Mundo Yold. Te contamos seis anécdotas y curiosidades de la historia del calzado

6 cosas que no sabías de la historia del calzado

 

Carmen Matas
20 abril, 2021

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Todos tenemos varios pares en el armario y es que no cabe duda de que el calzado es un imprescindible en nuestro día a día. Pero, ¿conoces su historia? ¿cuál ha sido su evolución? ¿qué dicta los estilos que usamos? Te contamos todas las curiosidades en la historia del calzado.

Es difícil imaginar cómo era la vida cuando aún no se habían descubierto los zapatos, ¿verdad? Todo empezó por una necesidad real y práctica de proteger los pies de los efectos externos. Una necesidad humana, aparentemente simple, que acabó dando lugar a una industria de rápido crecimiento en la que el diseño empezó a ser tan importante como la funcionalidad.

Aunque las principales características de los zapatos se han mantenido sin cambios a lo largo de los años, sí se puede apreciar que las diferentes épocas históricas, con sus respectivos contextos culturales, económicos y políticos, han jugado un papel vital en la forma de vestir de la población. Y ahí también entran en juego los zapatos.

Una historia cargada de evolución y cambios, en la que no han faltado anécdotas y curiosidades de todo tipo. Hoy en Gente Yold te damos seis datos que probablemente no conocías de la historia de este elemento tan adorado por algunos y tan necesario para todos: los zapatos.

  1. Un grano de cebada para medir las tallas

En la civilización romana, los maestros del calzado utilizaban granos de cebada para calcular las medidas de las sandalias de la época. A principios de la Edad Media los británicos validaron este mismo método de medición y en 1324, durante el reinado del rey Eduardo II, se emitió una orden real por la que se señalaba que un grano de cebada era la medida estándar oficial para la producción de calzado.

En la civilización romana, los maestros de calzado utilizaban granos de cebada calcular las medidas de las sandalias de la época.

En esta misma orden se indicaba que la longitud de tres granos era igual a una pulgada. Este sistema de medición de granos se instauró y comenzó a extenderse por todo el mundo. Tanto en Irlanda como en Reino Unido sigue siendo la medida oficial del calzado a día de hoy.

  1. Los tacones empezaron siendo para los hombres

¿Crees que los tacones fueron inventados para las mujeres? ¡Te equivocas! Durante el siglo XVII eran vistos como símbolo de nobleza y riqueza entre los hombres.

Pero lejos de estar relacionados con la moda, el uso de tacones en los hombres tenía más que ver con la guerra y el mundo bélico. Todo comenzó en Persia, durante el siglo X, cuando los jinetes necesitaban un zapato que se adhiriera mejor a los estribos de los caballos y así nacieron los tacos, hoy concebidos como tacones.

Después, en torno al siglo XVII, los persas llevaron esta moda a Europa. Poco a poco los europeos empezaron asimilarlos y comenzaron a usarlos. La tendencia de los tacones entre los hombres se volvió tan famosa que en Francia, bajo el reinado de Luis XIV en 1670, un decreto establecía que solo la nobleza podía utilizar zapatos de tacón.

Los primeros tacones fueron diseñados para los hombres y estaban relacionados con el mundo bélico.

Y es que era muy frecuente que los monarcas dictaran las modas en cuanto a tipos de zapatos que debían o no utilizarse. Es el caso de Enrique VIII, por ejemplo, que en el siglo XVI popularizó en Inglaterra los zapatos anchos. En concreto, los zapatos de seis pulgadas de ancho. Parece que la razón estaba relacionada con el hecho de que sus pies solían estar hinchados por la gota que padecía.

  1. Plataformas como medida de higiene

Pero no solo los tacones, también las plataformas fueron muy utilizadas siglos atrás. No es ningún secreto que durante la Edad Media las ciudades no contaban con ningún tipo de sistema de alcantarillado, drenaje de aguas o recogida de basuras. Las calles estaban sucias, muy sucias. De ahí que se idease esta técnica en los zapatos. Un sistema compuesto de una especie de plataforma que permitía proteger los pies contra la suciedad.

En concreto, en la Venecia del siglo XIV estos zapatos, que se denominaban chopines, se convirtieron en un auténtico objeto de deseo. Su plataforma, que llegaba a tener 70 cm, estaba hecha de madera. La persona que los usaba necesitaba dos sirvientes en todo momento, que le ayudasen para poder andar correctamente. Por lo que no hace falta decir que no eran unos zapatos que todo el mundo utilizase: solamente las clases más altas podían hacerlo. De hecho, estos zapatos se convirtieron rápidamente en un símbolo de lujo y riqueza.

Poco a poco la nobleza fue distanciándose de esta tendencia y solo las cortesanas seguían usando estos zapatos con plataforma. En algunas ocasiones, la altura era tan alta que en el caso de Francia, por ejemplo, debió dictaminarse por ley la altura máxima que debían tener.

  1. Producción en masa

El mayor punto de inflexión en la industria del calzado tuvo lugar durante la Revolución Industrial, cuando tanto en Reino Unido como en Norteamérica, inventores y artesanos construyeron modernas máquinas de coser con las que se pudo dar el pistoletazo de salida a la producción en masa de calzado.

El mayor punto de inflexión en la industria del calzado tuvo lugar durante la Revolución Industrial, cuando se crearon máquinas que permitían producirlos en masa.

La más exitosa fue la de Jan Ernst Matzeliger, un hombre afroamericano que creó la máquina automática de hacer calzado, superando por completo el trabajo de sus predecesores. Gracias a esta máquina se conseguía aumentar de forma considerable la producción de zapatos. Mientras que trabajando a mano un operario podía producir 50 zapatos en un día de trabajo, con la máquina automática podían llegar a producirse hasta 700 pares. Es decir, diez veces más que a través del método tradicional. Además, esta máquina permitió reducir en un 50% el precio de los zapatos en Estados Unidos.

  1. La realidad detrás de famosas marcas

¿Conoces la verdad detrás de la historia de algunas míticas marcas? Por ejemplo, las icónicas botas Dr. Martens, que han sido emblema de skins, punks, grunges, emos y un largo etcétera y que hoy por hoy siguen estando muy de moda entre las nuevas generaciones, nacieron de la más absoluta casualidad.

Fue un soldado alemán, Klaus Maertens, quien en 1945 decidió crear unas botas como las militares, pero en cuero blanco y con suela de aire. En 1960 vendió la patente a una empresa británica que acabó lanzando el modelo 1460, uno de los más famosos de la marca. Pronto las botas, muy cómodas y prácticas, se popularizaron entre los trabajadores de fábricas y talleres. Hasta que Pete Townshend, cantante del grupo The Who, decidió calzárselas para subir a un escenario. Las botas comenzaron a ganar popularidad entre los más jóvenes.

¿Y qué hay de la prestigiosa marca Loboutin y su conocida suela roja? En 1993, el diseñador francés Christian Loboutin quiso hacer un zapato inspirado en la pieza Flowers de Andy Warhol. Cuando vio el prototipo del zapato, le gustó, pero sintió que todavía le faltaba algo. En ese momento vio a una de sus asistentes pintarse las uñas de rojo. Cogió el esmalte de uñas y pintó de rojo la suela del zapato. Es así como nacieron los icónicos Louboutin de suela roja.

  1. La Reina Victoria, pionera de las botas

La primera bota de dama fue diseñada para la Reina Victoria en 1840. Curiosamente, fue esta soberana, conocida por su puritanismo y su actitud conservadora, quien popularizó la bota femenina, especialmente la “Bota Balmoral“, bautizada en honor al pueblo escocés. Esta bota cubría el tobillo, tenía una suela gruesa que la hizo idónea para caminatas y también para las fiestas cuando le incorporaron otros materiales como la cabritilla, la seda o el tafetán.

La primera bota de dama fue diseñada para la Reina Victoria en 1840.

Además, la incómoda forma de ponerse los zapatos, con gran cantidad de botones y cordones, animó al maestro del calzado londinense Joseph Sparkes a crear calzado con elastano y algodón. Las botas sin botones ni cordones eran tan cómodas que rápidamente crecieron en popularidad entre hombres y mujeres de diferentes clases sociales. El maestro del calzado Joseph Sparkes patentó este exitoso modelo en 1840.

¿Conocías estas historias sobre el calzado? ¿Conoces alguna más? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Comentarios

  1. Laura dice:

    Que interesante! Me ha gustado mucho el artículo.

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