos. Hoy queremos recordarle, repasando su dramática y chispeante biografía, así como su trayectoria cinematográfica de la mano de nuestro crítico, Ángel Domingo.

Considerado el cómico cinematográfico más popular en lengua española de la historia del cine, Mario Moreno alegró la vida a latinoamericanos y españoles con un humor que no escondía un potente trasfondo de crítica social, disimulado gracias a su disparatada mezcla de muletillas callejeras y términos cultos.

“Parece que se ha ido, pero no es cierto”, dejó escrito en su epitafio, y puede que tuviera razón, porque en 2014 estrenó Cantinflas (Sebastián del Amo) el celebrado biopic que protagonizó el español Óscar Jaenada, y fue ganadora de tres premios Ariel y un premio Platino a Mejor Actor para Óscar, que simplemente confesó: “Preferí que Cantinflas me eclipsara”.

De un actor se espera que sea muchos personajes y Mario Moreno “Cantinflas” optó por lo opuesto, pero acertó al otorgarle todo el protagonismo al curioso personaje que inventó.

Hijo de familia numerosa, decidió abandonar los estudios muy joven para trabajar, siendo limpiabotas, muletilla, cartero, taxista y boxeador, antes de empezar a trabajar en un circo. En el año 1936 debutó en el cine con el filme No te engañes corazón (Miguel Contreras Torres); sin embargo, el éxito llegó dos años después con Águila o sol (Arcady Boytler, 1938), y jamás abandonó a su personaje, ese tierno bocazas mexicano con los pantalones caídos y la bufanda al cuello que se enredaba con sus palabras. Él no lo sabía, pero acababa de nacer una carrera meteórica: entre 1960 y 1969 rodó siete películas; con títulos tan sobresalientes como El Padrecito (1964), Su excelencia (1966), o Un Quijote sin mancha (1969), títulos con los que acrecentó su popularidad en los países hispanohablantes.

Si investigamos al denominado “Charlot latinoamericano”, descubrimos una sorprendente vida paralela: ambos escribieron las líneas más maravillosas sobre el humor inocente en la etapa del blanco y negro. ¿Cómo se originó el famoso personaje?

Al igual que Charlot, Mario Moreno nació en la pobreza; tuvo 13 hermanos, pero tan solo 7 sobrevivieron al momento de dar a luz. Pasó toda su infancia en el barrio Santa María la Redonda, muy cerca de Tepito, que se considera uno de los sectores más pobres y de riesgo de Ciudad de México. En 1928, se alistó en el ejército, pero mintió acerca de su edad para poder entrar; tenía 16 y dijo que tenía 21. La mentira se descubrió y, como consecuencia, fue expulsado. También intentó ser boxeador, torero e incluso bailarín. A comienzos de los años 30, comenzó a trabajar en las carpas, unos teatros ambulantes de México. Allí, Mario Moreno empezó a crear y dar forma a su icónico personaje Cantinflas. Durante esta etapa, se casó con Valentina Ivanova, con quien permaneció hasta la muerte de ella.

El nacimiento de Cantinflas
Aunque no hay certeza al respecto, todo parece indicar que el nombre de Cantinflas surgió durante sus actuaciones en una de esas carpas rodantes. Se cuenta que, en una ocasión, le dieron la oportunidad de dramatizar un monólogo; sin embargo, estaba muy nervioso y olvidó buena parte del discurso. El resultado fue una retahíla incomprensible, pero graciosa. Así, nació el rasgo central de su personaje. Dicen que esa confusión de palabras dio lugar a la expresión cantina inflas que, posteriormente, se contrajo y apareció el nombre de Cantinflas.

Sin embargo, los herederos de Mario Moreno aseguran que esa versión es falsa y que el gran cómico se llevó a la tumba el secreto del origen del nombre. Sea como fuere, lo cierto es que Mario Moreno creó a Cantinflas, un personaje que representaba al joven pobre de México. Su apariencia en sí misma ya resultaba divertida, el espectáculo y el éxito estaban asegurados. En un primer momento, interpelaba a los poderosos y siempre se salía con la suya gracias a los enredos que armaba con el lenguaje. México y Latinoamérica adoraron su personaje, su humor blanco, su ternura y su crítica social.

Su lado oscuro
En México, querían tanto a Mario Moreno Cantinflas que en muchas elecciones votaban por él sin que fuera candidato. El cómico, igual que Chaplin, se convirtió en líder de un sindicato de actores. Sin embargo, no consiguió mayores logros en este terreno. Documentos conocidos después de su muerte señalan que, probablemente, su alianza se dio con algunos grupos oscuros de poder.

A medida que consiguió éxito y dinero, sus películas fueron cambiando y también él mismo. Dejó de representar al pelado mexicano y comenzó a transmitir, en sus películas, mensajes aparentemente sociales, pero en el fondo institucionales. Además, guardó un silencio imperdonable durante la matanza de estudiantes acontecida en Ciudad de México en 1968.

Sobre su vida familiar se sabe poco, y lo poco que se sabe tiene trazos oscuros. Uno de sus nietos y su propio hijo se suicidaron. El nieto lo hizo en 2014 y el hijo en 2017. Otro de sus nietos ha vivido en la calle varias veces como consecuencia de sus adicciones. Y la tercera nieta del cómico sufrió violencia doméstica a un grado extremo: su esposo le causó 200 fracturas en el rostro. Mario Moreno, por su parte, murió antes de ver esos terribles hechos. Mientras estaba vivo, poco se supo de su familia. El deceso ocurrió en 1993, a causa de un cáncer de pulmón.

Se podría decir que la gente sigue amando a Cantinflas, pero tiene muchas dudas en torno a quién fue realmente Mario Moreno, su creador.

Mario Moreno ‘Cantinflas’ es uno de los grandes ídolos del cine mexicano y uno de los comediantes más hábiles que ha visto este país. Sus películas han hecho reír a generaciones enteras debido a su ácido sentido del humor e incluso por su capacidad para hacer una radiografía de la clase política mexicana sobre la cual tenía un punto de vista burlón y cínico.

Y, para terminar, decir que Mario Moreno inventó una nueva palabra: el verbo cantinflear, el cual según la Real Academia de la Lengua Española, significa hablar de forma disparatada e incongruente, sin decir nada.

Ángel Domingo Pérez

 

 

 

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