Cine Yold. El 20 de mayo se estrena una secuela de este clásico de la aviación cinematográfica

El avión de Maverick vuela más alto que nunca

 

 

Angel Domingo
9 mayo, 2022

Nuestro crítico nos trae hoy una completa reseña sobre el fenómeno Top Gun, el enorme éxito de los ochenta protagonizado por Tom Cruise. Y es que este año, dentro de solo unos días, se estrena una secuela de la cinta original, Top Gun: Maverick.

En un mercado cinematográfico en el que las secuelas inesperadas y el llamamiento a la nostalgia están más presentes que nunca, Top Gun: Maverick (Joseph Kosinski, 2022) se distingue como una de las escasas películas, para mí la más acertada, que logra ajustarse a lo que el gran público espera de ella; ha conseguido aumentar mis expectativas y mis ganas de comprar una entrada de cine para disfrutar de lo que parece un gran espectáculo de altos vuelos. Todavía quedan unos días para su estreno en pantalla grande, previsto el 20 de mayo.

Tantos años después de su primera versión (recordemos que se produjo en 1986), la pregunta que se le viene a la mente a cualquier cinéfilo es… ¿está basada la figura de Maverick en un personaje auténtico? Siento decepcionar a los más fieles seguidores, pero tras investigar en profundidad los archivos del Pentágono, he descubierto que no existió ningún piloto que se ajustara a la figura que elevó a Tom Cruise a la cúspide de la fama. Sí es cierto que existió un gran encuentro que reunió a los pilotos más destacados del ejército en la ciudad de Miramar (San Diego), y existió un carismático piloto que conducía un avión F-14, conocido como “la máquina más perfecta diseñada para entrar en combate”.

El auténtico avión F-14 podría haber sido diseñado en la factoría de George Lucas para emplearlo en la saga de Star Wars. Un periodista fue acreditado para asistir a este mítico ejercicio, y a través de sus reportajes, Maverick fue convirtiéndose en una figura real, al que prestó sus facciones un joven Tom Cruise.

Top Gun: Maverick está dirigida por Joseph Kosinski (Oblivion, TRON: Legacy) y cuenta con un reparto liderado por Tom Cruise, junto a Miles Teller como el teniente Bradley “Rooster” Bradshaw, Jennifer Connelly como Penny Benjamin, el elegante Jon Hamm de la serie Mad men, como el vicealmirante Cyclone, Glen Powell como Hangman, Lewis Pullman como Bob, Ed Harris como Contralmirante, Monica Barbaro como Phoenix, Charles Parnell como el Contralmirante Warlock, Danny Ramirez como Fanboy, Manny Jacinto como Fritz, Bashir Salahuddin como Coleman o Jay Ellis como Payback, entre otros. Además se espera la inesperada aparición de Val Kilmer como Iceman, aunque probablemente será solo un cameo.

Desde luego que a muchos nos gusta volver a ver a un joven con una cazadora deportiva de piel y unas gafas modelo aviador de Ray Ban. Como paisaje de fondo, unos plateados y refulgentes aviones F-14 sobre un portaaviones, listos para el despegue. La iconografía de la película Top Gun fijó su futura inmortalidad gráfica. Treinta años después lidera la lista de los grandes éxitos taquilleros de la década de los ochenta. Icono de una década junto con las aventuras del detective John McClane (Bruce Willis) de Jungla de cristal (1988), la pareja de viajeros en el tiempo de Regreso al futuro (1985) y la banda de Caza fantasmas (1984) por las calles de Nueva York componen la mayoría de los mejores recuerdos cinematográficos de los yolds españoles. Así que Top Gun: Maverick es consciente de que esconde el as de la nostalgia bajo la manga para llenar las salas de espectadores repletos de palomitas de maíz.

Rememorando aquellas viejas películas de Hollywood de pilotos valerosos combatiendo en el aire y en la tierra, entre la épica y los juegos del amor, el proyecto se pone en marcha. A cambio de poder controlar el guion, el Pentágono ofrece a los productores la utilización gratuita de los aviones del ejército. Los productores, como señala The New York Times, por su parte, debían hacerse cargo del combustible, una cifra que ronda los ocho mil dólares en gasolina por una hora de vuelo.

Como gran estrella contaban con Tom Cruise, un joven actor que había protagonizado con éxito la comedia Risky Business (1983), pero que todavía no había conseguido dar el gran paso en la pantalla. Su papel como el carismático piloto Peter Maverick era su gran oportunidad. Para darle forma al proyecto, eligieron al director británico, Tony Scott, que con su primera película, El ansia (1983), había marcado un nuevo modelo en las obras de terror y de vampiros. Como los productores, Scott comparte ese gusto y oficio labrado en la publicidad y en los vídeos musicales que la cadena MTV había puesto de moda con el inicio de la década.

Naturalmente, el riesgo de decepcionar al espectador nostálgico es elevado, pero me temo que en los despachos de Hollywood, mientras paguen el precio de la entrada no se sentirán culpables de dejar algún corazón roto por el camino.

Ángel Domingo Pérez

 

 

 

 

 

 

 

 

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