Mundo Yold. Recorrido por las películas protagonizadas por las, casi siempre, abnegadas enfermeras

La enfermería, una profesión de cine

 

 

 

Angel Domingo
14 noviembre, 2021

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Ángel Domingo nos regala en esta ocasión un completo recorrido por las películas protagonizadas por enfermeras, que no son pocas, ni poco interesantes. Nunca se homenajeará suficiente a estas profesionales tan necesarias y entregadas.

El cine es una de las mejores herramientas para compartir la existencia humana a nivel global, sin renunciar al espacio personal de nuestra realidad.

William Shakespeare aseguró en una ocasión que “nada de lo humano me es ajeno”. Y, entre lo humano, la enfermedad, el dolor o la muerte nos son coexistenciales; forman parte de nuestra naturaleza, y más tarde o temprano, de una u otra forma, acaban arribando a nuestras vidas. Una prueba: el Covid 19.

Al cine, nada de lo que le sucede a los humanos le es indiferente y, en especial, aquellas situaciones que suponen cambios importantes a los que las viven (enfermedades, dolencias, despedir a seres queridos, etc.).

La intención de este artículo es realizar un análisis de la imagen de la enfermería desde sus comienzos, muy relacionados con los conflictos bélicos del siglo XX. Trataré de no dar mucho pábulo a uno de los estereotipos que más daño ha causado a la imagen de la enfermería: las fantasías eróticas de parte de la población. Tampoco incidiré en otro tema muy frecuente, que es el de la enfermera que termina enamorándose de su paciente.

Numerosas películas, que presumen de ser históricas, tienen su origen en dos personajes legendarios de la sanidad internacional: Florencia Nightingale y Edith Cavell, que forjaron su leyenda durante la salvaje guerra de Crimea (octubre de 1853) y la I Guerra Mundial, que para Cavell supuso su muerte, ejecutada por los alemanes.

El director inglés Maurice Elvey llevó su historia a la gran pantalla en la cinta muda Nightingale en 1915, con la actriz Elisabeth Risdon en el papel principal. Ahora citaré algunas películas que me inspiraron a escribir este breve reportaje:

-Adiós a las armas (Charles Vidor, 1957). Basada en una novela de Ernest Hemingway, nos lleva a la Primera Guerra Mundial. Justo antes de que los Estados Unidos dieran un paso al frente para frenar a la Alemania nazi, un periodista estadounidense (Rock Hudson) se alista como voluntario en el cuerpo de ambulancias italiano para seguir de cerca el desarrollo del conflicto, con el propósito de seducir a una preciosa enfermera (Jennifer Jones).

Historia de una monja (Fred Zinnemann, 1959). Una joven belga, Audrey Hepburn, que ganó el Oscar por este trabajo,  pertenece a una familia burguesa, e ingresa como novicia en un convento. Tras profesar como monja, la hermana Luke es enviada al Congo a trabajar como enfermera en una misión. Su sorpresa será mayúscula cuando compruebe que ha sido destinada a un hospital para blancos, como ayudante de un cirujano.

Alguien voló sobre el nido del cuco (Milos Forman, 1975). Randle McMurphy (Jack Nicholson), un hombre condenado por asalto, y un espíritu libre que vive a contracorriente, es recluido en un hospital psiquiátrico. La inflexible disciplina del centro acentúa su contagiosa tendencia al desorden, que acabará desencadenando una guerra entre los pacientes y el personal de la clínica con la fría y severa enfermera Ratched (Louise Fletcher) a la cabeza. La suerte de cada paciente del pabellón está en juego.

El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996). Finales de la Segunda Guerra Mundial. Un hombre herido viaja en un convoy sanitario por una carretera italiana, pero su estado es tan grave que tiene que quedarse en un monasterio deshabitado y semiderruido, donde se encarga de cuidarlo Hana (Juliette Binoche), una enfermera canadiense. Aunque su cuerpo está totalmente quemado a consecuencia de un accidente sufrido en África, tiene todavía ánimo para contarle a Hana la trágica historia de su vida.

Hable con ella (Pedro Almodóvar, 2002) la película que permitió ganar al manchego el premio Oscar al Mejor guion original. Benigno (un adorable Javier Cámara) es un enfermero que se enamora perdidamente de una paciente (Leonor Watling), que está en coma. Lo único que Benigno puede hacer es sentarse a los pies de su cama y hablarle, sin saber si su dormido cerebro capta alguna palabra.

Manos milagrosas (Thomas Carter, 2009). Basada en la vida real de Ben Carson, un neurocirujano formado en Estados Unidos con gran esfuerzo porque provenía de una familia de bajos recursos. Pero venciendo dificultades y prejuicios superó muchos retos y situaciones muy complejas.

Termino este artículo citando Luz de soledad (Pablo Moreno, 2016). La hija de un hombre difícil de cuidar, por su mal carácter, debe recurrir a la ayuda de una monja, sierva de María, Sor Inés.

La trama es un biopic sobre la vida de la fundadora de la congregación, Soledad Torres Acosta, quien consiguió titular a las primeras enfermeras en España en 1915, respaldadas por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.

¡Larga vida a la enfermería! Profesión vital para los seres humanos.

 Ángel Domingo Pérez

 

 

 

 

 

 

 

 

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