Yoldilandia. Propuestas de viajes especiales para recordar siempre el nuevo año que comienza
Un viaje inolvidable para recibir al 2018

No, definitivamente el año 2017 no ha sido el mejor: la inestabilidad política y meteorológica ha traído tormentas de todo tipo; tampoco han faltado imágenes de guerra y terrorismo. Por eso, aquellos privilegiados que puedan permitírselo están en el momento justo de preparar un viaje de ensueño para recibir el nuevo año. Acompáñanos a conocer los mejores planes para la nochevieja: nuestro viaje por GY es gratis.
Besos en Times Square (Nueva York, Estados Unidos)

Brindis en Times Square
Desde principios de siglo XX millones de personas han brindado por el nuevo año en la plaza de Times Square, donde una gran bola de cristal desciende para marcar el inicio de cada año, momento en el que las parejas se besan para festejar el amor. Después comienza una gran fiesta con algunos de los artistas más famosos del mundo dando la bienvenida a un año nuevo lleno de esperanzas para todos. El champagne y el baile ayudan, sin duda, a combatir el frío de la noche.
Fuego y lágrimas en el Hogmanay (Edimburgo, Escocia)
En la capital de Escocia se celebra el Hogmanay, una celebración de cuatro días en los que la ciudad palpita con fiestas medievales, desfiles de antorchas, conciertos, bailes y fuegos artificiales, que tienen su apogeo a las 12 de la noche del día 31, cuando todo el mundo se une para cantar el ‘Auld Lang Syne’, una emotiva canción de Robert Burns que evoca los buenos tiempos. Es difícil no acabar brindando con algún desconocido y hasta con lagrimitas de emoción. Una celebración simpática, emotiva y familiar.
Rod Stewart, el escocés más famoso del mundo, cantando el Auld Lang Syne
El mayor espectáculo del mundo en el Opera House (Sidney, Australia)

Fuegos artificiales en la Bahía de Sidney
La fiesta de año nuevo en la Bahía de Sidney es una de las más espectaculares del mundo. Desde la mañana la gente se reúne aquí y pasa el día en comidas o picnics, para esperar que llegue la medianoche. Muchos lo hacen en barcos que remontan durante la jornada la bahía hasta que anochece, y además se organizan otros muchos eventos para el disfrute del público: desde shows aéreos hasta juegos de agua o luces. Los maravillosos fuegos artificiales de la bahía de Sydney, a las doce de la noche, no solo asombran a los millares de personas que se dan cita allí, sino al resto del mundo, porque Australia es el primer continente en entrar en el nuevo año y por eso su nochevieja se emite horas antes en las televisiones de todo el planeta.
El desfile de las Rosas en Pasadena (California, Estados Unidos)
Desde el año 1890 en la ciudad californiana de Pasadena se celebra el Torneo de las Rosas, uno de los desfiles más grandes y divertidos de los Estados Unidos y de todo el mundo; un auténtico carnaval de música y carrozas, donde todos participan: las bandas municipales y militares, los estudiantes, los niños, los profesionales… El desfile que precede a otro evento trascendental: el Rose Bowl, que es uno de los encuentros de fútbol americano más famosos del planeta. Música, deporte y color se dan cita en California para empezar el año de una forma realmente original.
En el Desfile de las Rosas de Pasadena no queda nadie sin participar
Valses y luces en Viena (Austria)

Puesto del mercadillo de San Silvestre en Viena
La más aristócrata de las ciudades de Europa ofrece también un fin de año clásico, elegante y musical. Durante todos los días de las navidades se organizan docenas de conciertos, espectáculos, exposiciones y eventos en general. Es especialmente interesante el Sendero de San Silvestre, una especie de camino convertido en un auténtico mercadillo con puestos navideños, gastronómicos… A las doce de la noche se brinda por el nuevo año en la Plaza del Ayuntamiento, y la orquesta suele tocar el Danubio Azul que mucha gente baila en el mismo lugar. Y por supuesto, en la mañana del día 1, la Filarmónica de Viena deleita a los privilegiados asistentes con el Concierto de Año Nuevo, que también puede seguirse en macropantallas instaladas en la calle. Y por supuesto, los más deportistas pueden complementar el viaje con unos días de esquí en los Alpes: ¿quién da más?
A ritmo de samba en Copacabana (Río de Janeiro, Brasil)

Primer baño del año en la Playa de Copacabana
La fiesta de fin de año en Río de Janeiro se llama Reveillon y es el acontecimiento más importante de la ciudad después del carnaval. Una media de ¡dos millones de personas! acude cada año, vestidos mayormente de blanco, a la playa de Copacabana para comenzar el año en una increíble macro fiesta a ritmo de samba. Música, mojitos, fuegos artificiales, flores en el mar y uvas, porque aquí se comparte la tradición de comer siete uvas como en España. Un fin de año para no olvidar jamás.
Estrellas, lámparas y deseos (Chiang Mai, Tailandia)

Las lámparas que vuelan cada fin de año en Chiang Mai
Otra experiencia inolvidable es la que puedes vivir en esta ciudad norteña de Tailandia donde, el último día del año, desde el anochecer, se lanzan grandes lámparas con velas, que flotan por el efecto del aire caliente. Cuando la oscuridad llega, nubes enteras de estrellas flotantes llenan el cielo, dejando una visión increíble, imposible de olvidar. Los turistas participan igualmente en esta preciosa tradición que enamora a todos. Con cada lámpara, además, vuela un deseo que flotará por el cielo hasta hacerse realidad.
La fiesta de los esclavos (Ciudad del Cabo, Sudáfrica)
En Ciudad del Cabo, Sudáfrica, las celebraciones de fin de año son dobles. Durante estos días se celebran multitud de fiestas públicas y privadas, que convierten la ciudad en un centro de atracción cosmopolita y turístico. Pero además, el 2 de enero se celebra el Tweede Nuwe Jaar (“segundo año nuevo”), que conmemora el único día que los esclavos del siglo XIX tenían libre en todo el año. En memoria de ellos se realiza un desfile lleno de baile y color, un auténtico carnaval a lo africano, de lo más particular.
Los desfiles del Tweede Nuwe Jaar
Un mercadillo sin fronteras (Estrasburgo, Francia)

Nocturno navideño en Estrasburgo
Si de por sí Estrasburgo es una de las ciudades de las más bellas de Francia, en Navidad resulta aún más especial, ya que prácticamente todas sus calles se llenan de puestos para un precioso mercadillo vivo que tiene su origen nada menos que en el siglo XVI. En él se puede comprar regalos, objetos navideños o de decoración. Pero además también hay numerosos puestos donde degustar la rica comida y bebida alsaciana. Un viaje de fin de año para no olvidar.
Inés Almendros


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