Mundo Yold. En el Día de la Mujer te contamos la historia de la intrépida piloto

Raymonde de Laroche: la primera aviadora de la historia

Carmen Matas
8 marzo, 2020

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El 8 de marzo no es solo el Día Internacional de la Mujer, también es el día en que Raymonde de Laroche recibió su licencia de piloto. Ella es la primera mujer que lo consiguió y, un siglo después de su muerte, sigue siendo el símbolo de la modernización de una profesión que todavía hoy lucha por feminizarse.

Todos sabemos que el 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, una jornada para reivindicar la lucha de las mujeres. Pero pocos saben que este día también se conmemora otra fecha importante. Por primera vez, el 8 de marzo de 1910, una mujer obtenía su licencia de piloto. Se trataba de Élise Léontine Deroche, más conocida como Raymonde de Laroche, y hoy te contamos su trepidante historia.

Con el mismo valor e intrepidez que los de sus compañeros masculinos, el nombre de Raymonde de Laroche figura en los anales de la aviación

Nombres como Louis Blériot, Jean Mermoz o Antoine de Saint-Exupéry han pasado a la historia por ser los pioneros de la aviación. Sin embargo, es muy probable que nunca hayas escuchado la historia de Raymonde de Laroche, símbolo de progreso y que sin lugar a dudas merece un lugar privilegiado en este listado de intrépidos pilotos, adelantados a su época.

Por primera vez, el 8 de marzo de 1910, una mujer obtenía su licencia de piloto.

El aspecto delicado de la Elisa Deroche actriz sustentó el look de aviadora profesional de Raymond de Laroche

Una actriz que cambió al pilotaje
Elisa Deroche nació en 1886 en una familia modesta en el Marais parisino. Era una mujer polifacética, motivo por el cual comenzó su carrera profesional como actriz, aunque también era una gran apasionada del deporte y las artes plásticas. Su incursión en el mundo de la aviación fue, en un principio, puramente por motivos comerciales: su objetivo era promocionarse como actriz.

La aviación causaba en esos momentos un enorme interés. Los aeródromos constituían un centro de reunión muy apreciado por los profesionales del espectáculo, puesto que en ellos podían lucirse y relacionarse mientras admiraban las proezas de los pioneros. Así que nuestra intrépida protagonista consideró que asociar su nombre al de un avión podría ser una oportunidad inmejorable para lanzarse definitivamente al estrellato. Para ese momento ella aún no sabía que este mundo le atraparía tanto que el espectáculo quedaría en un segundo plano para ella…

A punto para alzar el vuelo

Raymonde pronto cautivó a todo el mundo por su talento y su facilidad para pilotar.

Pronto cautivó a todo el mundo por su talento y su facilidad para pilotar. Especialmente, llamó la atención por la tranquilidad que mostró durante su primer vuelo en solitario, que efectuó el 22 de octubre de 1909. Su dinamismo, así como sus indudables dotes de aviadora, sedujeron al Aéreo Club de Francia, que le entregó el carné número 36 el 8 de marzo de 1910.

 

Laroche era la única mujer entre pilotos hombres, en una época en la que era insólito que algo así ocurriese

Una mujer moderna
A Raymonde de Laroche no le asustaba el progreso. Llevaba pantalones y conducía su propio automóvil, algo que resultaba sorprendente a principios del siglo XX. Asimismo, para una piloto era imprescindible viajar. Deroche participaba en exhibiciones aéreas en Egipto, San Petersburgo, Budapest, Reims… Era la única mujer entre pilotos hombres, en una época en la que era insólito que algo así ocurriese.

Las consecuencias de ello fueron que, a lo largo de su vida, esta pionera sufrió constantes ataques por parte de hombres que no terminaban de asumir que una mujer pudiera practicar un deporte de tan alto riesgo. Su aparato llegó incluso a ser objeto de más da un sabotaje, pero ella siguió participando intensamente en las concentraciones de aviación, tanto a nivel nacional, como internacional… y batiendo récords. En 1913, por ejemplo, consiguió realizar el vuelo femenino más largo, con 323 kilómetros. En junio de 1919, el de la altitud, con 5.150 metros.

La práctica del vuelo en aquellos tiempos era un verdadero ejercicio de valor

Era la única mujer entre pilotos hombres, en una época en la que era insólito que algo así ocurriese.

Sin miedo a la muerte
Por supuesto, no estuvo exenta del peligro. En julio de 1910, durante una manifestación, su avión se estrelló y Raymonde sufrió heridas tan graves que por un momento creyó que no podría recuperarse. Tras dos años retirada, y a lo largo de una exhibición en Reims, su aeroplano se estrelló sacudido por unas fuertes turbulencias. El accidente le produjo 18 fracturas y le obligó a guardar reposo durante meses.

Pero ella persistió y siguió volando. Por desgracia, en 1919, tan solo un mes después de su último éxito, sufrió un accidente mortal durante un vuelo de entrenamiento en el que ella iba como pasajera. El piloto efectuó un looping extremadamente bajo y golpeó el aparato contra el suelo. Elisa y el instructor murieron en el acto. Tenía tan solo 36 años.

La aguerrida aviadora al volante con su florido sombrero

En 1919, tan solo un mes después de su último éxito, sufrió un accidente mortal durante un vuelo de entrenamiento en el que ella iba como pasajera.

Otras aviadoras
Quizá ella fue la primera en obtener la licencia oficial de aviadora, pero Raymonde de Laroche no fue ni mucho menos la única mujer intrépida por franquear los umbrales de la aeronáutica.

Amy Johnson fue una de ellas. La joven británica licenciada en arte y economía, fue una aviadora vocacional que obtuvo su licencia de piloto a los 26 años, en 1929. Amy realizó una de las hazañas más reconocidas en el mundo de la aviación, ya que en mayo de 1930 se convertía en la primera mujer en cruzar en solitario el globo terráqueo desde Inglaterra a Australia en tan sólo 19 días. Se convirtió en un icono mundial.

Amelia Earhart

Por su parte, Amelia Earhart fue la primera mujer en cruzar el Atlántico en solitario, en 1932. Hasta ese momento, esta hazaña solo había sido conseguida por Charles Lindbergh en 1927. Desde ese momento, Earhart pasó a ser un personaje público admirado en todo el país y su nuevo status le permitió promocionar el uso comercial del transporte aéreo y la incorporación de las mujeres al sector.

Falleció tratando de llevar a cabo su misión más importante: dar la vuelta al mundo siguiendo la línea del ecuador, en lugar de las rutas tradicionales por el hemisferio norte que solían emplearse. Ella y su copiloto Frederick Noonan llevaban dos tercios del recorrido total cuando, el 2 de julio de 1937, se perdió toda comunicación con ellos. 

Adrianne Bolland

Asimismo, la también aviadora francesa Adrienne Bolland afrontó en 1921 un desafío imposible: cruzar la Cordillera de los Andes desde Mendoza a Santiago, por la vía directa. Fue la primera mujer en lograrlo.

 ¿Conocías a Raymonde de Laroche? ¿Qué opinas de las hazañas de estas intrépidas mujeres aviadoras? No olvides trasmitirnos todas tus impresiones a través de los comentarios. Y si te ha gustado este reportaje, nos haría muy felices que lo compartieras a través de las redes sociales. ¡Muchas gracias!

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