Mundo Yold. Algunos yolds también estamos fascinados con el disco de C. Tangana

El madrileño, el disco que congracia musicalmente a yayos y nietos

 

Inés Almendros
4 marzo, 2021

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Cuando nos dijeron que un rapero llamado Tangana había batido todos los récords de escuchas con su disco El madrileño, nos pareció surrealista. Pero luego, al enterarnos de que en el mismo colaboran genios como Drexler, Calamaro, Toquinho o Kiko Veneno, nos entró la curiosidad. Y una vez escuchado, hemos de reconocerlo: desde el principio hasta el fin, El madrileño nos parece una obra genial.

Los yolds hemos crecido en la época más gloriosa de la música pop y rock; ritmos que a su vez reúnen y engloban muchísimos estilos, generaciones y sonidos. Musicalmente hablando, somos como delicados gourmets: nuestros oídos están educados para la crème de la crème, no estamos para perder nuestro tiempo escuchando “bazofias”, máxime cuando vivimos en un mundo en el que Spotify nos permite tirar, con solo un clic, de la discografía entera de Los Beatles, Eric Clapton, Queen, David Bowie o cualquier otro de los muchos genios de nuestro tiempo. Sea por eso, o sea porque (para qué negarlo), nos hemos hecho mayores, la verdad es que pocos entendemos la música de los jóvenes de ahora, que si el trap o el rap, el reggaetón, el hip-hop… sonidos de instrumentación electrónica, sin apenas melodía, sin el alma de una buena guitarra rock. Claro que lo mismo le pasaba a nuestros padres y abuelos, amantes de la canción española o folclórica, que no podían entender que el rock and roll fuera música, que consideraban a los Rolling Stones unos hippies melenudos que hacían “ruido”. Y es que, lo de no entenderse entre generaciones es un clásico de siempre, en el fondo, poco ha cambiado.

C. Tangana, también conocido como Puchito

Pero vayamos al lío: hace algunos días nos enteramos de que un rapero -un tal C. Tangana que apenas nos sonaba de oídas- había reventado las listas de reproducciones en Spotify con su nuevo disco El madrileño.

Musicalmente hablando, los yolds somos como delicados gourmets: nuestros oídos están educados para la crème de la crème.

Primera reacción: llevarnos las manos a la cabeza. Definitivamente, pensamos, la humanidad ha perdido el norte, hemos llegado a la decadencia suma cuando menos lo esperábamos, y nos ha pillado con estos pelos y con mascarilla.

Pie de foto: Calamaro se marca este temazo con Tangana

Por supuesto, en un primer momento nos negamos a escucharlo. Pero luego descubrimos la cantidad y calidad de los colaboradores que participaban en el disco: ¿Calamaro?, ¿Drexler? ¿Kiko Veneno? ¿José Feliciano? ¿Toquinho? Conclusión: con tanta gloria musical dentro, algo tendría que tener el disco de marras. Así es que al final la curiosidad (junto con el consejo de algún amigo) pudo más que las reservas iniciales, y nos pusimos “oídos” a la obra, no sin estar del todo libres de miedos y prejuicios (como el rechazo al auto-tune, al continuo “mami” de la joven épica musical, o el aspecto que el muchacho luce en la portada). Pese a todo ello, hicimos clic, y comenzamos a escuchar canción a canción, una y otra vez. Y, sorpresa: El madrileño no sólo cumplió nuestras expectativas más básicas, sino que acabamos enganchados a él.

Advertencia: cuidado con el toma que toma, que puede instalarse en tu cerebro para siempre

Fusión máxima musical, geográfica y generacional
Como conclusión a nuestra experiencia, podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que: El madrileño te puede gustar o no, pero no le puedes discutir su creatividad, la riqueza y variedad de matices y fusiones, su fantástica producción, y su ambiciosa y divertida amenidad. Lo puedes amar u odiar, pero desde luego, no te dejará indiferente. Y aparte está su aportación cultural y musical: la cantidad y variedad de sonidos y referencias españolas y latinas que se mezclan en él es abrumadora. Sonidos que funcionan como teclas que ponen a bailar nuestros instintos: desde el chunda-chunda de la banda de música de cualquier pueblo, o el compás coplero de La Campanera, de Joselito, pasando por el ecoagitanao de los Gipsy King o de la rumba flamenca. Y al mismo tiempo, y todo increíblemente mezclado y fusionado, el son cubano, la bossa nova brasileña, el folk mexicano o la romántica cadencia del bolero.

Te olvidaste: un bolero cantando por un malote muy malote, que reconoce que nunca dejará de ser malote

Y mil pequeños detalles más porque, puestos a buscar referencias, encontramos a los Chichos, el Corazón Partío, el Pescaílla o a Rosario. Tiene momentos verdaderamente gloriosos como el monólogo original del gran cantaor Pepe Blanco diciendo que “él podría cantar como Frank Sinatra pero que Frank Sinatra jamás podría cantar por bulerías…”. Es un disco cosmopolita y mestizo, español y latino, elegante pero a la par festivo.

La aportación cultural y musical de El madrileño: la cantidad y variedad de sonidos y referencias españolas y latinas que se mezclan en él es abrumadora.

Y lo que más nos gusta: es un disco que congracia a distintas generaciones, que mete en la misma fiesta a la canción española de nuestros yayos, con el rap de los chavales. Un disco que congracia lugares, músicas y generaciones.

Ingobernable, junto a los Gipsy Kings y otros, será el nuevo tema imprescindible en cualquier fiesta

El madrileño -hay que decirlo todo- ha contado con un lanzamiento y una promoción brutales por parte de la casa discográfica, que no ha escatimado tampoco la producción de una serie de fantásticos vídeos para cada tema, con actores de renombre, como Inmanol Arias (que recita en el vídeo el monólogo que se escucha en su versión original en el disco, de Pepe Blanco) o Bárbara Lennie, que convierte el acto de comerse un cocido en Lhardy en una tórrida fantasía gastronómica-sensual, al son de una bossa nova.

Comerte entera, con la colaboración del maestro brasileño Toquinho, y la actuación de Bárbara Lennie

Para la mayoría de los yolds, que hasta ahora apenas habíamos oído hablar de este artista, decir que, efectivamente, C. Tangana Antón Álvarez Alfaro, conocido también como Puchito, nació en Madrid; que creció entre Usera y Carabanchel y se sacó, por una parte, una carrera universitaria, y otra musical como rapero. Que cuando ya era conocido en el ámbito de la música urbana, se emparejó artística y sentimentalmente con la cantante Rosalía. Que colaboró en el disco que a ella le haría famosa, El mal querer.

La pareja de Rosalía y Tangana acabó conquistando el mundo

Que gracias a ese disco, Rosalía se convirtió en una estrella mundial, y Tangana ganó nada menos que cuatro premios Grammy Latinos. Y que el éxito también supuso el final para la pareja, y el regreso de Puchito a España donde acaba de lanzar este nuevo éxito que, no solo ha reventado las marcas nacionales, sino algunas internacionales.

Sabemos que, a priori, El madrileño contará con el rechazo inicial y los prejuicios de muchos yolds, pero aquellos que mantengáis la mente receptiva y el espíritu abierto a nuevas experiencias, no dudéis en escucharlo: es más que posible que os pase como nosotros y quedéis entusiasmados. ¡Tomaquetoma!

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