MUNDO YOLD. En GY queremos conocer algunos de los árboles más increíbles del mundo
Un paseo por el mundo a través de los árboles más increíbles

En estos tiempos en los que el planeta sufre nuestro maltrato sistemático, cada día es más evidente que los árboles son fundamentales para el equilibrio ecológico y el bienestar humano. Por ello, conocerlos y admirarlos, es amar a nuestro mundo. Esta semana, en Gente Yold, nos hemos propuesto hacer un fantástico recorrido por los cinco continentes para conocer algunos de los árboles más increíbles del planeta. Árboles que, situados en puntos muy diferentes de la geografía, han despertado el interés de los botánicos, y la admiración general, por su originalidad, edad, resistencia, anomalía o peculiaridad como ejemplar. Acompáñanos a esta pequeña vuelta al mundo a través de los árboles más alucinantes.
La excepcionalidad de un árbol puede venir dada por su belleza, su descomunal tamaño, su antigüedad, su inesperado aspecto o incluso por la rareza de su propia naturaleza o configuración biológica. Y aunque, a los mortales comunes nos suelen dejar boquiabiertos los que son más bellos o llamativos, muchas veces el interés de estos ejemplares va más allá de su aspecto. Algunos, además, nos acercan a mitos, leyendas y rituales ancestrales. En definitiva, cada árbol admite muchos e interesantes relatos. Lo que sí es cierto, es que el mundo está lleno de especies arbóreas y ejemplares verdaderamente admirables.
Algunos, además, nos acercan a mitos, leyendas y rituales ancestrales. En definitiva, cada árbol admite muchos e interesantes relatos
Comenzamos nuestro recorrido con uno de los más vistosos y sorprendentes árboles del mundo que puede encontrarse en exóticas islas del Pacífico, entre Asia y Oceanía, como Nueva Bretaña, Nueva Guinea, Seram, Sulawesi y Mindanao, pero también en América, y más concretamente, en Costa Rica y Puerto Rico. Se trata del Eucalyptus deglupta, comúnmente conocido como eucalipto arcoíris, debido a su extraordinaria corteza multicolor, que puede variar y mostrar diferentes colores y tonos: verdes, azules, púrpuras, granates, naranjas… ¡Todo un espectáculo visual!

Como una pintura de colores que crece hacia el cielo: así es el eucalipto arcoíris.
América
En América del Norte, y concretamente en California, Estados Unidos, se encuentra el que los especialistas consideran el organismo vivo más viejo del planeta, nada más y nada menos que el llamado Árbol de Matusalén, un ejemplar de Pinus longaeva al que se calcula una edad aproximada de unos 4.850 años. Es decir, que ya estaba en la tierra cuando existían los egipcios. Para proteger este tesoro único se intenta mantener en secreto su ubicación geográfica. Eso sí, sabemos que se encuentra en las Montañas Blancas.

La ubicación del Árbol de Matusalén se intenta mantener en secreto para protegerlo del vandalismo.
Un poco más al sur, en México, concretamente en Oaxaca, hay un ejemplar de ciprés casi increíble, al que todos llaman El Árbol del tule o El viejo del agua. Este ejemplar posee el diámetro de tronco más grande del planeta con nada menos que 14 m. Para rodearlo, harían falta unas treinta personas tomadas de la mano. El resto de sus dimensiones son igualmente abrumadoras: su copa ha alcanzado los 58 m de perímetro y su altura supera los 42 m. Se estima que pesa unas 635 toneladas, y que es capaz de dar sombra a 500 personas. Con unos 2.000 años de vida, es también uno de los árboles más antiguos del mundo. Y como otros de su especie, es protagonista de leyendas prehispánicas que lo vinculan a dioses y al origen de la ciudad. A pesar de todo ello, se encuentra en riesgo a causa de la contaminación ambiental.

Se necesitarían unas treinta personas para abrazar al famoso Árbol del Tule, de Oaxaca.
Bajando un poco más al sur nos encontramos la exótica y original jabuticaba, jabuticabeira o uva brasileña (Plinia cauliflora), un árbol frutal capaz de alcanzar hasta diez metros de altura. Originario del sureste de Brasil, también crece en Paraguay, Argentina y Bolivia. Su rareza botánica estriba en que sus pequeños y jugosos frutos redondos y negros, de piel lisa y brillante y de sabor agridulce, brotan directamente del tronco y las principales ramas del árbol.

Los frutos trepan por todo el tronco configurando el peculiar aspecto de esta exótica especie.
Oceanía
En los confines de Nueva Zelanda, a tan solo 4.803 kilómetros del Polo Sur, la tierra es un paraje casi inhabitable, azotada por vientos brutales. En este lejano enclave encontramos los famosos árboles de Punta Slope, que aparecen como figuras arrastradas, retorcidas, torturadas. Más que un bosque, el paisaje parece mostrar una procesión de espíritus en pleno lamento. Son árboles de diferentes especies que logran sobrevivir en uno de los más inhóspitos lugares del mundo, venciendo, día tras día, a la titánica arremetida de los vientos y por eso sufren esta llamativa deformación.

El paisaje de Punta Slope: un bosque de árboles yacentes.
Y puestos a hablar de árboles únicos, puede ser oportuno continuar en el Parque Nacional de Wollemi, en Australia, donde en 1994 un senderista llamado David Noble descubrió una especie arbórea desconocida. Pero la sorpresa no acabó ahí. La Wollemia nobilis, como se llamó a esta nueva especie, resultó estar emparentada con restos fósiles encontrados en la zona. Así es que, lo que el senderista había encontrado por azar, eran árboles de una especie que había vivido en la tierra hacía 90 millones de años y que se creía extinta desde hacía dos millones. Inmediatamente después, adquirió la condición de árbol más amenazado del mundo. En la actualidad un programa de reproducción sirve para su protección.

El hallazgo de la Wollemia nobilis fue descrito casi como encontrar un dinosaurio vivo.
Asia
Desde Oceanía nos trasladamos a Asia, concretamente a un punto muy concreto del Oriente Próximo: la isla de Socotra, en Yemen, que alberga auténticos tesoros zoológicos y botánicos ya extinguidos, entre ellos, la especie conocida como árbol de sangre del dragón (Dracaena cinnabari. Estos árboles milenarios, de ramas anudadas que forman copas con aspecto de paraguas, tienen un tronco grueso y nudoso que, al ser cortado, vierte una resina de color rojo intenso muy apreciada desde la antigüedad como tinte y para usos medicinales. Hay leyendas que aseguran que estos árboles surgieron de la sangre vertida por dos hermanos durante una lucha a muerte o de la sangre derramada por un dragón al enfrentarse a un elefante.

El árbol de sangre del dragón, tan hermoso como frágil
En el exótico Extremo Oriente y concretamente en Japón, nos encontramos otro árbol cuya exótica belleza le ha aupado a categoría de excepcional, es la wisteria púrpura japonesa o glicinia japonesa (Wisteria floribunda), capaz de producir racimos de flores de hasta 50 centímetros de longitud, de tonalidades blancas, violetas y azules, con fragancia similar a la de las uvas. Este arbusto, que puede desarrollar hasta 30 metros de altura, fue llevado a mediados del siglo XIX a los Estados Unidos y desde allí comenzó a ser introducido en otras muchas regiones templadas del mundo, si bien la especie japonesa destaca por su magnificencia. Resulta muy difícil no maravillarse ante la visión de un ejemplar de glicinia japonesa en el momento óptimo de floración.

El espectáculo de las wisterias floridas, una de las maravillas de Japón
África
Uno de los árboles más sorprendentes y mágicos del mundo es, sin duda, el baobab que, aunque pueden encontrarse en otras partes del mundo, es originario y representativo de África, y en especial de Madagascar, donde podemos encontrar los ejemplares más impactantes, los Adansonia digitata. Y aunque El Principito de Saint-Exupéry creía que eran una amenaza para su planeta, nosotros no podemos dejar de verlos como una joya de la naturaleza. Una antigua leyenda africana asegura que, al principio de los tiempos, estos fueron los árboles más bellos de la tierra; pero su soberbia y vanidad hicieron que los dioses les condenaran a ser plantados boca abajo, dejando expuestas sus raíces. Por sus propiedades medicinales, la riqueza vitamínica de sus frutos, su capacidad para albergar miles de litros de agua, y la posibilidad que ofrece de servir de refugio a personas y animales, es conocido como el árbol de la vida.

El baobab: el árbol que asustaba al Principito
En el continente africano, también encontramos una de las plantas más extrañas de nuestro planeta: la Hydnora africana, que es una especie sin clorofila, con un aspecto casi extraterrestre y que además vive bajo la tierra, salvo su carnosa flor roja, que surge hacia el exterior desde el suelo y emite un olor fétido para atraer a los polinizadores naturales como los escarabajos. Su descubrimiento también fue la mar de raro: fue hallada por un biólogo llamado Iaguk Vidalsaka cuando ayudaba a una cabra a dar a luz.

¿Es una planta o es un extraterrestre? Es la hipnótica Hydnora africana.
Europa
En el norte europeo, concretamente en la Pomerania Occidental de Polonia, hallamos el impresionante Nowe Czarnowo o Bosque Torcido, formado por un centenar de pinos de unos quince metros de alto con sus troncos idénticamente curvados, en un ángulo de 90 grados, formando una especie de “J”. El porqué de este fenómeno cuenta con todo tipo de teorías. Hay quienes consideran que estos árboles, plantados en la década de 1930, soportaron siendo muy jóvenes el peso de una gran nevada; o que fueron aplastados por tanques nazis durante la guerra. Hay quienes apuestan por causas gravitatorias, singularidades genéticas o causas naturales. Pero la explicación más aceptada es la de que fueron manipulados intencionadamente por los agricultores que los plantaron, para facilitar su empleo en la construcción de muebles y barcos.

El enigmático y misterioso Bosque Torcido, de Polonia.
Y terminamos nuestro recorrido justamente en España y más concretamente en las Islas Canarias, donde tenemos el árbol más antiguo de la Unión Europea, un fantástico cedro canario (Juniperus cedrus) conocido como Patriarca o La Matriarca. Este magnífico ejemplar se encuentra en el Parque Nacional del Teide, en Tenerife y se cree que tiene cerca de 1.500 años de antigüedad, según las pruebas de Carbono 14. Nació más o menos en el año 500, durante el fin del Imperio Romano, y ha sobrevivido a varias erupciones volcánicas, caídas de rocas y a un clima árido y frío. Una maravilla a proteger, con la que cerramos este increíble viaje, que ojalá algún día, pudiéramos hacer realidad.

El patriarca: un orgullo de Canarias.


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