GENTE YOLD: Julie Wainwright, un ejemplo de que nunca es tarde para triunfar

Del fracaso más demoledor al éxito más absoluto con 60 años

Inés Almendros
16 agosto, 2017

Cuando estaba cerca de cumplir los 50 años, y en un mismo día, Julie Wainwright perdió su trabajo y a su marido. Tras unos años de bajón, hoy, a los 60, su plataforma de venta de lujo de segunda mano es referente de éxito en Silicon Valley. Compartimos algunos de sus consejos para reinventarse con éxito en la madurez.

En noviembre del año 2000, un gran mazazo dejó prácticamente K.O. a la estadounidense Julie Wainwright cuando, después de un matrimonio de ocho años, su marido le pidió el divorcio. Pero eso no fue todo: a esta rotunda y dolorosa noticia personal le acompañó, en la misma jornada, la del cierre de su empresa. ‘Pets.com’, una web dedicada a mascotas que Julie dirigía desde su apertura, dejaba de existir. Es decir, en tan solo unas horas, Julie, que entonces pasaba de los 40 años, se quedó sola y en el paro.

“En tan solo unas horas, Julie, que entonces pasaba de los 40 años, se quedó sola y en el paro”.

Un doble mazazo que, como suele pasar en estos casos, la llevó a sumergirse en la depresión y el ostracismo más absolutos. Desgraciadamente, esta situación es muy conocida por muchos de nosotros, debido a la cada vez mayor problemática del paro a partir de los 40 años.
Durante una larga temporada de casi diez años, Julie se dedicó a buscar trabajo y a pintar, inmersa en un estado de pesimismo. Pero después de descartar las pocas y malas ofertas de empleo que le llegaban y de llegar a la conclusión de que así no podía seguir, decidió que ella misma tenía que cambiar las cosas: “me faltaba por vivir la segunda parte de mi vida y de pronto pensé que nadie me iba a dar el trabajo perfecto para esta época, que la única opción posible era averiguar por mí misma qué podía hacer”.

JUlie es un claro ejemplo de como nunca es tarde para el éxito.

Julie es un claro ejemplo de como nunca es tarde para el éxito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con la experiencia obtenida en su anterior empleo y sus conocimientos de moda, a Julie se le ocurrió crear una web a través de la que comercializar ropa y artículos de lujo de segunda mano, un sector que en ese momento estaba en pleno auge en Estados Unidos. 

“Tras descartar durante años las pocas y malas ofertas de empleo que le llegaban, Julie decidió que ella misma tenía que cambiar las cosas. Se le ocurrió crear una web a través de la que comercializar ropa y artículos de lujo de segunda mano”.

Su inspiración vino tras llegar a la conclusión de que la gente que utiliza, por ejemplo, un vestido de Chanel, lo suele hacer para una ocasión especial y muchas veces rodeada de las mismas personas. Por eso, estos artículos de elevado coste no suelen usarse muchas veces, por lo que permanecen seminuevos y mantienen gran parte de su coste original, llegando incluso a aumentar en muchas ocasiones. Julie llegó también a la conclusión de que con artículos de segunda mano no encontraría la competencia que plantean macroplataformas como Amazon. Pero, ante todo, ella tenía lo más importante: experiencia en moda y experiencia en comercio digital. Así es que, en 2011, ya con 50 años, se lanzó y creó la primera versión de https://www.therealreal.com/ , un sitio web de mercado de segunda mano de lujo.

Julie, con Karolina Kurkova

Julie, con Karolina Kurkova

Una “rara avis” entre los inversores de Silicon Valley

Los primeros artículos que puso a la venta fueron cerca de sesenta modelos de su propio armario. Al principio, ella misma se ocupaba de atender y preparar las primeras compras: diseños de Chanel, Louis Vuitton, Cartier o Rolex, que los propietarios ponían en venta para renovar su armario o por necesidad, llegando a conseguir hasta el 70% del precio obtenido. La plataforma comenzó a ir tan bien que en su primer año consiguió ventas de nada menos que diez millones de dólares.

El primer año consiguió ventas de diez millones de dólares, por lo que se lanzó a buscar mayores inversores, aunque su perfil de mujer madura no era el más habitual en Silicon Valley.

A partir de ahí, Wainwright optó por saltar al mercado de inversión y conseguir financiación, pese a que su modelo no era precisamente el más habitual en Silicon Valley, territorio mucho más habitado por jóvenes y vigorosos cerebros tecnológicos, que por amantes de la alta costura. Además, su perfil de mujer madura tampoco era el más “solicitado” por los inversores habituales. Pero todo ello dio igual: su idea era tan brillante y los resultados tan interesantes que el capital entró y la apuesta se multiplicó. A día de hoy, The RealReal suma cerca de 500 millones de dólares en ingresos y cuenta con cerca de 1000 empleados en todo el mundo y un funcionamiento que garantiza la satisfacción de los clientes: expertos de la firma acuden a comprobar el estado de las prendas que se venden, para avalar así el estado de las mismas.

Hoy Julie tiene cerca de 1000 empleados y es considerada un ejemplo de cómo reinventarse y triunfar: “bien empleado, el fracaso es una gran oportunidad”.

 

Todo un proceso de comprobación, recogida y envío que hace posible que clientes exclusivos puedan disfrutar de las firmas más lujosas y sofisticadas, casi nuevas, por un precio mucho más “apañado” e incluso volver a venderlas tras su nuevo uso.

Las ventas de RealReal se promocionan en todas las redes sociales y con gran dinamismo

Las ventas de RealReal se promocionan en todas las redes sociales y con gran dinamismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En una entrevista concedida a la revista Forbes, Julie ofreció algunos de los consejos que ella, con su experiencia, daría para triunfar en los negocios, especialmente para aquellos que ya han fracasado anteriormente y los que cuentan con una cierta edad.

Entre ellos, aprender a valorar el fracaso, una situación que ella considera como un momento de liberación y oportunidad: “una vez que pasas a ser un fracasado, ya no tienes nada que perder. Muchas personas que estaban a tu lado te abandonaran, pero las que se quedan son auténticas y son un auténtico regalo. Hay que pasar un tiempo de “duelo” para reflexionar sobre nuestro fracaso y luego seguir adelante. Repetirse continuamente lo que hicimos mal no nos va a beneficiar. Hay que involucrarse en otra empresa, en otro objeto. Encontraremos también que tenemos más fuerza interior, más tenacidad, más coraje, más bondad de la que habíamos pensado. Bien utilizado, el fracaso es un regalo increíble”.

Mas información

https://www.forbes.com/sites/deniserestauri/2016/09/15/6-things-you-need-to-know-before-youre-crushed-by-failure/#c9d979b4bb54

 

Inés Almendros

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