Mundo Yold. La eminencia mundial en el estudio de los chimpancés cumple 85 años

Jane Goodall, la amiga de los chimpancés

Carmen Matas
2 abril, 2019

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Esta semana Jane Goodall cumple 85 años y en Gente Yold no hemos podido evitar rendir un homenaje a la mayor autoridad en chimpancés del mundo. Toda una vida dedicada al respeto a los animales, el medio ambiente y la educación en valores de los más jóvenes lo merece, ¿no crees?

La primatóloga, etóloga y antropóloga, que este 3 de abril ha cumplido 85 años, comenzó a estudiar a los chimpancés en los años 60 en el Parque Nacional Gombe Stream, en Tanzania, y allí permaneció nada menos que 55 años, donde pudo analizar en profundidad las interacciones sociales y familiares de los chimpancés salvajes. Esto la convierte hoy en una de las expertas más importantes del mundo en esta materia: sus investigaciones en las comunidades de chimpancés nos han ofrecido prácticamente todo lo que hoy sabemos sobre estos primates.

Jane continúa visitando la selva del Gombe, donde permaneció 55 años

Por el camino, ha recibido casi 50 títulos honoríficos, entre ellos el de Mensajera de la Paz de la ONU en 2002, Dama del Imperio Británico en 2004 y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2003.

Su primer chimpancé, con un año
En febrero de 1935, una chimpancé del zoo de Londres llamada Boo-Boo dio a luz a una cría. Un par de meses más tarde, una preciosa bebé rubia recibía una réplica de juguete de la recién nacida como regalo de su primer cumpleaños. Éste fue el primer contacto de Jane Goodall con un chimpancé. Todavía hoy conserva este peluche.

De niña, con su juguete preferido, el chimpancé de peluche que todavía conserva

Ha recibido casi 50 títulos honoríficos, entre ellos el de Mensajera de la Paz de la ONU en 2002.

Seguramente por aquel entonces ni ella ni nadie podría imaginarse que Jane se convertiría en la gran autoridad mundial en el estudio de esta especie animal, aunque los gustos que fueron definiendo su infancia poco a poco vislumbraban su amor por los animales y la naturaleza. Con tan solo cuatro años, por ejemplo, Jane pasó las vacaciones en una casa de campo y allí quiso saber cómo hacían las gallinas para poner un huevo. Pasó cuatro horas agazapada dentro del gallinero para poder captar ese momento mientras su madre la buscaba, desesperada.

Una de sus imágenes más populares: en la selva, con los sempiternos prismáticos, la herramienta de trabajo más imprescindible de la primatóloga

La propia Goodall ha contado en más de una ocasión la fijación que tuvo durante su niñez con todo lo que tenía que ver con África, por no hablar de su pasión por la película de Tarzán, que fue el primer film que su madre le llevó a ver al cine. Parece claro que el futuro de la primatóloga se definía sin apenas darse cuenta, aunque su trayectoria profesional comenzó con trabajos como mecanógrafa y otros en la industria cinematográfica, donde se encargaba de elegir la música que acompañaba a los documentales.

Jane tuvo la valentía de dar nombres y reconocer personalidades en animales tan inteligentes y emocionales como los chimpancés

Pero su pasión por África la llevó a poner por primera vez un pie en el continente en 1957, para visitar la granja de un amigo suyo en las tierras altas de Kenia. Tal y como ella expresó en una entrevista para la BBC, nunca quiso ser científica en sí: “Quería ser naturalista”. Pero rápidamente captó la atención de Louis Leakey, el eminente paleoantropólogo y conservador del Museo Coryndon de Nairobi. Goodall le dejó tan impresionado con su conocimiento de la historia natural que Leakey le ofreció un trabajo. Meses después, preparaban una expedición a la garganta de Olduvai, al norte de Tanzania.

Descansando a la sombra en animada compañía

Grandes aportes
Exploraron este ancestral paisaje en busca de restos humanos primitivos y otros homínidos cuando Leakey mencionó por primera vez la idea de establecer un estudio complementario sobre los chimpancés salvajes en el oeste, en la Reserva de Chimpancés del río Gombe, a orillas del lago Tanganica. Tres años después, en 1960, Jane entraba en la reserva para realizar su profunda investigación, que supuso un antes y un después de todo lo conocido hasta el momento sobre los chimpancés.

En el campamento del Parque Nacional de Gombe, en Tanzania, donde Jane desarrolló la mayoría de sus investigaciones

Siendo solo una niña ya tenía una total fijación por África y Tarzán.

Solo como ejemplo, hasta ese momento, se consideraba que estos primates eran vegetarianos; sin embargo Goodall pudo ver a uno de los chimpancés de la reserva alimentándose de un lechón y compartir la carne con una hembra. Asimismo, la investigación de la científica tiró por tierra el concepto que se tenía de que la especie humana era la única que fabricaba y usaba herramientas. Después de meses de observación, Goodall pudo constatar como los chimpancés se sentaban sobre montículos de termitas y usaban una sonda larga y flexible para hacerlas subir desde su nido y comerlas.

Con su madre, que la acompañó en varias ocasiones en su campamento de Gombe

Por supuesto, afirmaciones tan revolucionarias no fueron bien recibidas en el sector más académico de la ciencia. Cuando Goodall regresó a Cambridge en 1961 para desarrollar un doctorado, recibió un trato paternalista por parte de sus colegas, principalmente hombres, que la criticaban fuertemente por dar nombres y describir personalidades de sus animales de estudio. “Algunos científicos llegaron a decir que yo había enseñado a los chimpancés a cazar las termitas”, contó Jane en su entrevista en la BBC.

Freud, así bautizado por Jane, despiojando la cabellera rubia de la primatóloga. (Foto: KIDSPOST-GOODALL, de Abby McGanney Nolan. Must CrediT: Derek Bryceson/National Geographic Creative)

Jane es una persona profundamente concienciada con la protección del medio ambiente y optó por la alimentación vegetariana hace mucho tiempo.

Jane es una persona profundamente concienciada con la protección del medio ambiente y optó por la alimentación vegetariana hace mucho tiempo. En una entrevista en Democracy Now!, analiza cómo las pautas de alimentación influyen en el cambio climático: “Para alimentar a los miles de millones de vacas, cerdos y pollos, incluso si no te preocupa la crueldad, incluso si te niegas admitir que ellos son individuos con sentimientos, que sienten dolor y tienen emociones, incluso si no admites eso, tienes que admitir que enormes áreas de bosques son taladas para cultivar granos para alimentarlos. El intenso pastoreo de ganado está convirtiendo a los bosques en matorrales… El alimento del ganado termina convertido en metano… un gas de efecto invernadero aún más potente que el dióxido de carbono. Cerca del 36% de todas las emisiones de metano provienen de la crianza intensiva de ganado.

Con Greta Thunberg, la activista sueca líder del movimiento de estudiantes que luchan por la protección medioambiental: Fridays For Future

Tras los primeros resultados de sus estudios recibió muchas críticas por parte de sus colegas científicos, principalmente hombres.

Jane con un bebé de mono cariblanco, durante su visita al Centro de Rehabilitación de Primates en Chile (AFP Photo/Héctor Retamal/Getty Images)

“Hemos fallado como especie”
Pero si algo tiene más mérito en Jane Goodall y su amor por los animales es que siempre ha concebido sus proyectos de forma transversal. “La sobrepoblación es sin duda un problema muy importante, pero también la pobreza, el crecimiento demográfico, el excesivo consumo, el despilfarro que hacemos… Hemos fallado como especie”, aseguró en una de sus entrevistas a la prensa internacional.

La anciana chimpancé Wounda, tras permanecer años y años de cautiverio, es devuelta a la selva y, de forma espontánea, abraza a su salvadora

Pronto comprendió que, para que los chimpancés pudieran estar a salvo, la población humana que rodeaba los bosques debía tener una vida digna y una educación. Fue entonces cuando creo su fundación ‘Jane Goodall Institute’, gracias a la que se iniciaron numerosos programas de desarrollo integral que contribuyeron a desarrollar la conciencia medioambiental de la población, así como a acabar con la pobreza, el hambre y la miseria.

La caricia de unos dedos de chimpancé

Con el programa educativo Roots&Shoots (Raíces y retoños), iniciado en 1991, puso el foco en la educación de los jóvenes sobre temas tan importantes como el cuidado por el medio ambiente, los animales y las comunidades humanas en dificultades. Y, a sus 85 años, continúa sensibilizando por la protección al medio ambiente y todos los seres que habitamos este planeta. ¡Gracias Jane!

Más información:

http://www.janegoodall.org/  

https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/el-mensaje-de-jane-goodall-a-las-ninas-que-suenan-con-ser-cientificas/

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