Cine Yold. No son pocas las películas centradas en el mundo laboral; hoy repasamos tres títulos emblemáticos

¿Trabajar para vivir? o ¿vivir para trabajar? El cine nos dará la respuesta

Angel Domingo
23 septiembre, 2022

Junto a Ángel Domingo, repasamos algunos de los títulos cinematográficos que han narrado historias en torno al trabajo, los procesos de selección, las entrevistas y pruebas y todo lo que de preocupante, exitoso o frustrante se relaciona con el mundo laboral.

 

En nuestra opinión, una de las mejores maneras de evaluar el estado de una nación, tanto mental como social, es a través de los productos culturales que crea. Y el cine, gracias a su capacidad de reflejar la sociedad, es el mejor vehículo para observar los grandes temas que preocupan a la humanidad. Hoy me propongo describir, con el apoyo de películas conocidas por todos, los aspectos más cotidianos relacionados con el mundo laboral.

Las entrevistas de trabajo. Actualmente, existen pocas oportunidades de conseguir un trabajo que no exijan una entrevista de trabajo previa con los responsables de recursos humanos de la compañía que oferta el trabajo:

El método (Marcelo Piñeyro, 2005). Las técnicas que se utilizan en algunos procesos de selección para valorar la idoneidad de los candidatos a puestos importantes pueden dar lugar a una lucha encarnizada, sin escrúpulos, entre quienes aspiran al deseado puesto de trabajo.

Esta película habla de la competitividad llevada al extremo y las consecuencias que se pueden desencadenar. ¿Querríamos incorporar a personas que fueran capaces de conseguir sus objetivos a cualquier precio? Parece que los nuevos tiempos, tienen que ver más con la colaboración en equipo, y no tanto con la competitividad en solitario. Los atractivos Eduard Fernández, Eduardo Noriega, Ernesto Alterio y las también atractivas Natalia Verbeke y Najwa Nimri son los candidatos que se presentan para conseguir el deseado puesto, pese a ser conscientes de que solo algunos lograrán cumplir su deseo.

Toni Erdmann (Maren Ade, 2016). En esta película alemana se cuenta que un viejo profesor de música decide visitar a su hija, a la que solo ve en ocasiones especiales. Ella trabaja en una importante firma localizando nuevos lugares en Europa para la internacionalización de la compañía para la que trabaja.

Durante todo el metraje vemos los enormes sacrificios que ella está haciendo con su vida personal. Dedicada en cuerpo y alma a su profesión; esto le deja poco tiempo para cuidar sus relaciones personales.

La película nos advierte sobre los costes que tiene para la vida personal el dedicar la entera existencia al éxito profesional, y se pregunta si eso trae la felicidad. Existencialmente dolorosa y muy extravagante, la arriesgada propuesta germana fue premiada en la mayoría de los festivales cinematográficos europeos, incluidos los Goya, César, BAFTA y Globos de Oro.

La lucha por los derechos laborales ha sido constante a lo largo de nuestra historia más reciente, y ha sido enfocada de diversas maneras:

Sufragistas (Sarah Gavron, 2015), protagonizada por Carey Mulligan, que logró numerosas nominaciones por su destacada actuación, y junto a Helena Bonham Carter, con el respaldo de una veterana como Meryl Streep, interpretan a este grupo de mujeres que iniciaron una singular protesta para mejorar las condiciones laborales de todo el colectivo femenino durante unos años en los que lo más probable era terminar en la cárcel.

Y para terminar este artículo con una sonrisa o una bella lágrima de celuloide, nada mejor que recordar Tiempos modernos, la epopeya firmada por Charles Chaplin en 1936. Recuperamos esta cinta porque creemos que el tema que desarrolla la película puede extrapolarse a lo que ocurre en la actualidad: la urgente necesidad de capacitación para adaptarse a un entorno laboral.

Al igual que el personaje que interpreta el gran Charles Chaplin, muchos trabajadores se ven inmersos en este cambio en el modo de producción de forma parecida a la que sorprendió a los trabajadores a principios del siglo pasado. El fordismo (termino creado por el empresario de construcción de automóviles Ford) fue, y lo es todavía, un sistema de trabajo basado en la producción en cadena, donde las máquinas son las protagonistas y convierten a los empleados en simples asistentes. ¿Podríamos equipararlo con la automatización?

Por último, recordar a todos nuestros lectores que, durante una entrevista de trabajo, lo más importante es tu currículum y tu experiencia personal, pero tratar de separarte del resto de aspirantes con una estrategia diferente puede hacer que consigas ser el elegido.

Ángel Domingo Pérez

 

 

 

 

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