Mundo Yold. La trágica historia de amor de dos talentosos pintores

Jeanne Hébuterne, la artista que amó a Amedeo Modigliani hasta la muerte

Carmen Matas
2 marzo, 2021

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Jeanne Hébuterne sacrificó su talento y su vida entera por el amor de su vida: el conocido pintor Amedeo Modigliani. La de ellos no fue una historia con final feliz. A pesar de las brillantes dotes artísticas de ambos, su vida estuvo cargada de adicciones, enfermedad, problemas económicos… y un amor desmedido. Te contamos todo en nuestro reportaje de hoy.

Jeanne Hébuterne, a pesar de ser una mujer pintora prolífica, pasó a la historia únicamente por ser la esposa del famoso artista Amedeo Modigliani, en lo que se recuerda como una de las historias de amor más trágicas del mundo del arte. Lamentablemente, las producciones de Jeanne Hèbuterne quedaron totalmente eclipsadas para ceder ante el protagonismo de su cónyuge. Ella, que tenía un talento sobresaliente, tuvo que abandonando su genialidad para rendir pleitesía a su compañero de vida.

Su vida discurrió en una agónica evolución que la llevó a la abnegación y el sometimiento, a la destrucción por la tortuosidad de la relación y, en definitiva, a la mitificación de un inexistente amor romántico cuyo final fue la depresión, enajenación y suicidio. Una triste vida  y dramática existencia de la que, todavía hoy, debemos aprender.

¿Quién era Jeanne? Era una chica que nació el 6 de abril de 1898 en Meaux, Seine-et-Marne, en Francia. Hija de una familia sencilla, austera, católica y trabajadora -su padre trabajaba como contable en una mercería del centro comercial de la ciudad-, sus dotes asomaron bien temprano. Su hermano André, que quería convertirse en pintor, la presentó a la comunidad artística de Montparnasse y conoció a algunos artistas de los que aprendió y para los que incluso posó. Jeanne era una joven amable, tímida y tranquila. Adoraba la música, tocaba el violín y creaba diseños de ropa con influencias orientales.

Retrato de Jeanne por Modigliani

La suya es una de las historias de amor más trágicas del mundo del arte.

Dos jóvenes artistas
Su pintura, por su parte, era fresca, colorida y de firmes trazos y fue muy apreciada por el círculo de artistas de la época. Con 19 años accedió a la Academia Calarossi, donde conoció al hombre del que se enamoró, que en ese momento tenía 33 años y ya contaba con una dudosa fama de depravado, alcohólico y extravagante.

Una de las clases en la Academia Calarossi

Él era Amedeo Modigliani, nacido en 1884 en Livorno, Italia, lugar del que se marchó, rumbo al bohemio París, a los 21 años. En la capital francesa se codeó con algunos de los pintores más importantes de la época: Picasso, Renoir, Gauguin, Utrillo, Gertrude Stein… Es aquí donde Amedeo se convirtió en un artista extravagante, siempre con su pañuelo de seda al cuello. Pronto se le empezó a conocer con el sobrenombre de Modi, que no era más que un juego de palabras entre un diminutivo de su apellido y la expresión “pintor maldito”, que en francés se dice “peintre maudit”.

Óleo firmado por Hébuterne

Modi ejercía un poderoso magnetismo sobre las mujeres, desnudaba sus cuerpos para retratarlos y sus almas para que quedaran rendidas ante él. Entre sus innumerables conquistas se encuentran la poetisa rusa Anna Ajmátova, Simone Thiroux, Lunia Czechowska, la pintora inglesa Nina Hamnett, la pintora rusa Marie Vassilieff o la escritora inglesa Beatrice Hasting, con la que mantuvo una tempestuosa relación durante dos años.

Uno de los retratos pintados por la joven artista

La pintura de Jeanne era fresca, colorida y de firmes trazos y fue muy apreciada por el círculo de artistas de la época.

Pero Hébuterne y Modigliani se conocieron en la primavera de 1917, a la luz de la ilusión de estudiar en la escuela de arte y convertirse en grandes artistas. Los dos se enamoraron profundamente y sin esperar mucho, en el otoño de 1918, y después de que a él le clausuraran su primera exposición debido a los numerosos retratos de desnudos, la pareja se mudó a la tranquilidad de Niza. El agente de Modigliani esperaba que allí pudiera elevar su perfil vendiendo algunas de sus obras a los ricos conocedores del arte que pasaban el invierno en la ciudad de la Riviera francesa. Todo esto, a pesar de las fuertes objeciones de los padres de Jeanne, que veían en el pintor una peligrosa influencia para la joven. De hecho, la familia de ella decidió cortarle su asignación económica.

Retrato de Modigliani por Jeanne Hébuterne

Toda una tragedia
En Niza tuvieron a su primera hija. Pero los demonios de Modigliani no tardaron en aparecer: era alcohólico y drogadicto. A su retorno a París, la precaria situación económica que atravesaban, prácticamente asfixiados por las deudas y viviendo en un cuartucho húmedo y frío, hizo todo mucho más insostenible. Los denominados “amantes de Montparnasse” apenas tenían para comer. Por si fuera poco, Modigliani había ocultado la tuberculosis que padecía a prácticamente todos sus conocidos. Esta enfermedad era la principal causa de muerte en Francia en la primera mitad del siglo XX. No existía cura y quienes la padecían eran temidos, marginados y compadecidos.

Modigliani en su estudio

A su regreso a París, los denominados “amantes de Montparnasse” apenas tenían para comer.

En enero de 1920 Modi yacía inmóvil en su cama, intentando agarrarse a sus últimos momentos de vida. Jeanne a su lado, embarazada de ocho meses del segundo hijo de la pareja, llegó a retratarlo, como en un vano intento de hacerle permanecer. Finalmente, Modigliani muere el 24 de enero de 1920 a los 35 años de edad.

 

Autorretrato de la pintora

Su amigo y vecino, el pintor chileno Manuel Ortiz de Zárate, extrañado de no saber de ellos en unos días, fue el que les descubrió en su lúgubre apartamento en el que los amantes llevaban varios días sobreviviendo a base de latas de sardinas e incontables botellas de vino. Desgraciadamente para Modi era demasiado tarde. Le trasladaron al hospital, donde murió esa misma noche debido a una meningitis tuberculosa.

Jeanne revisando uno de sus trabajos

Jeanne, a punto de traer al mundo a su segundo hijo, estaba vacía, incompleta sin el amor de su vida. Sus padres de la llevaron a su casa, pero ella sentía que ya no pertenecía a este mundo. La misma noche que llegó, mientras sus padres conversaban con su hermano sobre el futuro de Jeanne y sus hijos, ella se arrojó por la ventana del apartamento, en un quinto piso. Tenía 22 años. Su familia culpó de su fallecimiento a Modigliani y no quiso enterrarla junto a él. Pero casi diez años después, en 1930, gracias al esfuerzo del hermano mayor del pintor, se convenció a la familia para que los restos de Jeanne reposaran junto a los de Modi en el cementerio Père Lachaise. El epitafio de él reza “Llamado por la muerte cuando había llegado a la gloria”, en la de ella se lee “Compañera devota hasta el sacrificio extremo”.

El epitafio de él reza “llamado por la muerte cuando había llegado a la gloria”, en la de ella se lee “compañera devota hasta el sacrificio extremo.

La suicida (premonitorio óleo de la joven artista)

Y es que Modigliani fue enterrado casi como un príncipe, tras un cortejo fúnebre formado por toda la comunidad de artistas que acompañaron el féretro por las calles de París hasta llegar al cementerio. Ella, en cambio, fue enterrada en secreto, en la más absoluta vergüenza y en la más estricta intimidad, en el cementerio de Bagneux.

Impactante retrato de Jeanne

Tras la muerte de Jeanne, la hermana de Modigliani adoptó a la única hija que sobrevivió a la tragedia, la pequeña Jeanne Hébuterne Modigliani, que años más tarde publicó una de las biografías más importantes sobre su padre, Modigliani: hombre y mito. Por su parte, las obras de Jeanne permanecieron en el olvido hasta que un experto en arte, apoyado por la hija de ellos, decidió darles acceso público. En el año 2000 sus pinturas se presentaron en Venecia en la Fundación Giorgio Cini.

La hija de la pareja, autora de una esencial biografía de su padre

Jeanne Hèbuterne es un ejemplo más de la invisibilización de una brillante mujer con un gran talento, que decidió sacrificar su vida profesional e incluso personal, en este caso hasta la muerte, en pos del protagonismo de su cónyuge.

¿Conocías la historia de estos dos artistas? ¿Qué opinas del trágico final que decidió tomar Jeanne? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Más información:

https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jeanne_Hébuterne

Comentarios

  1. Alicia dice:

    Modigliani es uno de mis pintores preferidos. Esta historia privada no. Tampoco me extraña.El debe haber tenido un carisma excepcional.. y ella una sensibilidad y ansia de amor.. Dos personas dispuestas a vivir como ellos sintieron.

  2. Angeles dice:

    Maravillosa y terrible historia. Gracias por compartirlo. No Es la unica mujer que sacrifice su talento por el amor de un genio egoista y endiosafo

  3. Clara dice:

    Creo que a los veintidós años se es demasiado joven para morir por el amor de “tu vida”. Es una historia fuera de lo corriente, muy triste, impactante y a la vez hermosa.

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