Gente Yold. Recuperada de un cáncer terminal, Odile Fernández ayuda a otros enfermos con su “Revolución Anticáncer”

“Los oncólogos dicen que soy un milagro”

Redacción Yold
7 abril, 2017

Hace seis años Odile Fernández, médico de familia, pasó por el duro trago de ser diagnosticada de un cáncer de ovario con metástasis. Pocas eran las posibilidades de sobrevivir y sin embargo, hoy, totalmente curada, comparte con Gente Yold el secreto de este milagro: su “Revolución Anticáncer”.

 

En noviembre de 2010, con apenas 32 años y un hijo de tres, Odile fue diagnosticada de cáncer de ovario con metástasis en pulmón, sacro y vagina. “El mundo se me derrumbó”, asegura y es que, ante un caso de esta magnitud, el pronóstico no es el más alentador y los más optimistas pueden llegar a dar tan solo algunos meses más de vida.

Odile no solo consiguió sobrevivir, sino que tras el duro varapalo ha conseguido tener dos hijos más. ¿Un milagro? Sus oncólogos no paran de repetírselo, aunque ella matiza: “un milagro con un gran trabajo personal detrás”. Odile decidió unir sus conocimientos como médico de familia a investigaciones sobre el efecto de la alimentación y las emociones sobre algunas enfermedades como suplemento a su tratamiento tradicional de quimio-cirugía. Seis años después puede decir que está curada y actualmente, a través de su blog y sus libros, se dedica a compartir su “Revolución Anticáncer” con todo aquel que quiera adoptar un estilo de vida saludable.

9788499447483

Gente Yold.: Odile, ¿podrías compartir con los lectores de Gente Yold cómo fue tu, imaginamos que traumática, experiencia con el cáncer?
Odile Fernández.: -“Evidentemente cuando te dan un diagnóstico así se pasa muy mal. Es un proceso que hay que asumir y se pasa por diferentes fases: de ira, rabia, miedo, desánimo, incluso del ¿por qué a mí?

En mi caso, tras esta fase, nació un sorprendente instinto de supervivencia que me aferró a las ganas de vivir y de quedarme aquí, un deseo irrefrenable por vivir y por sanar. Prácticamente pasé de estar llorando a mares a decir `quiero vivir´.

Mi tratamiento médico oficial era el de quimio-cirugía y no se planteaba como un fin curativo, sino más bien paliativo, para intentar alargar la vida todo lo que fuera posible. Pero eso no era lo que yo quería. Yo quería sanar, de manera que comencé a informarme y creé mi `Revolución Anticáncer´“.

G.Y.: Cuéntanos en qué se basa esta revolución.
O.F.: -“Yo soy médico de familia y ya sabía hasta qué punto un determinado estilo de vida, la alimentación y las emociones influyen en las enfermedades. A partir de ahí profundicé más en lo publicado en concreto sobre cáncer, alimentación y estilos de vida y efectivamente descubrí que sí, que había muchos estudios que relacionaban el riesgo de enfermar con lo que comemos, la medicina preventiva y ciertas técnicas para el control de la mente y ejercicios físicos.

Era un momento en el que en España no se estaba haciendo nada de oncología integrativa en los hospitales y decidí hacerlo yo un poco por mi cuenta. Empecé a crear recetas de cocina especialmente beneficiosas para mi tratamiento de ‘quimio’, busqué clases de yoga, aprendí a meditar… y todo ese cambio, junto al tratamiento oficial, hizo que el cáncer acabase desapareciendo. Tras ello decidí que tenía que compartir aquello que me había servido a mí, tanto con otros enfermos de cáncer, como con personas sanas que simplemente quieren cuidarse un poco más“.

2

Ibiza. Abril 2011, en plena enfermedad con su hijo mayor

G.Y.: ¿Qué fue más determinante en tu curación, el tratamiento tradicional o tu fórmula revolucionaria?
O.F.: -“Creo que lo más determinante sin duda fue el cambio de actitud: el dejar de llorar y lamentarme y aferrarme a la idea de que quería vivir. Es una parte fundamental del tratamiento y, de hecho, fue lo que me hizo ver que tenía que tratar cuerpo y mente: someterme al tratamiento de quimio-cirugía, tratar la mente y alimentar bien a mi cuerpo para que esa ‘quimio’ fuera más eficiente. Creo que fue un todo“.

“Pasé de estar llorando a repetirme «quiero vivir»”.

G.Y.: Tú eres médico, pero ¿tenías conocimientos específicos sobre nutrición? ¿Cómo lograste identificar qué productos precisos te ayudarían a sanar y a paliar los efectos de los fuertes tratamientos?
O.F.: -“A pesar de ser médico, de nutrición sabía muy poquito, ya que nuestra formación en este campo a lo largo de la carrera es muy básica. Lo que hice fue buscar por mi cuenta artículos científicos sobre cáncer y alimentación, y descubrí que hay alimentos que influyen de forma positiva y otros que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer. Y así decidí incorporar en mi dieta los primeros e ir eliminando los segundos.

Además, para mí el cocinar, todo el proceso de desarrollar esas recetas, fue un tratamiento en sí, la `cocinoterapia´, como yo lo llamo. Mientras tenía la mente ocupada en crear, e innovar no quedaba espacio para pensar que me iba a morir“.

“Cocinar fue una gran terapia para olvidarme del pensamiento de que iba a morir. Yo lo llamo la cocinoterapia”.

G.Y.: ¿Qué opinaron tus oncólogos sobre este método?
O.F.: -“Yo siempre que voy al oncólogo me dice que soy un milagro. Para él no solo es insólito que un cáncer así haya desaparecido, sino que haber tenido dos hijos tras ello sale de todos los cánones de lo normal.

Pero obviamente es un milagro con un gran trabajo personal detrás, a mí no me vino la curación quedándome sentada a esperar, sino tomando parte activa por querer cambiar y quitarme el miedo y el desánimo“.

“El cáncer es una oportunidad para vivir intensamente la vida que siempre has querido vivir”.

G.Y.: En tu opinión, ¿a qué se debe el aumento de los casos de cáncer, especialmente entre personas de mediana edad?
O.F.: -“Fundamentalmente porque hemos abandonado la dieta mediterránea, abriendo el paso a un modelo americano de alimentación, con mucha bollería, pastelería, carne, azúcares y aceites vegetales y cada vez menos presencia de frutas y verduras. Esto inevitablemente lleva a más obesidad y, a más obesidad, más cáncer“.

“Hemos abandonado la dieta mediterránea, abriendo el paso a un modelo americano de alimentación, con mucha bollería, pastelería, carne, azúcares y aceites vegetales y cada vez menos presencia de frutas y verduras”.

G.Y.: ¿Tu método se adapta según franjas de edad? ¿Qué especificidades habría para nuestros Yolds?
O.F.: -“No, de hecho, es un tipo de alimentación saludable que está pensado para toda la familia. Es más, no solo está orientada a la prevención del cáncer, sino también de la diabetes, la obesidad, enfermedades cardiovasculares… Es el tipo de alimentación que deberíamos aprender todos desde pequeños“.

Set of spring vegetables from onions,parsley and spices

Cebolla y aceite, dos de los alimentos imprescindibles para Odile

G.Y.: ¿Podrías indicarnos tres alimentos que no deben faltar en nuestra dieta y tres que deberíamos sacar inmediatamente?
O.F.: -“Tres muy sencillos que no deberían faltar: la cebolla, el aceite de oliva virgen extra y las semillas de lino. Deberíamos de sacar de nuestra dieta los embutidos, el azúcar y el aceite de palma“.

G.Y.: ¿Qué consejos le darías a nuestros lectores que estén pasando por el duro trago de luchar contra un cáncer?
O.F.: -“Que se puede, que siempre hay que mantenerse en el camino de la esperanza, ya que cada vez somos más los supervivientes de esta terrible enfermedad. Cáncer no es igual a muerte, es una oportunidad para vivir intensamente la vida que siempre has querido vivir“.

Más información:

http://www.misrecetasanticancer.com/

 Entrevista: Carmen Matas Gallardo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies