Mundo Yold. Hoy recordamos a uno de los modistos más reconocidos del siglo XX

Valentino, el emperador de la moda que vistió a las mujeres más famosas del mundo

Inés Almendros
4 septiembre, 2019

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Año 1964: la joven ex primera dama Jackie Kennedy, recién enviudada, compra cuatro vestidos en blanco y negro para llevar su primer año de luto. La firma escogida es Valentino, un entonces joven y prometedor modisto que se convertiría en el favorito de las mujeres más famosas de mundo. Retirado del trabajo, su legado de elegancia y buen gusto continúa.

Icónico, carismático, tremendamente creativo, pero sobre todo, elegante: hablamos de Valentino Clemente Ludovico Garavani, más conocido simplemente como Valentino, uno de los grandes diseñadores de la historia contemporánea, cuyo sello es sinónimo de eterna clase y distinción. No por ello su marca sigue siendo una de las grandes firmas del mundo de la moda, pese a que él se retiró hace ya bastantes años, en el 2007, después de décadas de crear vestidos para algunas de las mujeres más famosas de todo el mundo.

Comenzando su carrera, en los años cincuenta

Había nacido en la época previa a la Segunda Guerra Mundial, en 1932, en Voghera, Lombardía, al norte de Italia; desde muy joven se sintió atraído por el mundo de la moda, y comenzó como ayudante de su tía Rosa y de la diseñadora local Ernestina Salvadeo. Convencido de que la costura era su futuro, con la ayuda de sus padres se trasladó a París para estudiar en la École des Beaux-Arts y en la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne.

Su marca sigue siendo una de las grandes firmas del mundo de la moda, pese a que él se retiró hace ya bastantes años.

Talentoso y trabajador, no le faltaría empleo: comenzó su andadura en los talleres de Jacques Fath, Balenciaga, Jean Desses y permaneció en el equipo de Guy Laroche durante dos años. Fue una época de completo aprendizaje que le permitió desde atender a los clientes hasta colocar escaparates o conocer los secretos de todas las telas. También pudo hacer amigos importantes del sector, como el propio Guy Laroche, que le ayudó a poner una pequeña casa de modas en París, aunque en 1959 decidió regresar a Roma y abrir allí su primer taller.

Valentino y Giancarlo, jóvenes, guapos y triunfadores

Compañero de por vida
En la empobrecida Roma de la posguerra, la casa de costura de Valentino suponía un espacio de lujo y elegancia con el acento elegante de París. Pronto captó la atención de las clientas con recursos de la época, y en general de la alta sociedad italiana. Fue entonces, en 1960, cuando conoció a alguien que sería fundamental en su vida, Giancarlo Giammetti, que se convertiría en su socio y en su compañero de por vida. Se conocieron en un café de la Via Veneto y pronto se hicieron inseparables. Giammetti, que por aquel entonces estudiaba arquitectura, abandonó sus estudios y se incorporó al negocio de la moda. En aquellos primeros años juntos lucharon contra los primeros problemas financieros del taller de costura.

Jackie, vestida por Valentino, en su boda con Onassis

A principios de los años sesenta, sin embargo, la firma Valentino se había convertido en un referente imprescindible. Un gran espectáculo en el Palacio Pitti de Florencia, en el año 1962, catapultó a la fama definitiva al joven modisto, cuyo talento había conquistado la opinión de los críticos del sector. El año 1964 fue trascendental para él, gracias a que una de las mujeres más famosas del mundo, Jackie Kennedy, le compró cuatro vestidos para llevar durante su año de luto, tras el asesinato de su marido, John F. Kennedy, el Presidente de los Estados Unidos.

Con Jackie Kennedy, una de sus mentoras

En 1966 su famosa Colección Blanca, con el logotipo de la V, terminó de conquistar al mundo entero.

A partir de aquí, su carrera fue meteórica: en 1966 su famosa Colección Blanca, con el logotipo de la V, terminó de conquistar al mundo entero. En 1967 recibió el Premio Neiman Marcus Fashions, que equivalía al Oscar de la moda. Su fama internacional fue extendiéndose, al tiempo que más y más mujeres famosas confiaban en él para los eventos más importantes.

White Colection, uno de sus grandes éxitos de los años 60

En 1982, se convierte en el primer diseñador que presenta un desfile en el Metropolitan Museum of Art de la ciudad de Nueva York. En 1989 se inaugura la Accademia Valentino para contribuir a la vida cultural con exposiciones de arte.

Modelos de la White Colection

En 1998, Valentino y Giammetti vendieron la empresa por una suma millonaria, si bien el modisto siguió ocupándose de la dirección comercial. Pero en septiembre de 2007, hace ahora doce años, el genio anuncio su retirada completa de la alta costura; un año después, en enero de 2008 presentó su último gran espectáculo y sus últimas creaciones. Dos de sus aprendices durante años, Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Picciolo, fueron nombrados directores creativos de Valentino.

Con su compañero de vida y trabajo, Giammetti

Ambos siempre han reconocido el magisterio y el conocimiento recibidos directamente de Valentino. Hoy en día, Picciolo sigue ocupando dicho puesto, después de que Chiuri se marchase a Dior. La marca Valentino sigue siendo una de las principales referencias de la alta costura, y no hay evento singular, como los Oscars de Hollywood, o las bodas de la realeza, en el que no se vea a varias famosas vestidas por la marca.

Con sus pupilos Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Picciolo

Elegancia, discrección y savoir faire
En sus más de cuatro décadas de trabajo, Valentino seguramente es el modisto que ha vestido a más celebrities, sean estas primeras damas, mujeres de la nobleza, actrices, cantantes o de cualquier otro ámbito. Sería casi imposible contar las veces que las mujeres más famosas del mundo han recurrido a la marca para vestir en los momentos más importantes de su vida.

La Reina Máxima de Holanda se casó vestida por Valentino

Las apodadas como Val’s Gals han arropado durante años a la firma y lo siguen haciendo: desde Diana de Gales a Margarita de Inglaterra; de Elizabeth Taylor o Sofia Loren a Julia Roberts o Cate Blanchett. Desde la Emperatriz Farah Diba a Mette-Marit de Noruega. Desde Jennifer López hasta la cantante Adele… Docenas de famosas de todos los ámbitos se han presentado en público con un Valentino.

La Princesa Margarita de Inglaterra, en 1974, vestida por Valentino y acompañada del diseñador

También son muchísimas las novias famosas que han optado por casarse con sus creaciones. Además de sus vestidos de viuda, Jackie Kennedy se casó con Onassis vestida de Valentino, como lo han hecho Anne Hathaway, Nicky Hilton, Beatrice Borromeo, Tatiana Santodomingo, Marta Ortega, Jennifer López, la Reina Máxima de Holanda o (entre muchas otras) Marie Chantal Miller, cuyo sofisticado vestido ha sido expuesto en varias exposiciones dedicadas al modisto.

El famoso vestido de Marie Chantal Miller

A lo largo de su historia, incluyendo la más reciente, los diseños de Valentino siempre han apostado por una elegancia clásica, que se adapta a las tendencias del momento, pero siempre manteniendo un estilo refinado, lujoso y femenino. El motivo de porqué es el favorito de todas ellas lo definió muy bien Gwyneth Paltrow: “Hay diseñadores más conceptuales y modernos, pero con él sabes que siempre vas a estar guapa”.

Nunca hablo de los demás y no tengo celos de nadie. No me interesa el chismorreo y las habladurías”, confesó el modisto.

Foto reciente con su amiga Celine Dion

En su éxito también ha influido el carisma del modisto y de su Giancarlo para relacionarse con la creme de la creme de la alta sociedad, al igual que su eterna discreción (pese a ser claramente pareja en una época donde la homosexualidad estaba socialmente penada).

Foto de su actualidad, convertido en un venerable, pero siempre elegante, jubilado

A diferencia de otras estrellas de la alta costura, como Karl Lagerfeld, Valentino jamás estuvo implicado en un escándalo, nunca realizó una declaración polémica, nunca dio motivos para hablar que no estuvieran relacionados con su vida profesional: “Nunca hablo de los demás y no tengo celos de nadie. No me interesa el chismorreo y las habladurías”, confesó el modisto, haciendo gala de su buen gusto eterno y natural.

Retirado del trabajo, pero no de la vida social, el genio de la aguja vive una placida jubilación junto con su compañero de siempre, disfrutando de sus docenas de ilustres amigos famosos y de sus espléndidas residencias en Roma, París, Londres o Nueva York. Gusta de mantenerse en contacto con sus admiradores y seguidores a través de su Instagram, donde suele subir algunas de sus imágenes de ahora y de siempre, mostrando la elegancia y el savoire faire que le llevaron al Olimpo de la moda. Un clásico en vanguardia.

Más información:

(https://www.instagram.com/realmrvalentino/)

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