Mundo Yold. 50 años después de su fallecimiento recordamos al más famosos bolerista

Agustín Lara, el gran compositor de la música mexicana

Carmen Matas
5 noviembre, 2020

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Conocido como ‘El Flaco de Oro’, Agustín Lara es uno de los compositores más reconocidos de la música popular mexicana. Esta semana se cumplen 50 años de su fallecimiento y hemos decidido rendirle este homenaje.

En el bolero, ese género que nos ha conquistado a todos alguna vez por sentirnos reflejados en sus letras de amor, desamor y pasión, si hay una figura que destacas, ése fue el gran compositor mexicano Agustín Lara. Boleros y más, ya que el que era conocido como el Flaco de Oro, compuso incontables canciones que han conquistado, y siguen haciéndolo, una fama imperecedera: Granada, el chotis Madrid, Noche criolla, La Cumbancha, Noche de ronda, Solamente una vez, Palmera y María bonita son sólo algunas de las más conocidas. Además, junto con la canción melódica, Lara también sobresalió en la composición de música para cine; suya es, por ejemplo, la partitura de Santa, una de las primeras películas sonoras realizadas en México.

Adaptadas a numerosos idiomas y cantadas en los más diferentes estilos, el éxito de estas canciones proporcionó a su autor una repercusión en todo el mundo y el reconocimiento del público.

Si hay una figura que destacase en el género de los boleros, ese fue Agustín Lara.

Dudosa fecha de nacimiento
Agustín Lara, cuyo nombre real era nada menos que Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, murió el 6 de noviembre de 1970. Sin embargo, no se tiene la misma certeza de su fecha y lugar de nacimiento. Aunque los datos más precisos parecen asegurar que nació en la localidad mexicana de Tlacotalpan, en el estado de Veracruz, el 1 de octubre de 1900, otras investigaciones sugieren que en realidad nació el 30 de octubre de 1897 en el entonces Distrito Federal. Sin embargo, según una investigación realizada en 1970 por el periodista Jaime Almeida, el compositor nació realmente en la Ciudad de México, el 1 de octubre de 1900, tal y como constatarían la fe de bautizo y el acta de nacimiento que se encontraron en el Registro Civil.

Aunque había estudiado piano y demostrado sus excepcionales dotes para la música, Agustín Lara ingresó a los 15 años en el Colegio Militar, aunque pronto se daría cuenta de que su vocación era otra muy distinta. En los años 20 probó suerte trabajando como pianista en bares y cafés y en salas de cine mudo de la capital mexicana, y a finales de esta década ya acompañaba al piano a intérpretes de renombre, como Juan Arvizu y Maruja Pérez, que daban sus recitales en cines de la capital.

Su cara siempre estuvo marcada por una peculiar cicatriz, producto de un ataque de celos de una de corista, que le lanzó una botella rota.

Esta época marcaría muchos aspectos de su trayectoria, cuando compuso grandes boleros como Aventurera, Pecadora, Te vendes y Una cualquiera. Una etapa que sin duda le dejó huella, en el amplio sentido de la palabra. En una de sus actuaciones en esta época, una corista llamada Estrella, presa de un ataque de celos, le arrojó una botella rota causándole una tremenda cicatriz que marcó de por vida parte de su rostro.

Compositor de éxito
Su éxito alcanzó las cotas más altas en 1930, época en la que la radio movía auténticas masas, y en la que el artista estrenó La Hora Íntima de Agustín Lara. En este espacio, el compositor estrenó muchos de sus nuevos temas, que rápidamente se convirtieron en éxito en todo México. El mismo artista reconoció que la aparición de la radiodifusión cambió su vida. En 1931 se puso al frente de otro programa de radio, La hora azul, de la emisora mexicana XEW, al mismo tiempo que comenzaba a dirigir la orquesta El Son Marabú, mientras voces como las de Ana María Fernández y Toña la Negra popularizaban sus canciones.

Él mismo reconoció que la aparición de la radiodifusión cambió su vida.

Empezó entonces una frenética carrera hacia la fama. En 1932 realizó su primera gira por el extranjero, que le llevó hasta París, donde su canción El farolito se convirtió en el tema de moda. Otro de sus éxitos sin parangón fue la gira que desarrolló en 1935 en México, junto al tenor Pedro Vargas. Es en esta época cuando Lara compuso algunos de sus más grandes éxitos, como Solamente una vez, Veracruz, PecadoraTropicana, entre otros.

Más tarde, el músico fue contratado para trabajar en Hollywood como musicalizador de películas. Un ambiente, según él, frívolo y deshumanizado, al que no le resultó fácil acostumbrarse. Nunca quiso centrar su carrera profesional en el cine, ya que consideraba que era un mundo en el que sobraban tensiones, divas y directores caprichosos. Sin embargo, su prestigio acabó por consolidarse en la industria del celuloide, gracias a las bandas sonoras que compuso para filmes como Santa, México Lindo, Carne de Cabaret, Pervertida, Noche de ronda, Humo en los ojos y Aventurera.

Con María Félix

Su gran amor
A lo largo de su vida, Agustín Lara tuvo varias historias de amor. Fue el caso, por ejemplo, de Esther Rivas Elorriaga, su primera esposa; Angelina Bruschetta, Clarita Martínez, Yolanda Santacruz y Rocío Durán. Pero sin lugar a dudas, la historia de amor más conocida del artista fue su romance con María Félix, la musa del cine mexicano, con quien se casó en 1945 y a quien le compuso y dedicó varias canciones, como María bonita, Aquel amor y Noche de rondas. En Gente Yold hablamos de esta gran actriz aquí.

La historia de amor más conocida del artista fue su romance con María Félix, la musa del cine mexicano.

Según explica la escritora Guadalupe Loaeza en su libro Mi novia, la tristeza, María Félix, con tan solo 20 años, escuchó por primera vez la voz de Agustín Lara a través de la radio y aseguró “yo me voy a casar con ese señor”. Y así fue. Aunque no tan rápido, ya que tuvieron que pasar 10 años hasta que se conocieron. Fue en 1943, mientras Félix trabajaba en el rodaje de la película La China Poblana. Tras un primer encuentro, la actriz se propuso conquistar al músico, según refleja el libro de Guadalupe Loaeza, basado en cartas y testimonios. Su romance no estuvo exento de controversia, ya que Lara era 17 años mayor que Félix, pero aún así, a finales de 1945, El Flaco de Oro y La Doña contrajeron matrimonio en una casona de Polanco, para luego irse a celebrar su luna de miel a Acapulco, donde fue el músico le compuso la canción María bonita.

Era una pareja muy codiciada: él era el mejor compositor de México. Ella, la actriz más talentosa y bella de la época. Allá donde iban, causaban sensación. Sin embargo, el mal carácter de Lara se fue acentuando. Los celos le carcomían y poco a poco su matrimonio con la gran actriz se fue enfriando, convirtiéndose en una historia de lo más tormentosa, con fuertes discusiones día sí, día también. Se habla incluso de una escena escalofriante. En uno de sus arranques de celos, en un set, Lara llamó a Félix y cuándo esta se acercó, le vio sacar una pistola. La actriz se agachó rápidamente y la bala pasó rozándole la nuca.

La Doña decidió alejarse de una relación que se había convertido en peligrosa y se asentó en España, muy a pesar de los ruegos y las cartas de amor en las que Agustín Lara le pedía perdón y le suplicaba volver. Así terminaba uno de los matrimonios más recordados del mundo artístico mexicano.

¿Recuerdas a Agustín Lara? ¿Qué recuerdos te traen sus temas? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Comentarios

  1. Xavier Garcia Sacoto dice:

    Excelente!

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