Gente Yold. Recibimos a Paco Lobatón, figura clave en la búsqueda de personas desaparecidas

“La fragilidad que supuso un pequeño como Gabriel convocó a la sensibilidad general

Carmen Matas
13 junio, 2018

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Presentó Quién sabe dónde hace 25 años y desde entonces no ha cesado en la labor de buscar a personas desaparecidas. Paco Lobatón no solo es una de las grandes figuras de nuestra televisión, sino uno de los presentadores más queridos por el público. Y es que, tal y como nos reconoce, su objetivo siempre ha sido tratar con sensibilidad un tema tan delicado y llegar al corazón de las personas.

Paco Lobatón nos cuenta que, en más de una ocasión, le han preguntado si no teme el estigma de ser para siempre el hombre de las desapariciones. Nos resulta extraño, porque en Gente Yold le vemos como el hombre de la esperanza. Más de 25 años dedicado, no solo a buscar personas desaparecidas y alentar a sus familias, sino a dar a conocer una realidad cuya magnitud sigue siendo desconocida para muchos. En España se presentan nada menos que medio centenar de denuncias por desapariciones al día, lo que supone cerca de 20.000 denuncias al año. En este mismo momento, existen más de 6.000 casos sin resolver en nuestro país. Tal y como él nos dice, “eso supone más de 6.000 familias pasando por un trance de sufrimiento y dolor”.

Se adentró en este mundo en 1992 con el conocidísimo programa de Quién sabe dónde, que marcó un hito, no solo porque llegó a los corazones de casi todos los españoles, sino porque su porcentaje de resolución de los casos era de un 70%. Hace tan solo unas semanas finalizó la primera temporada del programa Desaparecidos, con el que Lobatón volvió al prime time de TVE 1 a seguir resolviendo misterios con el apoyo del público. Pero eso no es todo, Paco Lobatón creó en 2105 la fundación QDS Global (Fundación Europea por las Personas Desaparecidas), tanto para asistir a las familias como para reforzar institucionalmente los mecanismos de actuación, sensibilización y búsqueda de este tipo de casos. Además, acaba de publicar ‘Te buscaré mientras viva’, una novela en la que ha reunido catorce historias de desapariciones de larga duración que el periodista recopiló a través del testimonio de los propios familiares. Hoy estamos encantados de que nos visite Paco Lobatón.

Yo encuentro muchos más aspectos positivos que negativos de haber dedicado mi vida a las desapariciones.

Gente Yold: Paco, casi toda una vida buscando a personas desaparecidas, ¿cómo y por qué enfocaste tu carrera en este tema?
Paco Lobatón: -“En realidad, mi encuentro con las desapariciones y la realidad de las personas desaparecidas y sus familias fue un hecho circunstancial y casi fortuito. En 1991 Ernesto Saez de Buruaga lanza el proyecto del programa Quien sabe dónde para TVE 2, adaptando la emisión italiana Chi l’ha visto?, que por cierto sigue existiendo hoy y se ha emitido todo este tiempo de forma ininterrumpida.

En octubre de 1992, dada la repercusión que tuvo, se decidió que la segunda temporada se emitiría en la cadena principal y es en ese momento en el que llaman a mi puerta para encargarme la responsabilidad de conducir el programa. Y así empezó todo”.

Durante la emisión de uno de los programas

G.Y.: Suponemos que conducir Quién sabe dónde no es como presentar cualquier otro programa, ¿ha sido más difícil o más reconfortante?
P.L.: -“Echando la vista atrás, yo encuentro muchos más aspectos positivos que negativos. En el momento en el que me ofrecieron el proyecto, ya había hecho muchas cosas en periodismo, pero digamos que venía con una sensibilidad especial para todo lo que eran temas sociales. Quién sabe dónde terminó por ofrecerme esa toma de contacto y de conciencia con la realidad de mi país en un tema que me era desconocido. Siento que he aprendido a conocer mejor la sociedad española, mucho mejor que con todos mis años anteriores como periodista.

El éxito de Quién sabe dónde residió en la cantidad de gente que se volcó para ayudar.

No solo desconocía la existencia de esta realidad y su extensión, sino también su hondura. La hondura del sufrimiento que conlleva el enfrentarse a una desaparición para cualquier familia. Es tremendo y es muy importante comprender que como comunicador no solo es necesario hacer las cosas bien, sino tratar de desarrollar una cobertura que permita ayudar en la causa. Yo aprendí esto del propio ejercicio de llevar el programa, por eso empecé como presentador, pero después me impliqué en la producción y dirección. Era la manera de tener seguridad de que el contenido iba a ser el que tenía que ser en un tema tan sensible.

Como decía el gran periodista polaco Ryszard Kapuściński, solo hay dos temas en los que los periodistas debemos plantearnos ser militantes y no solo observadores: uno es el tema de los refugiados y otro el de las personas desaparecidas“.

‘Es muy importante elaborar el mensaje correctamente, conseguir que llegue al corazón de la gente’, nos dice el periodista

G.Y.: En Quién sabe dónde resolvía 7 de cada 10 desapariciones, ¿cree que sin la visibilidad que ofrece la televisión esos casos hubiesen sido igualmente resueltos?
P.L.: -“Claro que no, ya que el éxito del programa fundamentalmente vino de la ayuda de la gente y para acceder a la gente necesitas una plataforma poderosa. En el momento en el que se retransmitía el programa sin duda la televisión, y concretamente TVE 1, era la mejor plataforma posible. Aunque no basta solo con la plataforma. Es muy importante elaborar el mensaje correctamente, conseguir que llegue al corazón de la gente y desde ahí movilizar las voluntades. Nuestro papel no consistía meramente en dar la noticia de una desaparición. Nosotros lo contábamos, hacíamos una narración que hiciera posible que el espectador lo apreciara como una realidad sensible.

Al final, esa sensibilización de voluntades provocó que hubiera una colaboración impresionante y que se resolvieran los casos. Efectivamente nuestro éxito residió en la cantidad de gente que se volcó para ayudar.

En otro de los programas producidos y presentados por él

G.Y.: En cambio la cobertura de este tipo de casos muchas veces roza lo morboso, sobre todo ahora con el acceso a las redes sociales ¿es buena la mediatización en estos casos?
P.L.: -“Es absolutamente necesario que se informe. La mediatización de este tipo de casos es vital y es la primera demanda que plantean las familias, ya puede ser determinante para el desenlace de la desaparición.

Ahora bien, es verdad que no solo hay que prestar atención a que estos temas estén presentes, sino a cómo van a estarlo. Y ese ‘cómo’ se mide en cantidad, pero también en calidad, prestando mucha atención a los términos en los que se expresa la información y, sobre todo, teniendo en cuenta que una desaparición no es un suceso cualquiera, sino un caso en el que hay una contraparte, que es la familia, que ha perdido a un ser querido y que está sufriendo. Se podrán dar muchas pautas para este tipo de coberturas, pero yo las resumiría en dos: no añadir dolor al dolor de la familia y no interferir en el proceso de investigación y de búsqueda. Lamentablemente, los intereses de los medios de comunicación no son simplemente los de responder a la demanda de información, sino que en muchas ocasiones los marcan otros objetivos, como la conquista de la audiencia u ofrecer una información en exclusiva. El resultado son coberturas que pueden llegar a ser totalmente descabelladas”.

Estamos presenciando en España coberturas de casos que son totalmente descabelladas.

G.Y.: Has creado la Fundación Europea de Personas Desaparecidas, ¿qué hacéis exactamente?
P.L.: -“Hablando del tratamiento informativo, una de las cosas que hemos hecho precisamente es elaborar una guía de buenas prácticas sobre el tratamiento informativo de las desapariciones, que hemos puesto en muchas redacciones y que estamos intentando que llegue al máximo número de periodistas en este país.

El periodista ha elaborado una guía de buenas prácticas para el tratamiento informativo de las desapariciones

De manera más general, la fundación funciona como una herramienta cívica que conecta con las familias que están pasando por el trance de una desaparición y las ayuda en todo lo que se pueda, ofreciendo asistencia, orientación jurídica y psicológica, difusión del caso, etc. Asimismo, apenas constituida la fundación se planteó la creación de un convenio con los ministerios del Interior, Justicia, Asuntos Sociales e Igualdad, a través del cual hemos ido consiguiendo logros importantes a nivel institucional. Por ejemplo, en 2017 de elaboró por primera vez desde el Ministerio del Interior un informe sobre la realidad de las desapariciones. También se ha puesto en marcha el Centro Nacional del Desaparecido como organismo adscrito a la Secretaría de Estado de Seguridad y que tiene como objetivo mejorar la coordinación entre las fuerzas policiales, potenciar la atención de las familias y hacer una buena conexión con la realidad europea en este aspecto“.

Presentación de su libro ‘Te buscaré mientras viva’

G.Y.: En España puede llegar a haber nada menos que 20.000 denuncias por desapariciones al año. ¿Ha creado esta fundación para suplir un vacío por parte de nuestras autoridades e instituciones? ¿El Gobierno aborda este tema correctamente?
P.L.: -“Es evidente que hay un déficit de información y cuando falta información, falta conciencia social sobre el problema y, por consiguiente, también los recursos para darle la respuesta necesaria“.

G.Y.: Con tantos casos abiertos por año, ¿por qué unos son tan mediáticos y otros permanecen en el olvido?
P.L: -“Como ocurre con otras realidades sociales, creo que las desapariciones son tributarias de dinámicas en las que un simple factor puede cambiarlo todo. Por ejemplo, la fragilidad que supuso un pequeño como Gabriel, con tan solo 8 años, convocó a la sensibilidad general y, en este caso, eso se expandió con facilidad“.

Estando más cerca del sufrimiento nos acercamos a la realidad.

G.Y.: Has seguido de cerca un caso tan doloroso como el de Diana Quer, ¿cómo abordas el trato con familias que sufren tanto dolor?
P.L.: -“Ante todo con sentido y con sensibilidad. Esto es lo que yo siempre he tratado de transmitir a mis equipos. Hay que ser muy cuidadosos en el mismo planteamiento de las preguntas que se puedan formular, saber escuchar y por supuesto no confundir una entrevista con un interrogatorio. A partir de ahí los periodistas somos mediadores para que las personas que están pasando por esa difícil situación puedan transmitirlo al resto de la sociedad“.

‘Hay que ser muy cuidadosos en el mismo planteamiento de las preguntas que se puedan formular, saber escuchar’, opina Lobatón

G.Y.: Y nuestra pregunta obligada a todos los yolds que nos visitan, sobre todo con una trayectoria como la tuya ¿qué has ido ganando con la experiencia y la madurez?
P.L.: -“Muchas veces me han preguntado si me sentía estigmatizado por aquello de que se me identifique de una forma tan directa con el tema de las desapariciones. Yo siempre digo que al contrario. A mí, lo que me ha reportado mi trayectoria es que todo el mundo sea más consciente de una realidad tremendamente significativa y eso ha reforzado mi conciencia como ciudadano y como ser humano.

Creo firmemente que cuando sufrimos, o cuando estamos más cerca del sufrimiento, nos acercamos también más a la realidad. Creo que ese es mi balance, he aprendido mucho de la realidad”.

Más información:

http://www.rtve.es/radio/20180411/paco-lobaton-reune-14-historias-desapariciones-buscare-mientras-viva/1712669.shtml

Fotos: Antonio Beas, de Krassia Photography para Gente Yold

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