Mundo Yold. Muchos yolds, de niños y también de adultos, admiramos las ilustraciones de esta gran creadora

La única y maravillosa Beatrix Potter

 

 

 

Inés Almendros
29 abril, 2022

Escritora, ilustradora, granjera, ecologista y sobre todo, una mujer increíblemente creativa y adelantada a su tiempo: este es el retrato de la famosísima Beatrix Potter, cuyos cuentos siguen cautivando a generaciones de todo el mundo. Pero su enorme legado no solo es literario, pues con su propia fortuna compró buena parte de las tierras de lo que hoy es el Parque Nacional de Lake District, declarado Patrimonio Universal. Nos asomamos a la vida y obra de la creadora de Peter Rabbiet.

Helen Beatrix Potter fue una de esas mujeres verdaderamente increíbles, cuya vida trascendió al destino tradicional reservado a las damiselas de su tiempo, que supo abrirse paso gracias a su asombroso talento, pero también al empeño en dirigir las riendas de su propio destino. Dotada de una imaginación sin límites, fue la creadora de más de veinte cuentos infantiles que figuran entre las obras más vendidas en la historia y que siguen apasionando a niños y mayores.

Nacida en Londres en julio de 1866, su padre, Ruppert Potter, era un prominente abogado que ni siquiera trabajaba, ya que tanto él como su esposa Helen habían heredado cuantiosas fortunas. Este hecho -que proporcionó a Beatrix y a su hermano Bertram una infancia acomodada- condicionaría la posterior mala relación entre la autora y sus padres, incapaces de admitir que ella ganara dinero con sus libros, ni de aceptar a los dos hombres que eligió como parejas.

La pequeña Beatrix con sus padres

Sus padres fueron incapaces de admitir que ella ganara dinero con sus libros, ni de aceptar a los dos hombres que eligió como parejas.

Gracias a la fortuna familiar Beatrix disfrutó de una educación privilegiada y personalizada, con profesoras e institutrices particulares con las que pudo aplicarse en muchas materias, entre otras el dibujo y la pintura, para las cuales mostraba un gran talento.

Foto del álbum familiar. La artista con su padre y su hermano en 1894

Desde pequeña también desarrolló un gran amor por la naturaleza y los animales; su hermano y ella solían recoger y alimentar a pequeñas mascotas como ratones, aves, patos o conejos, a los que Beatrix utilizaba como modelos en sus dibujos infantiles. También coleccionaban plantas, hongos, fósiles e insectos. En el verano, la familia pasaba las vacaciones en el precioso Distrito de los Lagos (Lake District), un auténtico paraíso con numerosas granjas tradicionales, donde los pequeños disfrutaban observando a todo tipo de fauna doméstica y silvestre.

La familia pasaba las vacaciones en el precioso Distrito de los Lagos (Lake District), un auténtico paraíso con numerosas granjas tradicionales.

Ilustración de The Tale of Tom Kitten

Un bicho raro que pintaba bichos
Conforme fue creciendo, Potter continuó desarrollándose como pintora: su obra de juventud es amplia y variada, y en ella encontramos distintas técnicas como dibujos con lápiz y tinta, óleos o acuarela. Sin embargo, con el tiempo se decantaría sobre todo por la acuarela, que manejaba con enorme destreza y su característico estilo.

A la creadora de este dibujo micológico le denegaron el acceso a los Jardines Botánicos Reales de Kew por ser mujer

La joven intentó ingresar como estudiante en los Jardines Botánicos Reales de Kew, pero le denegaron el acceso por ser mujer.

La técnica habitual con que desarrollaba sus ilustraciones consistía en el trazado inicial a lápiz de las figuras que luego coloreaba con tonos acuosos a la acuarela, y cuyas siluetas finalmente remataba con tinta.

Carta escrita y dibujada por Beatrix

Beatrix también era una gran aficionada a la botánica, llegando a ser una auténtica experta en especies vegetales y en hongos que ella misma plasmaba en láminas pictóricas de gran calidad. La joven intentó ingresar como estudiante en los Jardines Botánicos Reales de Kew, pero le denegaron el acceso por ser mujer.

Bocetos infantiles de la artista

Con treinta años, estaba considerada socialmente como una excéntrica solterona sin remedio, un absoluto bicho raro dedicada a pintar bichos. Pero a ella le daba igual, y para disgusto de sus progenitores, rechazaba sistemáticamente a todos los aspirantes a marido que su madre le buscaba entre los ricos herederos de Londres.

Hábil empresaria desde muy joven, fue de las primeras artistas que supo proteger los derechos de reproducción y explotación de sus dibujos.

Beatrix seguía inmersa en su trabajo, y acumulando una extensísima obra en la que destacaban sus dibujos de simpáticos animales, que ya se utilizaban en la edición de postales y objetos decorativos. Hábil empresaria desde muy joven, fue de las primeras artistas que supo proteger los derechos de reproducción y explotación de sus dibujos, lo que le reportaría ingresos desde el principio hasta el final de su vida.

Portada de la primera edición de Peter Rabbit

El nacimiento de Peter Rabbit
Al comprobar el éxito de sus dibujos y personajes entre los hijos de sus amigas, Beatrix se decidió a escribir un primer libro con las aventuras de un travieso conejito llamado Peter Rabbit. Envió el manuscrito original a varias editoriales y finalmente fue aceptado por Ediciones Warne que, bajo la total supervisión de la propia autora, lo publicó en 1902.

El ratón sastre

Para la navidad de aquel año, la historia de Peter Rabbit ya había vendido nada menos que 20.000 copias, una verdadera barbaridad para la época; así que la joven se convirtió en una famosa y adinerada autora, centrada en escribir e ilustrar otros cuentos. Todos ellos fueron publicados por Warne, la editorial con la que Potter trabajaría toda su vida y que, de hecho, aun hoy mantiene los derechos de su obra.

Norman Warne con su sobrino

En Warne Beatrix también conoció a quien sería su primer gran amor, el editor Norman Warne -uno de los dueños del negocio- que la pidió en matrimonio. Sin embargo, sus padres le negaron el permiso para casarse, ya que consideraban a Norman “un comerciante” y, por tanto, no apto para su hija, para la cual querían un matrimonio con otro rico heredero, como ella.

Beatrix realizó sobre todo acuarelas, con enorme destreza y su característico estilo.

En la puerta de su casa de Hill Top

Convencieron a Beatrix para que esperaran un tiempo antes de casarse, pero durante este periodo el joven enfermó y falleció repentinamente. Para Beatrix esto fue un golpe terrible, del que se refugió comprando un precioso cottage llamado Hill Top en su lugar favorito de mundo, Lake District. Aquella casa fue su hogar durante décadas; un encantador lugar que hoy puede visitarse, y que se mantiene como cuando su dueña residía en él.

El té de los sapos, ilustración de 1905

Ecologista, propietaria y granjera
Durante los siguientes años Beatrix siguió publicando libros, pero también se involucró cada vez más en la protección del entorno natural del Lake District, amenazado por la especulación de quienes querían comprar tierras en los parajes más bellos de la zona -como las orillas de los ríos y los lagos-, para edificar y vender propiedades urbanas. Gracias a la fortuna conseguida con sus cuentos pudo adquirir numerosas granjas de la zona. Fue también en Lake District donde conoció a quien se convertiría finalmente su marido, el abogado William Heelis, igualmente involucrado en la sociedad de protección de este entorno natural.

Con su marido William Heelis

Ambos se casaron en 1913. Aunque, cuando se casó tenía ya 47 años, sus padres siguieron sin aceptar su matrimonio con William, alguien a quien seguían considerando un trabajador, indigno de su rica hija y heredera.

En 1920, por sus problemas cada vez mayores con la vista, Potter dejó de dibujar y se centró definitivamente en el proceso de comprar y preservar tierras en Lake District. Acumuló numerosas granjas en las que residían agricultores y granjeros locales que trabajaban de forma tradicional, generando así un proceso de conservación de tierras y tradiciones. Cuando falleció, en diciembre de 1943, Beatrix poseía nada menos que 4.000 acres de tierras y catorce granjas que cedió al National Trust, el organismo encargado de la preservación del patrimonio en el Reino Unido.

Beatrix Potter se marchó dejando un colosal legado para las generaciones futuras: por una parte, sus grandes fincas, donadas al gobierno inglés y que hoy forman parte del Parque Nacional de Lake District, declarado Patrimonio Universal por la Unesco. Por otra, sus maravillosos cuentos que siguen embelesando a niños y mayores y que, hoy más que nunca, nos recuerdan el necesario amor, respeto y protección por el mundo animal y vegetal.

Comentarios

  1. Que hermosa historia. Me encanto. Soy gran admiradora de ella de sus dibujos y cuentos.

  2. Maravillosa historia. Admiro a la mujer.escritota.dibujante

  3. Leticia Sulser dice:

    Nadie debe dejar de disfrutar de las obras maestras de Beatrix Potter, hay que mostrarlas y leérselas a los niños. En su publicación hay un error grave: cambian la palabra Rabbit por Rabiet, corríjanlo por favor.

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