Mundo Yold. Los abuelos y la madre de Donald Trump emigraron desde Europa buscando una vida mejor

Los Trump: una familia de inmigrantes

Inés Almendros
18 agosto, 2018

Si Donald Trump hubiera sido presidente en los años treinta, tal vez su madre hubiera tenido más problemas para emigrar a los Estados Unidos desde su Escocia natal, en busca de una vida mejor. Eso mismo fue lo que hicieron también sus abuelos paternos, procedentes de Baviera. Los Trump fueron una familia de inmigrantes que viajaron para cumplir el sueño americano. Hoy, su nieto lucha contra quienes sueñan lo mismo.

Cuando el archiconocido magnate Donald Trump anunció que se presentaría como candidato a la presidencia de Estados Unidos, comenzó a proferir amenazas contra los inmigrantes -especialmente contra los ilegales, los latinos y los árabes- anunciando que construiría un muro para cerrar el país y garantizando el endurecimiento de las normas de inmigración. Desde entonces, el mundo asiste expectante a las cada vez más rigurosas medidas de la administración Trump contra quienes intentan llegar a Estados Unidos para vivir o trabajar. Las últimas y casi increíbles imágenes, que han escandalizado a medio mundo, han sido la de hijos de inmigrantes ilegales metidos en jaulas y separados de sus padres.

La madre de Trump, en su casa escocesa con un parecido enorme a su nieto Barron

Una realidad que ha provocado el rechazo unilateral del mundo entero y hasta la protesta de Naciones Unidas, pero que resulta todavía más hiriente conociendo los auténticos orígenes de Donald Trump, que precisamente es hijo de una inmigrante escocesa, Mary Anne Mac Leod, y nieto de dos alemanes: Friedrich y Elizabeth Trump. Inmigrantes que pudieron llegar legalmente porque en aquella época Estados Unidos admitía una cuota abierta de trabajadores procedentes, sobre todo, de una Europa envejecida y empobrecida; inmigrantes que viajaron a América, al fin y al cabo, por su mala situación económica y la falta de recursos en sus países de origen.

Mary Anne, ya en 1934, en Nueva York

Una pareja espabilada
Friedrich Trump, el abuelo paterno de Donald, fue el primero que llegó a Estados Unidos. Su padre había fallecido prematuramente y la familia atravesaba una difícil situación económica. Su madre lo mandó a trabajar desde muy joven con un barbero del cual aprendería el oficio. Pero cuando fue la hora de hacer el servicio militar, decidió emigrar a Estados Unidos para evitarlo y para mejorar la situación familiar. Llegó al continente americano, concretamente a Nueva York, en 1885, cuando solo tenía 16 años, a bordo del barco Eider.

Los abuelos emigrantes de Donald Trump, Elisabeth Christ y Friedrich Trump

Espabilado a la fuerza, el abuelo de Trump pronto encontró trabajo como barbero en Manhattan, aunque luego se trasladó a Seattle, donde comenzó a abrir pequeños negocios. Primero montó un restaurante para los mineros de la zona; luego compró tierras y casas para alquilar. Al cabo de un tiempo regresó a Nueva York y se casó con otra emigrante alemana, Elizabeth Christ. Acabaron establecidos en el Bronx, donde el abuelo de Trump moriría joven, en 1918, víctima de la epidemia de gripe española que provocó millones de víctimas mortales en todo el mundo.

La familia Trump en 1915

El hecho de quedarse viuda no amedrentó a la abuela alemana de Trump; lejos de pensar en volver a su país de origen, Eizabeth continuó con los negocios que había emprendido su marido, construyendo y vendiendo casas, y viviendo de las rentas de hipotecas y alquileres. De hecho, ella fue la auténtica fundadora de la compañía E. Trump & Son, que legalizó para que siguiera trabajando en ella su hijo mayor Fred, el padre de Donald y el marido de Mary Anne…

El registro de inmigración del abuelo de Trump

La escocesa que cruzó el Océano
Durante muchos años, desde el entorno de Donald Trump se aseguraba que la madre del presidente, Mary Anne MacLeod, había llegado a Estados Unidos para “hacer turismo”, pero el diario independiente escocés The National descubrió recientemente la verdad: que en realidad Mary se había trasladado a Estados Unidos para trabajar, y progresar en este país, a donde cuatro de sus hermanas Christina, Mary, Joan y Catherine, ya habían emigrado.

La madre de Trump en su época Yold

Mary Anne había nacido en la localidad escocesa de Tong, en la isla de Lewis, en la modesta familia de un pescador con, nada menos, que diez hijos. Aunque no eran tremendamente pobres, los recursos no sobraban. Por ello y por algunas otras razones personales, cuatro de las hijas ya habían marchado a América y Mary Anne decidió seguir el mismo camino. Según el registro de inmigrantes de la Isla de Ellis, la joven embarcó en el buque Transilvania el 2 de mayo de 1930 en el puerto de Glasgow y llegó a Nueva York nueve días más tarde. Viajó en segunda clase, lo cual constata que no carecía totalmente de recursos, como los que viajaban en tercera.

Donald con sus padres

Traía una visa para residencia permanente en la que declaraba que no tenía intenciones de regresar a su país de origen, dejando por lo tanto muy claro que su objetivo era residir y trabajar en los Estados Unidos. Como todos los emigrantes, Mary también declaraba llevar 50 dólares al entrar en el país, y en la casilla de su profesión ponía “doméstica”, lo cual podía valer tanto para trabajar como ama de casa de su propio hogar, como para ejercer el servicio doméstico en cualquier hogar.

Trump, a la derecha, con el resto de sus hermanos

Según el registro de Ellis, Mary Anne permaneció en Estados Unidos desde mayo de 1930 hasta junio de 1934, y tenía establecida su residencia permanente en Nueva York. En 1934 regresó temporalmente a Escocia, pero volvió a tramitar su regreso a los Estados Unidos en el mismo año. Desde su llegada, y según distintas fuentes, vivió con su hermana Christina Matheson en Long Island, al tiempo que trabajaba como niñera y serviendo en distintas casas.

Trump durante un viaje a la localidad de Tong, donde nación su madre

A partir del año 34 Mary Anne ya se estableció definitivamente en Nueva York, donde finalmente conoció a su marido Fred Trump, con el que se casó en enero del año 36, en la Iglesia Presbiteriana Madison Avenue. Para entonces Fred, hijo de los emigrantes alemanes, ya era un joven y exitoso empresario, al que su madre Elizabeth había ayudado a crear un pequeño imperio. Mary Anne cumplió el papel tradicional de las esposas de la época como fiel compañera y esposa que también colaboraba, parece ser, en numerosas obras sociales. La pareja tuvo cinco hijos: al cuarto de ellos, Donald Trump, todos le conocemos bien; entre otras cosas es el presidente de los Estados Unidos que ha establecido las normativas anti inmigración más duras de la historia de aquel país; eso, a pesar de que él mismo es hijo y nieto de emigrantes que salieron de sus lugares de origen para huir de la precariedad y tener una vida mejor. Si su nieto hubiera gobernado cuando ellos viajaban, posiblemente ni Friedrick, ni Elizabeth, ni Mary Anne hubieran podido llegar a cumplir su sueño americano. Posiblemente ni el propio Donald Trump hubiera llegado a nacer.

Inés Almendros

Mas información:

http://www.thenational.scot/news/14903149.The_mysterious_Mary_Trump__The_full_untold_story_of_how_a_young_Scotswoman_escaped_to_New_York_and_raised_a_US_presidential_candidate/

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