Mundo Yold. Hoy repasamos las películas de temática deportiva de más éxito y calidad

El deporte en el cine, “¿a qué quieres que te gane?”

 

 

 

 

 

 

Angel Domingo
14 junio, 2021

 Número de Comentarios (0)

Puede ser sobre césped, tierra o parqué, al aire libre, dentro de un asfixiante cuadrilátero o en una pista cubierta, realmente cualquier disciplina deportiva posee todos los ingredientes: rivalidad, sacrificio, ambición, y en alguna ocasión, también sangre, para dar forma a un guión cinematográfico que, de ser abordado por un director experimentado que haya sabido elegir a actores de carácter, tal vez resulte una obra maestra.

Aprovechando que la mayoría de las competiciones se han interrumpido a causa del Coronavirus, les sugiero una selección de las mejores películas de deportes de todos los tiempos:

El orgullo de los Yanquis (Sam Wood, 1942). Aunque sólo se alzase con uno de los once Oscar a los que optó en la ceremonia de 1943, el de mejor montaje, El orgullo de los Yanquis, a medio camino entre el biopic y el drama deportivo, resulta una auténtica delicia, tanto en aspectos técnicos como artísticos. Su emotivo retrato de la leyenda del béisbol, Lou Gehrig, interpretado por un inconmensurable Gary Cooper, su fantástica dirección de fotografía y la intachable puesta en escena de Sam Wood hacen a esta cinta merecedora de un hueco en la filmoteca particular de todo amante del buen cine y los deportes.

Rocky (John G. Avildsen, 1976). Cuenta Sylvester Stallone que la inspiración para escribir el libreto de Rocky, que le hizo justo merecedor de la nominación al Oscar, nació tras ver un combate entre Muhammad Ali y Chuck Wepner. Cuarenta y tres años después del enfrentamiento -y cuarenta y dos desde el estreno del largometraje-, este clásico de culto sigue tan fresco como el primer día gracias a su imperecedera historia de superación personal y a los intachables trabajos de Sly dando vida al entrañable Balboa y de un John G. Avildsen cuya puesta en escena le oscarizó como mejor director en 1977.

Toro salvaje (Martin Scorsese, 1980).  Jake Lamotta, mito indiscutible del cuadrilátero durante los 40 y los 50, firmó una carrera con unas cifras de escándalo que sumaron 83 victorias, 30 por KO, 4 empates y únicamente 18 derrotas. No es de extrañar que Martin Scorsese extrajese oro de semejante portento deportivo, cuya vida personal estuvo a la altura de las circunstancias, creando uno de los mejores largometrajes de la historia del cine, junto a un Robert De Niro brillante, dando vida al púgil protagonista y con una dirección de fotografía en un hermoso blanco y negro firmada por Michael Chapman.

Carros de fuego (Hugh Hudson, 1981). Aunque lo primero que suele llegar a nuestra mente al leer o escuchar el título de Carros de fuego es la eterna banda sonora compuesta por Vangelis para la ocasión; este drama deportivo destaca por formar parte  de ese selecto grupo de operas primas galardonadas con el Oscar a la mejor película. El primer trabajo de Hugh Hudson es tan académico en términos formales como sobradamente efectivo: impecable visualmente, con un libreto contenido y estructurado a la perfección y con una capacidad de emocionar que no ha envejecido lo más mínimo en los últimos 37 años.

Evasión o victoria (John Huston, 1981). Sólo una leyenda como John Huston podía convertir una idea tan disparatada como la que da forma a la premisa de Evasión o victoria en un clásico de culto que triunfa, tanto desde la perspectiva del drama carcelario, como del filme deportivo. Por encima de la dirección del maestro Huston cabe destacar un reparto en el que grandes nombres de la interpretación como Max Von Sydow o Michael Caine compartieron set con estrellas de fútbol de la talla de Bobby Moore, Osvaldo Ardiles o el mismísimo Pelé. Una entretenidísima vuelta de tuerca al cine de la II Guerra Mundial que funcionó a las mil maravillas en taquilla.

When We Were Kings: cuando éramos reyes (Leon Gast, 1996). Pocos deportes poseen un halo y una intensidad tan cinematográficas como el boxeo; y pocos eventos pugilísticos tan míticos han conseguido detener el mundo como el “Rumble in The Jungle” que enfrentó a Muhammad Ali y George Foreman a mediados de los setenta. El conocido como el evento deportivo más importante del siglo XX sirvió como pretexto para dar forma a este espléndido documental en el que boxeo, música, política y reivindicaciones raciales confluyen para retratar un pedazo de historia que fue más allá del ring.

Un domingo cualquiera (Oliver Stone, 1999). Puede que formalmente esta película padezca en exceso la tónica hortera y desmadrada que marcó a muchas producciones de finales de los noventa; pero considero que es uno de los ejercicios más intensos dirigidos en torno al fútbol americano. ¿Quién mejor que Oliver Stone para escudriñar, durante casi tres horas, en los rincones más oscuros de este deporte, y quién mejor que Al Pacino para dar vida al mítico entrenador D’Amato en una experiencia tan estimulante como ganar un partido clave con un touchdown (anotación) en el último segundo?

El luchador (Darren Aronofsky, 2008). El luchador no es sólo un excelente y conmovedor drama, dirigido con el indistinguible sello del realizador neoyorquino, protagonizado por un Mickey Rourke que hace gala de una sensibilidad desbordante y fotografiada en unos hermosos 16 mm por una Maryse Alberti en estado de gracia. Además de todo esto, es una fiel representación del mundo del wrestling alabada por personalidades como Vince McMahon -presidente de WWE-, Bret Hart o el mismísimo Roddy Piper, y que cuenta con grandes profesionales de la industria de la lucha libre como Necro Butcher, John Zandig, Chuck Taylor o Nate Hatred, como secundarios de lujo.

Senna (Documental) (Asif Kapadia, 2010). Muy pocos nombres dicen tanto de un deporte como la Fórmula 1 como el de Ayrton Senna: el malogrado piloto brasileño que falleció en un accidente durante el Gran Premio de San Marino diez años después de su debut al volante. Por supuesto, una figura como la de Senna merecía un documental biográfico a la altura, y este, firmado por Asif Kapadia, eleva el género a una nueva dimensión con una narrativa tan arriesgada como atípica, una realización sorprendente y un uso del material de archivo inédito realmente sobrecogedor.

Rush (Ron Howard, 2013). Nada como una férrea rivalidad entre dos grandes históricos de un deporte para dar forma a un largometraje memorable. En este caso, las figuras de los pilotos James Hunt y Niki Lauda le sirvieron a Ron Howard como excusa para dar forma a una de las mejores películas de su carrera como director y, definitivamente, a una de los mejores dramas deportivos de la historia. Un ritmo endiablado en el montaje, una realización de vértigo y dos interpretaciones soberbias de Daniel Brühl y Chris Hemsworth para una cinta con toda la esencia de la Fórmula 1.

Million dollar Baby (Clint Eastwood, 2004). Sí, es cierto que aseguré que esta lista estaría formada por algunos títulos, pero si no incluyo este clásico de Clint Eastwood no me lo hubiera perdonado; pero es que, además, Eastwood tocó un nuevo techo en su carrera como director, sólo superado, a mi parecer, por Mystic River (2003) y Sin perdón (1992); algo que la Academia recompensó con cuatro justificadas estatuillas a Mejor película, Mejor director, Mejor actriz principal (Hillary Swank) y Mejor actor secundario. Una decisión completamente lógica que no sólo premió a una de las mejores películas de boxeo de todos los tiempos, sino a uno de los largometrajes más brillantes que se han producido en lo que llevamos de siglo XXI.

Estoy convencido de que, si os animáis a ver algunas de las películas mencionadas en este artículo, además de entreteneros, os inspirarán y motivarán en vuestra vida personal, y si echáis de menos algún título que debería aparecer, anotarlo en los comentarios, muchas gracias.

Ángel Domingo Pérez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies