Mundo Yold. Gladys Ingle, la aviadora acróbata que caminaba sobre los  aviones

Gladys Ingle, la mujer que caminaba sobre las alas de los aviones

 

Carmen Matas
15 noviembre, 2021

 Número de Comentarios (0)

Gladys Ingle vivió hasta los 82 años, a pesar de haber tentado a la muerte en cada una de sus actuaciones. Ella caminaba sobre aviones en marcha como única integrante mujer del conocido grupo 13 Black Cats. Te contamos su increíble historia.

En Gente Yold hemos hablado de muchas mujeres increíbles que han hecho cosas únicas. Pero probablemente jamás hemos hablado de algo tan insólito como caminar sobre las alas de un avión… en marcha. Eso es lo que hacía Gladys Ingle, una de las pocas mujeres en el mundo a la que se le puede atribuir una hazaña como esta. Sigue leyendo para conocer esta increíble historia al completo.

La próxima vez que tomes un avión, mira el ala a través de la ventana e imagina lo que podría ser hacer acrobacias en esas condiciones. Gladys Ingle fue la única integrante mujer miembro del grupo 13 Black Cats, una compañía de pilotos de acrobacias que hicieron algunos de los espectáculos más impresionantes del Hollywood de los años 1920. Gladys, por ejemplo, llegó a saltar de un avión a otro en el aire sin ningún equipo de protección (y vivió hasta los 82 años).

Gladys Ingle fue la única integrante mujer miembro del grupo 13 Black Cats, una compañía de pilotos de acrobacias.

En 1924, con tan solo 25 años, Gladys Ingle se iniciaba en este temerario grupo de acróbatas y se ganaba su valiente reputación realizando acrobacias sobre aviones en marcha, al mismo nivel que sus compañeros hombres. Llegó a hacer tiro con arco sobre un biplano en marcha y caminó con los ojos vendados sobre alas de un Curtis JN-4 que sobrevolaba la ciudad de Los Ángeles. El paracaídas no existía para ella… hasta que, tras varios accidentes mortales en actividades similares, una ley de 1927 obligó a que estos tentadores del destino, como Gladys Ingle, los usaran.

Su gran hazaña
Sin duda, una de las hazañas que dieron reputación a Gladys como acróbata tuvo lugar en uno de los espectáculos con público en Los Ángeles. Cuando uno de los aviones despegaba frente a toda la multitud, todo el público presenció el principio de lo que pudo haber sido un desastre: justo antes de alzar el vuelo, una de las ruedas de la aeronave se cayó. El locutor del espectáculo, conmocionado, advertía que el avión se estrellaría al aterrizar si no se solucionaba el problema.

Gladys hizo el recambio de un neumático dañado en pleno vuelo, sobrevolando una multitud.

Es en este momento cuando entró en juego nuestra protagonista de hoy y, con calma, cogió su pequeña bolsa de herramientas, se agarró un neumático de repuesto a la espalda y se subió a otro avión, dispuesta a reparar el inminente desastre. Una vez que su avión se puso a la altura de la aeronave accidentada, Gladys caminó sobre el ala, trepó al ala superior y se cambió de avión sin problemas. Una vez allí, recordemos que con el avión en marcha sobrevolando una multitud, Gladys instaló la rueda como si tal cosa. En este vídeo puede verse la hazaña al completo:

En la apertura del vídeo puede escucharse el titular “un choque aéreo es evitado por el coraje y el nervio de hierro de la mujer”. Sin duda, colocarse un neumático a la espalda, caminar con él por el ala de un avión en marcha, pasar de un avión a otro y hacer las reparaciones necesarias, es tener mucho, pero mucho coraje.

¿De donde nace?
Con el fin de la Primera Guerra Mundial, un gran porcentaje de los soldados que regresaron a Estados Unidos eran pilotos. En concreto, pilotos novatos entusiasmados con su nueva profesión de volar aviones. Con este ímpetu por compartir su entusiasmo con el resto de ciudadanos, nació en el país norteamericano estos “circos en el aire”. Uno de los más famosos fue el de los 13 Black Cats, del que Gladys Ingle formaba parte, como la única integrante mujer.

Llegó a hacer tiro con arco sobre un biplano en marcha y caminó con los ojos vendados sobre alas de un Curtis JN-4 que sobrevolaba la ciudad Los Ángeles.

El primer caso documentado de esta actividad se remonta a 1911, protagonizado por el piloto del ejército estadounidense Ormer Locklear, quien vio claramente las posibilidades económicas que podía tener el aventurarse a caminar sobre las alas de aviones en marcha.

El hecho de que algunas mujeres también estuvieran involucradas en la realización de este tipo de espectáculos, en un momento en el que ni tan siquiera tenían derecho al voto, no era casual ni algo simplemente extraordinario. Más bien tenía que ver con la sed liberadora que comenzaban a sentir las mujeres. Ellas eran sencillamente unas revolucionarias.

“Fueron días apasionantes para las mujeres jóvenes”, explica la autora Janann Sherman en su libro Tennessee Women: Their Lives and Times. Y es que, no hay que olvidar que era el clímax del movimiento por el sufragio femenino en los Estados Unidos.

Los 13 Black Cats
Esta famosa agrupación se formó en 1924 y actuaron durante 5 años. Las bajas eran una constante en este peligroso oficio, en el que los acróbatas se jugaban la vida en cada una de sus actuaciones. Sin embargo, no hay datos que confirmen si algún miembro de los 13 Black Cats perdió la vida en alguna de sus actuaciones.

La base de operaciones de este grupo era el aeropuerto Burdett, en Nueva York. Su uniforme estaba compuesto de un suéter negro con el parche de un gato, el número 13 delante y el nombre del integrante en cuestión detrás.

Era el clímax del movimiento por el sufragio femenino en los Estados Unidos y las mujeres tenían una tremenda sed liberadora.

Su máximo apogeo llegó en 1926, cuando los 13 Black Cats llegaron a los titulares de la prensa de todo el país al realizar uno de sus atrevidos shows ante los ojos horrorizados de 79.000 espectadores. La intención era hacer uno de sus espectaculares números y que los acróbatas terminasen en el terreno de juego, pero lamentablemente este show se hizo famoso por no salir como estaba previsto. Cuando el avión, con varios acróbatas subidos a las alas se acercaba al estadio, el radiador se rompió y arrojó agua hirviendo sobre el parabrisas y las gafas de uno de los participantes. Ante la señal de socorro de este, todos los acróbatas debieron introducirse en la cabina del piloto justo cuando sobrevolaban la multitud y debieron hacer un aterrizaje de emergencia en un terreno cercano al campo.

A principios de 1929, los 13 Black Cats se disolvieron: había demasiada competencia. El precio de un simple salto en paracaídas había bajado de 80 dólares a 10 por culpa de algunos temerarios independientes que estaban dispuestos a arriesgar sus vidas por muy poco dinero.

¿Conocías a Gladys Ingle? ¿Sabías del auge de los acróbatas sobre aviones en los años 1920? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Más información:

https://masonwingwalking.com/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies