Yold en serio. Reino Unido y Japón ya cuentan con un “Ministerio de la Soledad”

El problema de la soledad no deseada

Redacción Yold
1 abril, 2021

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En nuestro mundo actual son muchas las personas que viven, y se sienten solas, especialmente ancianos. Se trata de un problema cada vez más habitual en nuestro mundo moderno; tanto que incluso Reino Unido y Japón ya cuentan con un “Ministerio de la Soledad”. Ahora, un estudio en España concluye con la necesidad de hacer un registro de quienes sufren la soledad no deseada en nuestro país.

En el año 2018, el Gobierno británico, dirigido por la entonces primera ministra Theresa May, dio luz verde a la creación del denominado Ministerio de la Soledad: la primera institución en todo el mundo dirigida a luchar contra los graves problemas de salud provocados por la soledad no deseada. Y es que, las cifras de personas que en este país sufren este problema, son abrumadoras: según las estadísticas, cerca de nueve millones de británicos se sienten solos frecuentemente. El 75% de los mayores viven solos, sin ningún tipo de compañía, y un buen porcentaje puede pasar semanas sin hablar con nadie.

Japón fue el segundo país en tomar una medida similar: en este año 2021, el gobierno nipón anunciaba también un organismo similar para luchar contra la soledad no deseada, causante en buena parte, del gran número de suicidios que se producen en el país: mas de 20.000 personas en el año 2020.

La situación de las personas que viven en el aislamiento de la soledad no deseada, como en el resto del mundo, ha empeorado notablemente a raíz de la pandemia del COVID-19, que ha obligado a media humanidad a confinarse y a cortar drásticamente los contactos sociales, salidas, viajes, y todas las formas de relacionarse directamente.

Y es que, nuestra forma de vida contemporánea incide lógicamente, y cada vez más, para que este problema se agrave: la antigua vida rural, en la que las hijos, padres y abuelos convivían y se cuidaban, ha dado lugar a otros tipos de familias cuyos miembros habitan en grandes ciudades, de forma independiente unos de otros.  Nuevas formas de vida que suponen mejoras en algunos aspectos, pero que también acarrean otros problemas como la soledad.

España, sin datos sobre la soledad no deseada

En nuestro país, un reciente informe de la Fundación Mémora, en colaboración con la Fundación La Caixa, ha examinado el conocimiento real que tenemos de esta situación en la actualidad.  Bajo el título “Impacto de la soledad en los medios de comunicación”, el informe realiza un análisis de la repercusión de la soledad no deseada a partir de la opinión publicada en los medios de comunicación, con el objetivo de describir el impacto de la soledad en el envejecimiento y el final de vida. El primer resultado del análisis, es precisamente que en nuestro país todavía carecemos de datos oficiales y prácticos respecto a las personas que viven y mueren en situación de soledad no deseada. Por ello, una de las conclusiones más importantes es la necesidad de crear un registro unificado y oficial del número de personas que viven situaciones de vulnerabilidad, originadas por el aislamiento social y la soledad no deseada.

Según el informe, si bien existen estudios que ofrecen datos sobre los mayores que viven en soledad, éstos se refieren, sobre todo, a porcentajes de hogares unipersonales habitados por mayores de 65 años, como la Encuesta Continua de Hogares del INE. Sin embargo, hay pocos datos oficiales que ofrezcan una imagen de las personas mayores que viven en situaciones de soledad no deseada y de las que mueren en esta situación. Por ejemplo, el informe pone de relieve que, en el ámbito judicial, los registros de muertes no indican si el cadáver ha sido hallado muerto en soledad, sino que se limitan a recoger las causas de la defunción. Por otro lado, los registros de los servicios de seguridad, como policía y bomberos, tienen datos de las intervenciones realizadas en domicilios y de los cadáveres hallados, pero ningún detalle sobre la situación de la persona fallecida.

 

El estudio también recuerda que la soledad no deseada tiene un impacto negativo en la salud de las personas mayores, ya que se asocia a una peor calidad de vida, peor salud física y mental, y mayor riesgo de mortalidad. Además, la soledad en la vejez se agrava por las dificultades de movilidad. Por ello, otra de las importantes conclusiones es que el problema de la soledad no deseada se debe abordar como un problema social y de salud pública.

¿Hace falta crear, también en España, un Ministerio de la Soledad? Lo cierto es que la problemática es importante, y la necesidad de luchar contra ella requiere herramientas institucionales. El futuro lo dirá.

 

Fuente:

Fundación Mémora y Fundación ”la Caixa”

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