Cine Yold. Bruce Lee fue el karateka más famoso de nuestra infancia… ¿alguien se ha olvidado de él?

El guerrero que se transformó en agua para lograr la eternidad

Angel Domingo
9 junio, 2022

¿Quién no recuerda la serie Kung Fu? ¿Quién no ha emulado las patadas y los saltos karatekas de este genio de las artes marciales? Hoy, nuestro amigo crítico, Ángel Domingo, nos acompaña en un viaje por la interesante vida y filmografía de Bruce Lee.

El símbolo de las artes marciales fue celebrado, imitado y venerado por millones de seguidores en todo el planeta durante décadas. Sin embargo, existe una persona detrás del mito, con motivaciones que le hicieron crecer; alguna de ellas tan fuerte como para hacerle abandonar su país de nacimiento y perseguir el sueño de convertirse en una estrella.

Actualmente, la pandemia ha hecho a la humanidad recelosa de todo aquello que venga del continente asiático, así que pienso que es el momento idóneo para recordar una historia real de una figura que fue un gran guerrero, a la vez que uno de los humanistas más populares del siglo XX gracias al cine.

Cuando un joven Bruce Lee desembarcó en Estados Unidos con una maleta repleta de ambiciosos sueños, el país norteamericano vivía un clima de desprecio hacia todo el que llegaba del extranjero.

Bruce Lee se convirtió en el símbolo de lo que debería ser un ciudadano asiático-estadounidense, pero no fue una experiencia sencilla. “Tuve que pelear, dentro y fuera del set de rodaje, para demostrar quién era y qué se suponía que tenía que ser”. En ningún momento permitió que le compararan con cualquier otro actor de acción, él era diferente, él podía convertirse en ‘agua’.

Por su carisma, magnetismo personal y disciplina, Lee había sido la máxima estrella de las películas de acción de China, Japón y Hong Kong en películas como The Way of the Dragon, dirigida y protagonizada por él mismo en 1972, y The Big Boss (Lo Wei, 1971), pero en Estados Unidos no era conocido, y si quería ser reconocido tendría que empezar desde cero.

Lo que menos gente conoce fueron las dramáticas experiencias de Lee en el sudeste asiático, o las inciertas amistades que tuvo y que le influyeron negativamente hacia la sociedad estadounidense. Para él, Estados Unidos no era solo un lugar lejano y desconocido y para los estadounidenses, el guerrero era, sencillamente, “el enemigo número uno de la sociedad estadounidense”. ¿Sería suficiente con convertirse en ‘agua’ para romper todos los estereotipos sociales y culturales a los que se enfrentaba?

Cartel del estreno del documental Be water

Contó con un inesperado aliado, Nguyen, una figura que llevaba años luchando por los derechos sociales de los ciudadanos negros, que le invitó a que combatiera a su lado. “Una cosa acerca de Bruce es que la gente siempre piensa en él como este gran maestro”, aseguró Nguyen, pero en realidad era solo un estudiante de todos los que conoció en Estados Unidos.

Reuniendo fotografías de archivo, videos caseros, entrevistas y las propias palabras escritas de Lee, Nguyen crea un perfil poético en la historia. Recuerdos íntimos de su hija Shannon Lee, su madre Linda Lee Cadwell y amigos como el mítico boxeador negro Kareem Abdul-Jabbar, Daniel Inosanto, otro artista marcial nacido en Estados Unidos con ascendencia asiática, y la maestra del kung-fu, Angela Mao, elaboran un retrato del Bruce Lee que conocieron, mientras los expertos culturales contextualizan el mundo en el que estaba forjando su propio desafío.

Con David Carradine

Lee emprendió el viaje para encontrar su lugar y propósito. “¿Quién soy yo? Esa es la vieja pregunta que se hace cada hombre, en un momento u otro”, se lee en los textos recopilados por su padre.

-“Casi todos conocen el nombre de Bruce Lee, pero hay muchas capas en él y en su historia. Creo que la gente no entiende lo duro que trabajó. Lo que logró fue tan notable, cuán profundo fue, tanto pensador y practicante, como filósofo y como alguien que no solo abrazó la filosofía, pero vivió su filosofía”, insiste su padre.

Nacido en San Francisco en 1940, hijo de una estrella de la ópera cantonesa y de ascendencia parcialmente europea, Lee creció en Hong Kong, donde siguió los pasos de su padre. De niño actuó en más de una docena de películas y estudió la técnica del Wing Chun bajo la tutela del maestro Ip Man.

Cuando fue enviado a vivir a Estados Unidos a la edad de dieciocho años, ya había sufrido xenofobia en Hong Kong.  Comenzó a enseñar su propia filosofía de artes marciales, Jeet Kune Do, y dio la bienvenida a estudiantes racialmente diversos de todos los orígenes.

-“Se enfrentó a muchos prejuicios en su propia vida y creo que podía ver en un nivel central, en un nivel centrado en el corazón, cuán verdaderamente ridículos eran esos tipos de juicios sobre las personas”, aseguró su progenitor, cuyos padres se casaron en una época en que el matrimonio interracial todavía era ilegal en algunas partes del país. “Mi padre abrazó a todas las comunidades y a sí mismo, y creo que representó en su propio ser y también en las películas que hizo esta poderosa figura no blanca que fue capaz asumir todas las diferentes injusticias”, rememora su hijo, presa de gran emoción.

Su primer alumno en territorio estadounidense, en Seattle, Jesse Glover, buscó el entrenamiento de Lee después de experimentar brutalidad policial, dice Nguyen. “Esa fue una de las experiencias formativas que Bruce aprendió al principio de su tiempo en Estados Unidos, que ayudó a impulsar en quién se convirtió como estadounidense. Eso le hizo darse cuenta de que hay que ver a alguien por lo que son, en lugar de dónde vienen y lo que parecen”.

David Carradine en Kung Fu

En combate individual, Bruce Lee no tenía rival, pero romper las barreras raciales de Hollywood era otro nivel. Los personajes asiáticos fueron relegados rutinariamente a roles subordinados en la gran pantalla, despreciados, castrados o reducidos a estereotipos ofensivos, es decir, cuando no estaban siendo interpretados por actores caucásicos con el rostro pintado de amarillo.

Al conseguir el papel del compañero enmascarado Kato en The Green Hornet en 1966, Lee combatió detrás de escena para que su personaje tuviera más presencia y líneas de diálogo. Concibió una serie sobre un artista marcial errante en Occidente y, según Lee Caldwell, se la presentó a Warner Bros. Pero después de reunirse con Lee, el ex ejecutivo de televisión Tom Kuhn dice en el majestuoso documental Be water, que el acento de Lee sería “un poco duro para el público estadounidense. No encontré un actor asiático que pensara que podría cambiar la realidad migratoria asiática con solo cambiar su forma de pelear y de pensar”.

La serie, posteriormente, se convertiría en la emblemática Kung Fu. El papel principal fue para David Carradine, un actor blanco. “La gente del estudio decidió que Estados Unidos no estaba preparada para un héroe asiático”, recuerda Abdul-Jabbar en el documental.

Las verdaderas oportunidades llegaron solo después de que él cambió los Estados Unidos por Hong Kong y regresó como estrella de cine y cineasta. Así, para Juego con la muerte (Hong Kong, 1978),  reclutó a Inosanto y Abdul-Jabbar.

-“Bruce Lee se ha convertido en este icono cultural global; en cierto modo, casi trasciende la raza para algunas personas. Pero cuando vivía era muy asiático-americano”, dijo Nguyen. “Creo que es importante entender de dónde proviene ese tipo de determinación y disciplina: proviene de un lugar de lucha, un lugar de rechazo, y de ahí proviene una voz de honestidad y autenticidad”. Be water, en definitiva.

Escena de Érase una vez en Hollywood 

Quentin Tarantino incluyó a Lee en Érase una vez en Hollywood (2019). La familia Lee al completo criticó el año pasado por reducir el legado de su padre a una caricatura: “Espero que muchas audiencias similares que vieron Once Upon a Time vean también el documental Be water, y confío que puedan ver detrás de escena de ese período y quién era mi padre, porque realmente creo que Érase una vez en Hollywood ‘perjudicó su legado”.

Fuentes cercanas al emblemático actor aseguran que aún no han tenido noticias de Quentin Tarantino sobre el asunto. “Es mi intención defender la imagen que tenemos de Bruce Lee los que lo conocimos y su legado y la representación precisa de él y los estadounidenses de origen asiático y los seres humanos”, dijo. “Era solo mi intención decir lo que pensaba y compartir mi opinión, lo cual me alegré de poder hacer. Y ahora me alegro de que el documental Be water salga a la luz y la gente pueda ver otro lado”.

El documental Be water está disponible en la página web de RTVE.

Ángel Domingo

 

 

 

 

 

 

 

 

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