Bienestar Yold. Relaciones familiares

El novio de mi hija es malo para ella: ¿Qué debo hacer?

 

Redacción Yold
26 marzo, 2017

El éxito de Es por tu bien, la película protagonizada por José Coronado, nos hace retomar un tema clásico: el miedo de que un mal novio/novia sea una mala influencia para nuestros hijos. Un hecho que, de convertirse en realidad, puede suponer un auténtico calvario para los progenitores. Hemos preguntado a varios padres de distintas edades qué harían en estos casos.

 

 

José Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo son los protagonistas de la comedia de la temporada en nuestro país, Es por tu bien, una historia en la que tres cuñados ven como sus tres maravillosas hijas son seducidas por los tres “peores” novios que jamás pudieron imaginar; así pues, para librarlas de un futuro que presumen temible para sus hijas, deciden actuar contra sus novios, “por el bien” de las chicas.

1

El elenco de Es por tu bien

El tema no es en absoluto nuevo en el cine, que ha dedicado numerosas películas al miedo eterno de los suegros hacia sus futuros yernos-nueras: El padre de la novia, con Spencer Tracy en la primera versión y Steve Martin, en la segunda; La familia de la novia, con estrellas como Ben Stiller y Robert de Niro o Una suegra de cuidado, con Jane Fonda y Jennifer López, son seguramente las más conocidas.

2

Robert de Niro, un suegro que también sospechaba de su yerno

Y es que, sin ningún tipo de dudas, la pareja elegida por nuestros hijos va a influir de forma determinante no sólo en su futuro, sino también en el de toda la familia. Por ello, así como nos preocupa su formación, su futuro profesional, es lógico que nos preocupe igual o más su futuro emocional. Eso sí, es muy posible que, dado el empeño de gran parte de los padres en sobreproteger a sus hijos; dada la posible creencia de algunos en que nunca habrá nadie lo suficientemente bueno para sus pequeños; dado el lógico deseo paterno de encontrar lo mejor sus vástagos… conviene, para empezar, ser prudentes y dar tiempo y espacio a la situación, y conocer adecuadamente al nuevo elemento en la familia.

Pero, ¿qué sucede si realmente los hechos nos revelan datos negativos sobre la pareja de nuestro hijo/a? ¿Qué pasa si descubrimos que el nuevo novio de nuestra hija la trata mal? ¿Y si comprobamos que, desde que sale con esa chica, nuestro hijo no pega palo en los estudios e inicia malos hábitos? ¿Qué haríamos en ese caso o en cualquier otro similar? ¿Hasta qué punto debemos influir en las decisiones emocionales de nuestros hijos? ¿Debemos actuar los progenitores si vemos claramente que nuestros chicos se equivocan con las personas elegidas?

Desde luego son preguntas muy difíciles, en una de las situaciones familiares más complicadas que pueden llegar a darse. Para enfocar el tema, hemos preguntado a distintos padres, de distintas edades, con hijos pequeños, adolescentes y adultos, que nos han dado su opinión; algunos de ellos, además, con el aval de la experiencia.

Estas son las preguntas que les hemos realizado:

  1. ¿Crees que los padres deben influir en la elección de las parejas de sus hijos?
  2. ¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien que te parece que le puede perjudicar, ¿qué harías?

Y si quieres participar y ofrecernos tu experiencia, no dudes en escribirnos a nuestra web o en nuestras redes sociales.

Respuestas:

Gonzalo L., 48 años. Hijos de 6 y 9 años.

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

“Siendo padre de niños pequeños me cuesta ver cuándo será el momento en que, incluso legalmente, no deba involucrarme en la protección de mis hijos. Evidentemente, la mayoría de edad marca un hito legal; pero emocionalmente todo dependerá de la evolución de mis hijos, de cómo maduren, qué riesgos asuman, qué índice de rebeldía tengan y de su entorno. Hoy por hoy, pienso que seguiré ejerciendo de padre, es decir, acompañar lo más equilibradamente posible a su desarrollo personal y su felicidad de por vida, aunque el grado de actuación dependerá de las circunstancias. (Con esto, creo que contesto a las dos preguntas)”.

Andrés P., 37 años. Una hija de 10 años

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

“Sí, por supuesto. Creo que debemos influir en todo. Evidentemente mi niña todavía es pequeña, e intentamos educarla e influirla para que sea responsable y coherente con sus decisiones. Espero que, en el futuro, utilice esta responsabilidad también a la hora de elegir pareja. Aunque claro, habrá muchas cosas que ella decida y que a nosotros no nos gusten, y una de ellas pueden ser sus compañías. Veremos”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

“Me cuesta mucho pensar ahora en eso, lo veo como algo muy lejano (risas); pero supongo que el caso no debe ser nada divertido. Pues creo que intervendría según la gravedad del asunto. Por ejemplo, si el chico (en caso de que fuera un chico) al que ella escogiera no me gustase porque lo viera vago o raro, puede que la dijera algo a ella, pero no haría nada más. Pero actuaría de forma muy distinta si veo que mi hija sale con alguien que la maltrata física o psicológicamente, o que consume drogas peligrosas, por poner un ejemplo. Entonces, con toda la mano izquierda que pudiera le prohibiría salir con esa persona. Aunque insisto, me cuesta mucho verlo ahora y todo dependería de otras muchas circunstancias y factores”. 

Angry mother-in-law disapproval at family gathering holiday celebration bored

De las peores cosas que te pueden pasar en la vida: que odies a la pareja de tus hijos

Sonia P., 45 años. Tres hijos entre la adolescencia y los veintitantos

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

Creo que los padres influimos en las compañías de nuestros hijos durante todo el tiempo en el que se considera que los estamos criando (educando). El día que te presenta a “su pareja” (la de paso o una de las definitivas), te está presentando el resultado de lo que has influido en ellos durante su infancia y adolescencia, incluso con tus propias compañías. Una vez que aparecen con su elección, ya poco tienes que decir. Alguna “pistilla” puedes dar si ves que la cosa anuncia algo que temer, pero poco más. Le toca acertar o equivocarse. Y a ti, estar ahí para lo que acontezca, y que él o ella lo sepa. Su vida es suya a partir de determinado momento”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

Es un poco lo que hablábamos antes. Si la cosa está muy clara, y sin entrometerte demasiado, recordarle que siempre se puede dar un paso atrás, y que ahí estarás cuando haga falta y para lo que haga falta”.

María, 48 años, (madre de chico y chica adolescentes)

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

Los padres influimos aunque no queramos, y muchas veces somos como espejos oscuros, negativos, en los que los hijos no quieren verse reflejados. Cuando los hijos empiezan a tener pareja es el mejor momento para iniciar otra etapa, un sano desapego, una liberación de las cadenas a las que normalmente nos referimos como “lazos familiares”. Brazos abiertos para los novios y novias… cuantos más mejor…”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

Él/ella tiene tanto derecho como cualquiera a equivocarse y, como sin cometer errores se aprende menos y más lento, bienvenidas sean las equivocaciones. Yo misma he hecho elecciones tan nefastas, que no soy quien para corregir a nadie… Es más que probable que mis hijos tengan más sentido común que el que tuve yo a su edad… por lo menos de momento lo están demostrando…”.

Two young people with long standing relationship want to break. Couple breaks up

Nos guste o no, ninguno podemos escoger el amor de nuestros hijos

Carmen F., 45 años. (Hijo e hija adolescentes)

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

Creo que no, tienen que decidir ellos, ya es difícil elegir una pareja para uno mismo como para elegir por los demás. Además es una decisión para toda la vida (o eso se pretende jajaja…)”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

Uuufff, ya me has pillado. Le daría algún consejo para que lo pensará con calma”.

Jose Antonio Z., 50 años. (Hijo e hija, diecitantos y veintitantos)

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

A veces en broma les digo “me da igual a quien elijáis, lo importante es que tenga dinero y tierras, y a ser posible barco”. Tampoco quiero condicionarles, es algo similar a los de la elección de carrera, yo les digo que estudien lo que les gusta, pero que piensen que van a tener que vivir también de ello. Con la pareja igual, aunque la verdad es que no se lo digo nunca, pero que piensen en futuro, que va a ser por lo menos para una gran parte de sus vidas. Y ahora en modo ironía he de reconocer que yo no lo pensé lo suficiente 😉”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

“Creo que se lo diría, aún a riesgo de generar un conflicto. Aunque hay que diferenciar entre que no te guste su pareja y que le pueda hacer daño de alguna manera esa relación, en el primer caso seguramente no intervendría, en el segundo creo que sí. ¿Y las suegras?, ¿no me preguntas de las suegras?… pues sí que estamos bien”.

Pilar R., 57 años (dos hijas sobre la treintena)

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

Definitivamente NO.”

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

Al principio le diría que no me gusta. Y si le perjudica de alguna manera, hablaría con ella para decirle que la apoyo en lo que ella necesite. Pero aunque la viera mal no la estaría todo el p*** día machacando contra su pareja”.

Husband and wife quarrelling indoors, senior mother taking it hard

Meterse o no meterse, esa es la cuestión

Antonio B., 60 años (dos hijas de treintaytantos)

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

Rotundamente NO”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

He vivido esa experiencia. Hay que observar a los hijos de cerca, pero nunca negarse, ni obstaculizar su decisión. Ofrecer un espacio libre de juicios es la mejor herramienta para que el hijo por si solo decida, y que se abra a pedir consejo”.

Carmela A., 80 años. Tres hijos de cuarenta a cincuenta años

Pregunta A (¿Crees que los padres deben influir…)

Cada hijo es un mundo, pese a la misma educación, al final cada uno sale a su manera; o sea los padres influimos, pero al final puede más la naturaleza de cada persona. Tengo tres hijos, les he dado la misma educación e influencia, y son los tres totalmente diferentes, y sus vidas también distintas”.

Pregunta B (¿Si vieras que un hijo tuyo se enamora de alguien…)

Tuve un caso muy grave con una de mis hijas que se fue a vivir con alguien muy dañino para ella. Al principio intentamos hablar con ella, pero no nos hizo ningún caso. En el momento más crítico, cuando se marchó con él, la dejamos decidir libremente. Eso sí, la dijimos que no aceptábamos a su pareja, pero que siempre estaríamos al lado de ella. Aunque él intentó confraternizar con nosotros, no quisimos, nos mantuvimos firmes.

Al principio nuestra hija estuvo medio enfadada con nosotros por no aceptar a su compañero; pero nosotros no nos enfadamos con ella: al contrario, la llamábamos, la preguntábamos, la invitábamos a salir, pero sin abrumar, y sin criticar al chico; procurábamos no tocar el asunto.

Así estuvimos algo más de un año, hasta que al final, ella misma no pudo aguantarle más. Un día, libremente, vino y nos contó la verdad: que él la maltrataba, que salía por las noches, que no trabajaba… Hasta la había pegado. Decidió abandonarle y volvió con nosotros, que claro, le dimos todo nuestro apoyo.

En conclusión: creo que conviene estar cerca de los hijos en esos momentos y demostrarles igual que siempre que somos sus padres y estamos allí, pero sin interferir en su relación. Que sean ellos por sí mismos los que se den cuenta y decidan libremente lo que deben hacer. Si les machacas, es peor.

Eso sí, mi hija lo pasó mal, sufrió y perdió mucho tiempo, sobre todo de estudios y preparación laboral, por aquella relación. Pero al final encontró a su actual pareja que es una maravilla y ahora está muy bien”.

 

Reportaje: Inés Almendros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

  1. Francisco dice:

    Tengo una hija de 16 años recién cumplidos que se ha enamorado de un chico de 21 que conoció en un taller de folklore de la escuela. Al temor que tengo que se trate de un pederasta ya que tuve una experiencia similar en la familia, no trabaja ni estudia y vive en barrio marginal. Le dije que eligiera y lo eligió a él. No se que hacer. Su madre la apoya. Por cierto estamos separados.

  2. Tadalafil dice:

    Hello, I enjoy reading through your article. I wanted to write a little comment to
    support you.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies