Mundo Yold. Contamos la amarga vida de las alegres hermanas Fandiño, más conocidas como “las dos Marías”

La dura historia de “las dos Marías”

Carmen Matas
9 junio, 2018

 Número de Comentarios (0)

Todos los yolds de Santiago de Compostela conocen seguramente a “las dos Marías” o “las dos en punto”. Se llamaban Coralia y Maruxa Fandiño, y convirtieron su dramática infancia, como víctimas de la guerra civil, en una risueña locura permanente. Hoy rescatamos esta triste, pero entrañable historia.

Seguramente que muchos de los que pasen por la Alameda de Santiago de Compostela, sobre todo los más jóvenes, se preguntan quiénes diablos son las dos mujeres representadas en la escultura que preside la entrada, objeto de más de un selfie y no pocos juegos de niños. Estamos convencidos de que la mayoría de los yolds recordarán a ‘las dos Marías’, o también conocidas como ‘las dos en punto’, porque esa era la hora precisa a la que salían cada día, ataviadas de la forma más extravagante y maquilladas a todo color, a dar su paseo diario, siempre por las mismas calles de Santiago de Compostela, durante los años 50 y 60.

Las hermanas durante uno de sus paseos

Las hermanas Coralia y Maruxa Fandiño Ricart son casi un símbolo de la ciudad, aunque su particular estilo y su carácter jovial y espontáneo -se dice que a pesar de su avanzada edad flirteaban con los estudiantes que encontraban a su paso- envuelven su recuerdo en una fama de locura que impide conocer la verdad -o la triste verdad- que esconde su historia. Hoy en Gente Yold te contamos la realidad de estas hermanas.

Salían de casa día a las dos en punto, ataviadas de la forma más extravagante y maquilladas a todo color, a dar su paseo diario.

Víctimas de la guerra
Tal y como refleja el documental Coralia e Maruxa, as irmás Fandiño -Coralia y Maruxa, las hermanas Fandiño-, de Xosé Rivadulla Corcón, la Guerra Civil española se posiciona como telón de fondo de la historia de estas mujeres que ya se han convertido en auténticos personajes populares.

Siempre maquilladas y arregladas como de fiesta, ‘las dos en punto’ eran inasequibles al desaliento

Hijas de un zapatero, formaban parte de una familia obrera de once hermanos, tres de los cuales integraban el movimiento anarquista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Con el estallido de la guerra, uno de ellos fue asesinado y los otros dos consiguieron huir. La pesadilla para Coralia y Maruxa comenzó cuando los falangistas trataron de utilizar a la familia para averiguar el paradero de ambos.

Después de la guerra, Corelia y Maruxa pasaron a vivir prácticamente de la caridad, tras ser despreciadas por los que eran sus clientes

Según relata el documental, los falangistas aparecían por la casa familiar a horas intempestivas de la noche para someterlas a toda clase de atrocidades, desde las clásicas amenazas y tormentos a base de aceite de ricino y rapados de cabeza, hasta el destrozo de la vivienda, humillaciones desnudándolas en la vía pública e, incluso, se cuenta que subían a las dos hermanas al monte Pedroso de Santiago para torturarlas y violarlas. Aunque, según relató el director del documental a la prensa, esta parte “no está totalmente demostrada, es lo que afirma la gente”.

La pesadilla para Coralia y Maruxa comenzó con la Guerra Civil, cuando los falangistas trataron de utilizar a la familia para averiguar el paradero de sus hermanos anarquistas.

Esta pesadilla se prolongó desde el inicio de la guerra, en julio de 1936, hasta mediados de los años 40, cuando los hermanos huidos fueron por fin arrestados. Parece que no queda duda de que los malos tratos a los que fueron sometidas, de forma continuada durante tanto tiempo, fueron la causa de la locura que ambas sufrieron.


Sumidas en la precariedad económica
Desgraciadamente, su situación no mejoró con el cese de la violencia sobre ellas, ya que las hermanas, que habían sido costureras toda su vida junto a su madre, tuvieron que abandonar el oficio pues sus clientes habituales dejaron de contar con sus servicios, alegando su vínculo con los anarquistas. No obstante, la sociedad compostelana fue clave para su supervivencia, ya que ante la grave precariedad económica que comenzaron a sufrir las hermana Fandiño, después de la guerra pasaron a vivir prácticamente de la caridad. Quienes querían ayudarlas encontraron una forma muy sutil de hacerlo, sin tener que ofrecerles su limosna directamente.

Las hermanas han sido muy queridas y populares en Santiago de Compostela

Compraban cosas para ellas en los comercios de la ciudad, especialmente en el ultramarinos Carro, situado en la Plaza del Toral, donde el dueño Tito Carro se los daba como si fueran promociones y no caridad.

La popular escultura de César Lombera

A principios de los años 60, un temporal arrasó con el tejado de su casa y los vecinos reunieron en una colecta 250 mil pesetas (una cantidad bastante importante para aquella época).

Una vez acabado el tormento, tuvieron que abandonar su oficio de costureras, ya que sus clientes habituales dejaron de contar con sus servicios.

A pesar de lo vivido, Coralia y Maruxa fueron las encargadas de llenar Santiago de Compostela de color y sonrisas cada día a las dos en punto, en unos años grises para una España sumida en la dictadura de Franco. Atrevidas ante la vida, el paseo diario de las hermanas Fandiño suponía un raro soplo de libertad en una época en la que el pesimismo y la represión tenían más peso.

Broches con la figura de las Fandiño entre los recuerdos que se venden en Compostela

En 1980 murió Maruxa, la mayor de las dos. Coralia se vio en la obligación de mudarse a A Coruña con otra de sus hermanas, pero nunca consiguió adaptarse al ritmo acelerado de la ciudad. Murió tan solo unos meses después. El escultor vasco César Lombera decidió en los años 90 rendir homenaje a las importantes figuras del sufrimiento de la guerra y la dictadura que suponen estas dos hermanas y finalmente, en 1994, el Ayuntamiento de Santiago de Compostela instaló la escultura en su memoria.

Más información:

https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/curiosidades-compostela/20160114194905052311.html

Comentarios

  1. Maria dice:

    La primera vez q vi la escultura en Santiago, me impresionó por su realismo y esta historia la encuentro entrañable

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies