Mundo Yold. Hoy recordamos a la deportista que se saltó las normas en el estrecho mundo del tenis

Althea Gibson, la tenista afroamericana que rompió barreras

 

Carmen Matas
22 agosto, 2022

El 26 de mayo de 1956, Althea Gibson se convirtió en la primera atleta negra en ganar un título de Grand Slam en la historia del tenis, allanando el camino para estrellas que vinieron después, como Arthur Ashe y las hermanas Williams. Esta semana se cumplen 95 años de su nacimiento.

El 26 de mayo de 1956, Althea Gibson se convirtió en la primera jugadora afroamericana en ganar un torneo de Grand Slam, en concreto Roland Garros. Más que un hito, la victoria de Gibson supuso un antes y un después e inmediatamente la deportista se convirtió en un símbolo de la capacidad de las mujeres afroamericanas para superar el racismo y los prejuicios. Hoy en Gente Yold le rendimos homenaje, en este mes de agosto, cuando se cumple el 95 aniversario de su nacimiento, concretamente el día 25.

Althea Gibson se convertía así en un faro de esperanza para la igualdad, tanto de sexo como de raza, en la sociedad y en el deporte del mundo entero. Y es que, como mujer y afroamericana, Gibson tuvo que enfrentar toda clase de discriminaciones antes de que se le permitiera competir en los principales campeonatos de tenis. Su éxito marcó un gran paso a favor del fin de la segregación en el deporte en general, y del tenis en particular. El de 1956 fue tan solo el primero de cinco títulos de Grand Slam que ganó la tenista en tan solo tres años.

Como mujer y afroamericana, Gibson tuvo que enfrentar toda clase de discriminaciones antes de que se le permitiera competir en los principales campeonatos de tenis.

De las calles de Harlem a la gloria del Grand Slam
Althea Gibson nació en 1927 en una granja de algodón en Carolina del Norte, pero creció en Nueva York, donde su familia, muy afectada por la Gran Depresión, se mudó en 1930. Su primer contacto con la raqueta fue en realidad para jugar al pádel en las calles de Harlem. Y no, no se trataba del pádel que concebimos hoy, sino una adaptación del tenis, que se jugaba en una cancha más pequeña sin las calles de dobles.

Muy pronto, la joven Althea sobresalió en esta modalidad y se convirtió en campeona de pádel de Nueva York en 1939, a la edad de 12 años. Gracias a una colecta que hicieron sus vecinos, tuvo la oportunidad de entrenarse en el Harlem Cosmopolitan Tennis Club, un club para jugadores afroamericanos. Aquí empezaba su carrera como tenista.

En 1941, Gibson comenzó a jugar eventos de la Asociación Americana de Tenis (ATA), el equivalente afroamericano de la Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USLTA, por sus siglas en inglés), que no aceptaba a tenistas afroamericanos entre sus filas.

La reina Isabel de Inglaterra entregando el trofeo de Wimbledon

La fuerza, velocidad y fluidez de Gibson le permitieron dominar la cancha y sus éxitos se fueron haciendo notar.

La fuerza, velocidad y fluidez de Gibson le permitieron dominar la cancha y sus éxitos se fueron haciendo notar por reconocidos entrenadores, como Walter Johnson y Hubert A. Eaton. Finalmente, los inmensos talentos de Gibson la ayudaron a ganar reconocimiento, y en 1949 se convertía en la primera mujer negra en competir en los Campeonatos Nacionales Indoor de la USTA, donde alcanzó los cuartos de final. Un año después ya participaba en el torneo más importante de la USTA: el Campeonato Nacional en Forest Hills (el antecesor del US Open).

Pionera en el tenis, pionera en derechos civiles
La inclusión de Gibson en el evento de tenis más grande de Estados Unidos no fue solo la historia de una tenista que se abrió camino hacia la cima. Para la comunidad afroamericana, esto fue comparable a lo que Jackie Robinson había hecho antes en el béisbol: un hito en la lucha por los derechos civiles.

Recibimiento triunfal en las calles de Nueva York

En 1951, Gibson ganaba su primer torneo internacional en Jamaica y meses después se convertía en la primera mujer negra en jugar en Wimbledon, alcanzando la tercera ronda. Pero fue en París, en el Abierto de Francia de 1956, cuando Althea hizo historia derrotando a la entonces número 1 del mundo, Angela Mortimer y convirtiéndose en la primera atleta negra en la historia del tenis en ganar un torneo de Grand Slam.

Para la comunidad afroamericana, Gibson se convertía en un hito en la lucha por los derechos civiles.

Portada del álbum publicado como cantante

Al año siguiente, en 1957, Gibson alcanzaría dos grandes nuevos hitos, triunfando en Wimbledon y en el US Open. El 11 de julio, al regresar a Nueva York, fue la segunda estadounidense negra, después del campeón olímpico Jesse Owens, en ser recibida con un gran desfile triunfal en su honor. En 1958, se convertiría en la primera mujer negra en aparecer en la portada de Time y Sports Illustrated.

En total, Althea Gibson ganó cinco títulos de Grand Slam en individuales, cinco en dobles y uno en dobles mixtos. Sin embargo, como antes de 1968 no existían los premios en metálico  para los ganadores de los Abiertos de Estados Unidos, podemos decir que a pesar de su éxito, Gibson era tan solo una aficionada. Así, no le quedó más remedio que buscar otras profesiones que sí le diesen de comer.

Sus otros talentos
Siempre quise cantar”, aseguró ella misma en una entrevista. “Hay que ganarse la vida de alguna manera y he recibido ofertas de contrato de varias compañías discográficas”, añadió. Y así fue, porque en 1959 lanzó un álbum y llegó a actuar en el conocido programa de televisión The Ed Sullivan Show.

Gibson no se conformó solo con romper barreras en el mundo del tenis, sino que además, en 1964, comenzaría una carrera en otro deporte: el golf profesional.

Además, Gibson no se conformó solo con romper barreras en el mundo del tenis, sino que además, en 1964, comenzaría una carrera en otro deporte: el golf profesional. En unos Estados Unidos que todavía sufrían una fuerte segregación racial, Althea Gibson volvió a sortear toda clase de discriminaciones, como cambiarse en su coche porque los clubes no admitían a personas negras en sus locales. A pesar de todo, llegó a alcanzar el puesto 27 del mundo, antes de retirarse en 1978.

El 28 de septiembre de 2003, Gibson murió por complicaciones causadas por una infección respiratoria. En 2019, fue homenajeada con una estatua fuera del Estadio Arthur Ashe, en el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King, sede del Abierto de Estados Unidos.

Pasarían 41 años antes de que otra mujer negra se hiciera con un título de Grand Slam. Ella sería Serena Williams, que con solo 17 años ganaba el US Open de 1999. Sin duda, allá donde estuviera, Althea Gibson debió sentirse muy orgullosa de que otra mujer negra triunfara en el tenis.

¿Conocías a Althea Gibson? ¿Sabías que fue la primera mujer afroamericana en ganar un Grand Slam? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto

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